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viernes, 30 de abril de 2021

ME MIRA UNA CARACOLA DE CRISTAL


 

 

«Me mira una caracola de cristal incrustada en una grieta.


Su claridad me ilumina
—dijiste—
y por su claridad yo ilumino el otro lado del muro
y nada miro sino la transparencia».


Otra caracola hoy despierta ojo en la grieta del muro
donde escribo
y me mira y me abisma en su infinito hasta cruzar del
otro lado,
más allá de mí mismo, y aún más allá de la nada y, sin
embargo,
no hay otro lado, detrás del muro no hay detrás,
el muro tiene sólo una cara y esa cara no es ya muro:


David Bobis. Frontera. Ed. Amargord, 2021

jueves, 29 de abril de 2021

LLUEVE

 


 

Llueve. Y la lluvia deletrea el epitafio de una raza antigua,
¿la oyes? ¿Me oyes caer?
«Oigo un oleaje de murmullos embestir sin tregua las ri-
beras espumosas de mi cuerpo.


Mi carne se estremece y adivino tu regreso a través
de una frase que se curva como yedra en mi deseo,
una frase que resbala por mi piel y me desnuda de mí
misma
y me vuelve cáliz de silencio».


Una serpiente asfixia el corazón y caigo dentro de ti, pero
nada me sostiene.


Y como esa llama que brota del agua subterránea al
canto azul de hierofantas,
una mujer sin ojos viene desde el fondo de mi sueño
con un cántaro al hombro
y lo rompe a mis pies y al recogerlo me entrega una
espiga de sol.


Me dice que el epitafio del poeta es su poesía.
«Hoy mi cuerpo hecho lluvia se diluye en la arena de tu
cuerpo,
y desclavas tus ojos del infinito que no hallaste dentro
de mis ojos.
Pero yo desperté una mañana de ojos limpios,
y seguí muerta. Muerta. ¿Me oyes?»:

«Soy lenguaje de astros y en ellos me pronuncio. Si
los digo,
mi voz me dice: ellos son mi vida y mi cuerpo su
escritura.


Al arrancarme de mí, a mí misma me devuelven.


Soy esa palabra donde se nombra la escritura
y al nombrarse contempla su silencio»:
Pero ni Tauro surca el equinoccio, ni Venus hoy
recoge narcisos en la casa del otoño.


«Abandonarse al buey celeste era llover en el templo
de la lluvia
y a mí me excitaba su blancura de signo vuelto
página, su espejo
mirado espejo al mirarse en la palabra que me
nombra. Su cruel
musculatura vibraba entre mis piernas,
ya trémulas de espuma,
y su jadeo pulsaba aun las cuerdas
rotas de la memoria»


Esta noche, sin embargo, poseída por la llama del
unicornio pitagórico,
la arena gira sedienta de mar
en los laberintos de un tiempo sin salida,
y el verbo se anuda en la página
como un exorcizado a punto del orgasmo:

¿La palabra del poeta es hoy un teorema del hastío?
¿Un espejo apenas en la curva del naufragio?
¿Hay astros que dictan frases blancas?
¿Hay escrituras que al morderse la cola
nos vuelven garabato, nos abisman
a una cifra de grietas en un muro?
¿La luz hace del cosmos un dédalo
de espejos y saberlo nos vuelve minotauros?
Pero, ¿qué lenguaje descifra la llamada de la arena,
esa disolución de dos cuerpos divididos por su
muro?
¿Somos frases paralelas en el libro del tiempo
y no hay nadie que nos lea?
¿O somos bisagras donde el muro
nos abre siempre al muro
y no a las conjunciones del deseo
ni a las palabras que revelan la palabra?
¿Seremos acaso un engranaje de otra maquinaria,
sin saberlo?

 

David Bobis. Frontera. Ed. Amargord, 2021

miércoles, 28 de abril de 2021

POEMA URGENTE EN LA MUERTE DE PASSOLINI




"No hay una Italia grande e imperial sino un pueblo que
en marcha se investiga y descubre"

El clasicismo del "estoy aquí estoy muy bien tal vez haya
llegado soy feliz" ha muerto... 

Hoy tu cabeza Pier Paolo coronada y libre poblada de palomas mensajeras
                                       humeante volcán
                                                                        raíz de un árbol 
muy frondoso sarcástica sonrisa de perfil
                                                                           nos contempla
impasible y se nos va
                                        para siempre habitante de otra es-
trella... 

Es un error perder la juventud
                                                       ponerse a salvo del más grande riesgo: 
                                                       permanecer y joven alcanzar la madurez y hasta la muerte
                             accidente final falta... 

