documentos de pensamiento radical

documentos de pensamiento radical

jueves, 7 de junio de 2018

RESONANCIA







Como cohetes que estallan en la noche,
como fogonazos, como signos que aún duelen.

Como el reflejo de las nubes en el río
que el viento gasta en su plata suelta.

Como la luz desnuda que completa el mundo.

Como olas,

una y otra vez,
no las quiero dejar ir.




Antonio Orihuela. Disolución. Ed. El Desvelo, 2018



miércoles, 6 de junio de 2018

4 poemas inéditos de IRENE DEWITT


TIEMPO Y HERENCIA
Coronel

del it. colonnello, colonna y del lat. columna

Cuando vosotros, coroneles de mi vida,
abracéis lo incierto
-parador último de olvido-:

Con qué premura hablar del agua,
con qué segundo amar las horas.
Con qué pretexto caminar sobre el sendero
ajeno de mi nombre.



ESTE AZUL DE VIDA

Este azul de vida
vive porque sabe en mí
su paso, 
su nombre, 
'azul' 
jubiloso el mundo que nos sostiene.
Celebro así el aullido,
el 'aquí', mi tierno instante,
asombro jugoso en la memoria,
imagen en ti donde mar y libre.
Imagen de ti,
donde 'azul' y las olas.



CUANDO EL BESO

Cuando el beso,
y no la lluvia, 
(Oh, en un altar los mares)
decidida pienso: 
este alimento de boca dulce
dará de mí 
lo que abandono




POEMA EN INTERROGANTE

Acaso el mar,
su elección de amar la arena,
y el trigo la sal en sus raíces.
Acaso nosotros,
la elección nuestra de necesitar
el aire;
el cielo, la nube en su aposento.
Acaso la vida,
su contemplación de muerte
o la lágrima el descenso
a los labios tiernos.
Acaso yo, sentir despacio
la espera en la huida,
recordarme así
el amplio recorrido de tu mano,
quererte y no,
quererte.
Acaso yo, acaso tú.
El mar, el trigo, nosotros el cielo,
la vida una lágrima.
Acaso, alguna vez,
alguien amar a un tiempo.



Irene DeWitt. Inéditos

martes, 5 de junio de 2018

6 poemas de ESFERAS DEL CUERPO INGRÁVIDO de IRENE DEWITT




OCTAVA MINIATURA

8. Ahora que te sé llamar,
ya no necesito buscarme.}




QUE TU FLOR VUELVA JARDÍN MI BOCA

Que tu flor vuelva jardín mi boca,
la grieta acaricie la grieta y se nazca
entera 
esta pieza soñada, de mundo,
de mano cogida a tu mano,
de lágrima hueca y vivir 
sin miedo, sin calma, sin prisa,
en esta noche de miradas como soles,
prender camino, y a la tarde
de este ‘aquí, mi vida’
ya resulte innecesaria la grieta,
este mundo,
este trago amargo,
este rostro mutuo,
que tan sólo importe ya:
soplar la flor.



ES TU SEXO AQUÍ EN LA NOCHE

Es tu sexo aquí en la noche,
y es un mundo
aquí
distinto:

dónde la paz de este origen
si no es de ti

y ya, que es ahora,
cuando viene a dolerse la boca
que es cantar,
sirva aún esta casa,
sirva aún morir
y sea tarde.



DESEO INMATERIAL I

Y lloverme
dentro,
lloverme franca hasta 
la espina,
lloverme libre si distantes,
si jamás el hambre
ni la pena,
completarte mío,
amar tu sacro y ser distinta;
odiar mi sexo en los iguales
odiar mi sexo en los iguales
odiar mi sexo.                               Y Quién 
                               la suerte de tenerme
                               contigo.





DESEO INMATERIAL II

Redimir la culpa,
permitir
que sostenga mi anatomía al
contacto,
tropiece-precipite-incline,
atienda
la mano como vértice
predilecto.

Amar como castigan los hombres
la ferocidad de los animales
disecados.





QUE TAMBIÉN TU MIEDO
Que también tu miedo,
también la lucha que te huye
distante,
también la lucha que me inicia
reparo.
Que también la trampa,
y el tiempo,
también la costumbre
y tu saliva sintiéndome muro.

Para cuándo plural en el
hueso.
Cuándo tu verdad
en los ojos de la noche.




Irene DeWitt. Esferas del cuerpo ingrávido. Ed. Páramo, 2018

lunes, 4 de junio de 2018

7 poemas de ELS BOTXINS DE LA INNOCÈNCIA de Vicent Camps




Marzo 1958-2008
A mi madre
Hace ahora cincuenta años
en una cama de casa
esperabas que llegara
cincuenta años después
velo tu cama de hospital
esperando que te vayas
yo no recuerdo
cuánto tardé en llegar
madre
pero tu marcha
el dolor alarga
¡Ay!
Si pudiera entrar en tu vientre
y que me llevaras contigo
cincuenta años atrás
hasta la cama de casa.


LA VOZ DE LAS PLAZAS

Nacerás sin estructura
y buscarás fuerza en los otros.
Construirás comunas de luz
donde murieron los sueños.
Dirás asamblea
en el lugar donde otros instalaron su efigie.
Por una vez comerás de ese cuenco
para contribuir a la dignidad de los tuyos.
Pronunciarás la palabra política en la plaza,
sentirás la contundencia de los sin futuro
entre quienes deciden.
Buscarás las reglas sin juego,
la ternura en un decreto,
la poesía en un desahucio,
la vida en un edicto.
Porque quieres comunicar,
dejar constancia
y ser amplificador de la bondad.
Marchar por el camino
que marcan las sonrisas,
hasta agotar existencias.
Pues así te sientes vivo
y parte del porvenir de un pueblo
de personas libres,
que puesto a elegir, dijo:
¡De perdidos al mar!



