La rama se dobla
porque el amor pesa,
como un globo lleno de aceite.
Águila
dichosa, murciélago tranquilo,
querías planear la inmensidad
y acabaste como un trapo en el tendedero del patio.
La baba
del caracol hace camino
y un taxi te lleva donde quieras
si tienes para pagarle,
no necesariamente con dinero.
Construida
la casa,
los habitantes quieren una piscina
en el jardín del vecino.
Hoy han
llamado dos veces al timbre,
la primera para la lectura del contador del gas,
la segunda por error.
La factura del gas está domiciliada en el banco,
¿pero
quién paga las equivocaciones de puerta?
La
cuerda es más fuerte que la distracción
y sin embargo no aprieta demasiado.
Mañana te
esperaré de nuevo
a que vuelvas del trabajo.
Pasado es sábado,
pero
dicen que hará buen tiempo.
El
domingo,
no hay por qué alegrarse,
iremos a comer donde siempre.
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