Pier Paolo lejano amante amigo

-¿cómo se llama el niño-cupido en automóvil?
¿cómo serán sus rasgos infantiles así que pasen uno años?
             ¿concluirá airadamente su recién comenzada vida airada?
                       hermano de los hombres castigados: 
                                                                                      marginarse para crear punta de lanza 
                                                                                      hacia un tiempo próximo
                 y embrutecerse
                                              bello destino de los nombres solos y libres...
                           integrarse para crear y embrutecerse al fin 
      triste destino para un hombre igualmente solo pero tal vez no libre...

Contradicción suprema: ya somos muchos los que espe-
ramos un tiempo en el que los más  importantes  pro- hombres de la ciudad sean los jardineros...
Imagen en la sombra: recibe un beso para ti en la boca de alguien que deseara poder hacer amor 
con aves mi- gratorias leones y arañas delfines y ballenas...

"VIVIR SIEMPRE ES MORTAL".

Emilio Sola. La soledad, los viajes, el mar… Ed. La Banda de Moebius, 1976

 

martes, 27 de abril de 2021

TRES GOLPES




tres golpes golpes golpes

a cada cual lo suyo

 

un intervalo a trozos

lo mejor está llegando

 

los plazos se unen

            el infinito pasa rápido

 

me enamoré de un enchufe

         durante un velatorio intrépido

 

 Manel Costa. La poética del botarate. Ed. Libros del Baal, 2020

lunes, 26 de abril de 2021

2 poemas de LA POÉTICA DEL BOTARATE de MANEL COSTA


 

 

membrana de risas

                        y asiento de muecas

el viento se hace un nudo al atardecer

 

siguen sin prohibir el occipucio

 

y la multitud se abraza al badajo

         conservando la egolatría en un humedal

 

***

una unión que asegura

la telaraña de miradas

 

sin embargo se quiebra

por el débil viento del botijo

 

es un engorro tener una gárgola en la cabeza

a no ser que el rosario

                   se zambulla en la cicatriz azucarada



Manel Costa. La poética del botarate. Ed. Libros del Baal, 2020


domingo, 25 de abril de 2021

ESTETIZAR LA POLÍTICA VERSUS POLITIZAR EL ARTE


 


El tiempo no resuelve nada,

 

a lo más, sirve para que parte de los datos

se pierdan por el camino,

y los que sobrevivan a la purga,

previamente desactivados,

se hayan vuelto manejables,

y puedan ser presentados como restos de saldo,

arqueología lírica, rareza bibliográfica,

extravagancia u error.

 

No hay, por tanto, justicia en el tiempo,

esa es otra de las grandes mentiras de los injustos.

 

La muerte únicamente como consuelo,

lugar asignado, placebo de la autocomplacencia,

no puede ser nuestra meta.

 

Di que no.

 

Ahí afuera sigue la guerra, el crimen, la política,

no te desentiendas del mundo, no seas indiferente

ni a sus miserias ni a tu tiempo, el único que tienes.

 

Di que no,

ni huida, ni retiro, ni resignación.



Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum, 2020

sábado, 24 de abril de 2021

2 poemas de ECONOMÍA DE GUERRA de ANA PÉREZ CAÑAMARES




He hecho todo

lo que se esperaba

de mí

pero en un momento

y en un orden

distintos

a los que se esperaba.

 

Esa ha sido

mi rebeldía

mi condena

mi victoria.

 

Coger atajos.

Perder el camino.

Aprender que las moras

crecen en las zarzas.



*** 


 

Hay un lugar entre la impotencia

                               y el heroísmo.

 

Entre el pozo y la cera derretida

                 por la cercanía del sol.

 

Entre el desengaño y la otra mejilla.

 

Hay un lugar. Cada día lo bautizo

                              con mi nombre.



Ana Pérez Cañamares. Economía de guerra. Ed. yalodijocasimiroparker. 2020

viernes, 23 de abril de 2021

3 poemas de ECONOMÍA DE GUERRRA de ANA PÉREZ CAÑAMARES


 

 

El mirlo con su mantra de silbidos

imparte una clase magistral.

Pero yo me distraigo.

Sólo la gata mirando al mirlo

responde al reto del trance.

 

Estoy en primero de mística.

Buda diría que aún los quiero demasiado.

Cristo, que demasiado poco todavía.

 

 ***

 

I.

Me tumbo en la hamaca.
Puntual y fiel
me esperaba el cielo.

 

II.

Desde la hamaca

escucho mirlos,

gorriones, canarios

palomos, urracas

y mi respiración.

 

Hago recuento de efectivos.