AÑO 2000

Aún llevo dentro
el niño que un día
de finales de los sesenta
jugaba con su compañero de pupitre
a descubrir cuántos años
tendría en el dos mil
y al comprobar
que serían cuarenta y dos
exclamaba entre risas
¡Seremos viejos!
Y ya pasé los cincuenta
y he dado vida
y compartido muerte
y me duele este poema
como cada uno de los años
con los que no supe qué hacer



MIEDO

Consciente de que anduve
más de la mitad del camino
tengo miedo.
Antes no notaba mis rodillas
ahora sí y mi cuello
con demasiada frecuencia anuncia lluvia.
Tengo miedo
he visto quedarse
demasiados en el camino.
Tengo miedo
y pese a todo
no quiero que nadie
abra este nuevo día por mí.



DIGNIDAD

La dignidad que busco viene de lejos
tal vez forma parte de un código genético
nada sencillo en un país de trepas.
Esa dignidad, porque es compartida,
ha de saber a lucha, alivio, ternura.
Y es para ti adolescente, obrera, niño.
Hablo de la dignidad que cierra ventanas
para abrir puertas de par en par,
de la que ralentiza carreras
para ofrecer paseos de ribera.
La dignidad que es poema, libro, canción,
la dignidad que es modelo, clase, profesor,
la dignidad que se templa al decir no,
la que no habita los periódicos,
la que no reconoce patrón,
la que ni patria, ni rey, ni dios.



DESCREÍDO

Descreído, deslenguado, desnortado.
Y si quiero ser el sur de mi sur.
Y si busco no forzar y que nadie me fuerce.
Y si intento ser merecedor de mi propia poesía.
Y si he llegado al convencimiento
de que nos manejaríamos mucho mejor
sin políticos, ni policías.
Descreído, deslenguado, detenido.



LA AFONÍA DE LAS PLAZAS

Desconcierto, prisa, final de trayecto.
Volver a comenzar.
Pueblo, serás la medida de todos mis miedos,
el ruido de los motores que no nos trasladan a parte alguna.
El bien común donde se diluyen los egos,
en el hipotético caso de ser solubles.
Cuando la luz hace sombras
los pasos son inseguros
y el hombre mide exactamente
cada tramo de claridad.
¿Tendremos el valor de decir basta,
si son los nuestros
quienes malbaratan los sueños colectivos?



Vicent Camps. Els botxins de la innocència. Ed. Neopàtria, 2018 
Fotografía de Bruno Béu

domingo, 3 de junio de 2018

2 poemas de ELS BOTXINS DE LA INNOCÈNCIA de Vicent Camps





RIURE

Riure com un xiquet, sense pensar
en com caurà la meua rialla.
Parlar com un xiquet, sense mesurar
cada paraula amb la certesa de dir
per ser i no mai per estar.
Volar com un xiquet valent,
sota la pluja, estimant sense mida
ni guany. Tastar els efectes secundaris
de la tendresa congènita i gratuïta
de besar. Guardar en el calaix primer
dels records primers, les sensacions
viscudes i convidar a tots, a tot estar
i caure a plom sobre la vida



SENSE SUBVENCIÓ

Quan la crítica porta subvenció,
crítics amb la crítica. Quan el cartell
ens anuncia rabiüts, poc mossegadors.
Quan encantats de conèixer-nos
amb el discurs a contra corrent, corrent.
Mentre no intuïsca ferida sincera en la veu,
ni apòsit que guarisca en el contingut,
disculpeu-me, però jo no diré que allí hi ha poesia.




Vicent Camps. Els botxins de la innocència. Ed. Neopàtria, 2018

sábado, 2 de junio de 2018

CAJETILLAS




La chica con una trenza de medio lado,
coloca los botes de tomate
con el desorden de la fabricación en masa.

Luego el cuervo altavoz
la reclama en el puesto de cajera,
enlatando en bolsas
el pienso y luego insisto
de barricadas de sueños que duran
el instante de una calada de cigarro.

A veces escribe rimas
en una libreta de papelería de barrio
sin tapas de cuero.

Una cajera de día, escribiendo poemas
para salvar guerras,
condenar fracasos,
embalsamar novios de porros y
calzoncillos de Calvino Klein.

No conoce a ningún miembro
de jurado, y las uñas mordidas, raspas de páginas,
saben a la fresa del esmalte de tres euros.

Le ha mandado una solicitud a su ídolo,
la escritora que parece una modelo rusa
con la pose de una lámpara de flexo.

Pero, jamás será aceptada.
En este arrabal el apellido importa.

Los botes de tomate en fila
igual que una bolera, lacrimógenos
paquetes de congelados, en sacos
con peras que se atrincheran en la cinta
y la inocencia de un Predictor
que se ilumina en ambos lados.

Los poemas más bellos de la tierra
son los escritos con el sudor.



Lluïsa Lladó

viernes, 1 de junio de 2018

ABRAZOS [MIKEL SANZ TIRAPU vs DOCTOR DESEO]





     Abrazos

que repudio y que organizo



notas/lágrima/cieno

tal vez

    melancolía





    opresión



imposible o uno mismo



presagio    –   duermevela

r e p r i m i r   y   d e s h i l a r



abrazossuplica

sin decir


          nada






Mikel Sanz Tirapu, "CANTO DECIMOSEXTO" de Esquirlas personales. Ediciones Enkuadres, 2016.

Vídeo: Abrázame, Doctor deseo, 2004.