 

 ***


Cada nuevo poema es un recién nacido

al que hay que hacer lugar.

Darle un nombre, leche, calor, paciencia.

Ahí fuera hay caballos que tiritan

teleoperadores con sueño

marineros sin rostro.

Yo estoy en casa amamantando al poema.

Una vez más, madre primeriza.

Al poema le hablo de praderas

de tormentas en alta mar

de la luz de los fluorescentes.

Lo quiero un poema de bien.

Que sepa que su abrazo

no abarca el mundo; pero no por ello

ha de negar lo que no ha visto.

Quizá un día un hombre triste

le pida que le hable de su madre.

Eso sabrá hacerlo.

Mientras ese hombre llega

siempre puede alabar

las ondas sobre la piel del caballo

la blancura de las manos sobre los teclados

un reflejo en los ojos del pez

recién subido a bordo.


Ana Pérez Cañamares. Economía de guerra. Ed. yalodijocasimiroparker. 2020

Fotografía de Juan Sanchez Amorós

jueves, 22 de abril de 2021

NO EN EL BOLETÍN OFICIAL DEL ESTADO


 

 

No en el boletín oficial del estado

ni en diarios o plazas mayores.

No en las novelas ni en los desfiles:

la verdad se ve desde el tren

cuando entra en la ciudad

por la puerta trasera.

Ruinas, cascotes, matorrales

y un niño que saluda con la mano

a los indiferentes desconocidos.

 


Ana Pérez Cañamares. Economía de guerra. Ed. yalodijocasimiroparker. 2020

martes, 20 de abril de 2021

NOS MIRAMOS




Nos miramos

la ardilla y yo

con la complicidad

de los amenazados

por el mismo enemigo.

 

 

Ana Pérez Cañamares. Economía de guerra. Ed. yalodijocasimiroparker. 2020

 

5 poemas de ECONOMÍA DE GUERRA de ANA PÉREZ CAÑAMARES

 

Para Antonio Orihuela

 

Cuando desollasteis al gato negro

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando acusasteis de bruja a la anciana

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando quemasteis aquel bosque

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando la mujer abortó por vuestras patadas

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando colgasteis del árbol al negro

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando arrancasteis la uña del meñique

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando os quedasteis mirando la agonía

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando sonreísteis al recibir el soborno

hubiera bastado para hacer la revolución.

 

Cuando lanzasteis la bomba número uno

hubiera bastado para hacer la revolución

 

Ahora el estupor nos impide calcular

cuál sería vuestro merecido

y nuestro resarcimiento.

 

*** 


Desnudarte, emperador.

También cuando yo sea

parte de tus ropajes

o uno de tus miembros.

Desnudarte, emperador.

 

 ***


I.

Y mientras vosotros maquináis

nosotros aturdidos

nos boicoteamos

un día y otro día

dejando que el cansancio

sea todo lo que nos pase.

 

II

Por la mañana el cansancio

por la tarde la ansiedad.

Nos acostamos confusos

como perros de anciana

que no entienden para qué

les ha sido concedida

la alegría de vivir.

 

III.

El descanso como tarea.

Las tareas como castigo.

Somos peces fabricando anzuelos.


*** 

 

Y ahora no sé quién soy

o si solo soy un qué.

No hice las preguntas.

Nadie se molestó en explicar.

Cómo interrogar a aquellos

que por toda bandera

enarbolaban la tristeza.

Cómo extraer las ideas

de los fieles a la ausencia.

Por eso trabajo el recuerdo

aunque sea de prestado

porque en los libros de historia

ya no me mira mi madre.

Estoy dispuesta a amar

las gotas que el miedo

dejó en su frente:

no la arrogancia de los garantes

ni el arrobo ante los zapatos

que nos aprietan el pie.

Desbrozo el recuerdo

como un huerto en la esquina

de un cementerio.

El tiempo que no se compartió

siempre se traviste de leyenda

y sus ropajes me quedan enormes

como jerséis heredados de gigantes.

En la sangre de los hijos de nada

un discurso sigue buscando dueño.

No mendigo la respuesta.

La olvidé porque la enterraron

sin una equis sobre su tumba.

La entrada de la mina

fue volada; muertos mis abuelos

que escribieron poesía

quemando altares.

Persigo señales de humo.

La buenaventura

no nos la dará dios.

Pero aun no siendo yo quien

algún día daré fe.

 

 ***


Con la vida se paga el espectáculo

que no es circo ni drama ni comedia.

Los actores nos escupen las palabras

y sin orden intercambian sus papeles.

Sólo queda abrirle al maquillaje

surcos para las lágrimas;

escribir en los párpados cómplice

y luego arrancar pestañas y letras.

Uno a uno afilarse los dedos

y empuñar las garras que pujan

por escapar del disfraz.

 

Por último, volverse al patio de butacas

-el público tiene mi rostro

y mi rostro es una careta rota-

y gritar, gritar, gritar:

si hay muertos, esto no es teatro.

Cuando hay muertos, es una guerra.

 

 

 Ana Pérez Cañamares. Economía de guerra. Ed. yalodijocasimiroparker. 2020

 

 

lunes, 19 de abril de 2021

2 poemas de "Es tan culpable el que canta para no oír a los fusiladores que los fusiladores" de Ángel Padilla


 

 

CIFRAS

 

Desde el año 1975, en que vivían 4.000.000.000 de

habitantes hasta ahora, casi se ha duplicado la

población mundial. En 42 años han nacido más de

3.000.000.000 de personas

 

En 2017, año de la escritura y oración de este libro,

ya somos más de 7.000.000.000 de humanos en el

mundo

 

La mayoría de los especialistas coinciden en que la

Tierra (lo que queda todavía de su sangre para la

nuestra) tiene una capacidad máxima para abastecer

entre 9.000 y 10.000 millones de personas

 

Los bosques y las selvas de la Tierra son arrasados

velozmente, en general para generar cultivos que den

grano para los animales de granja intensiva que

reclama el primer mundo. Los bosques todavía

verdean el 30 por ciento de las regiones, pero franjas

del tamaño de Panamá son esquilmadas,

desertizadas, cada año....

 

No es que no podamos habitar todos en esta tierra,

es que estamos rompiendo esta casa a hachazos

 

Aproximadamente 2.000 animales mueren cada

segundo, prácticamente todos a consecuencia del

humano, de la caza, de la captura y cautividad, en los

barracones insalubres de la ganadería intensiva,

mediante el eufemismo del sacrificio

 

Elsacrificio en las granjasindustriales se realiza mediante

el llamado aturdimiento previo: un martillo percutor

eléctrico impacta en la frente del animal, que queda

inconsciente

 

No lo creas: no queda inconsciente.

La mayoría sólo quedan medianamente aturdidos, pero

sintientes, despiertos, parpadean después de que un

gancho los eleve de una pata trasera, cabeza abajo y

mientras el matarife los comienza a rajar y a amputar de

sus cuerpos bamboleantes sus brazos y sus piernas con

una sierra eléctrica...

 

Sigo?

 

Prefiero no saberlo. Por eso enciendo la radio y casi

nunca te abro la puerta. No me gusta conversar

contigo...

 

Prefieres el silencio? La mentira? La Nada?

 

Por favor, cuéntame un chiste. Sólo quiero mi paz (cierras

los ojos). Háblame de las flores

 

No he dejado de hacerlo. Las he nombrado todas.

 

 

 

 ***

 

 

Margarita de los tiempos

tú vuelves a crecer igual de blanca


Ángel Padilla. Es tan culpable el que canta para no oír a los fusiladores que los fusiladores. Ed. Amargord, 2020

domingo, 18 de abril de 2021

Me acerco a los jóvenes



 

Están sentados en el asiento de un parque.

Césped muy verde. Las palomas.

Libres. Ríen. Toda una vida por delante,

dos chicas y dos chicos, de unos 20

años

 

Les digo: perdón, quiero saber

qué pensáis del hoy

y de si habrá un mañana

 

(Las frases son reales

de ciudadanos con la sangre caliente

como la mía mientras escribo esto

hoy)

 

A nosotros no nos hacen caso

Nosotros no tenemos voz ni voto

 

¿El futuro? III Guerra Mundial,

eso o encontramos otro planeta donde vivir

 

De todas maneras, cuando terminemos

los estudios, entonces ya veremos

 

No se puede hacer nada

Si por ejemplo, arreglas España,

luego quedaría el resto del mundo

 

Si los que rigen no dan un giro y arreglan esto pronto,

se va todo a la mierda

 

No habéis pensado -les digo- en otro mundo

distinto, que todo puede ser de otra manera,

que nadie tiene que decidir por encima de otros?

 

Alguien tiene que gobernar

Tiene que haber normas

alguien tiene que regir

 

Si nadie rigiera, cada uno miraría por sí mismo

y acabaríamos peor que ahora

 

De verdad -interrogo sorprendido-, en verdad os

conformáis con que cada uno de vuestros pasos sea

supervisado por terceros?

 

Tú defiendes vivir en el caos

 

Ángel Padilla. Es tan culpable el que canta para no oír a los fusiladores que los fusiladores. Ed. Amargord, 2020