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martes, 1 de septiembre de 2026

2 poemas de NATURADURA de FRANCISCO MARÍN CAMPOS

 


           Del color de las manzanas

 

                                                                  “¿En qué momento se adhiere la manzana a su color?”

   M.A. Pérez López

 

Lo mismo que hay preguntas sin respuesta,

igual que las respuestas sin pregunta,

toda interrogación afirma dudas.

¿cómo cazó la araña al elefante?

¿de qué color los ojos oscuros de las noches?

Al sur del sur, ¿qué hubiere?

 

Ascienden los blancos a los pétalos

desde la tierra parda

hasta hacerse paleta en superficie,

esponja de luz no reflejada.

No hay color con las luces apagadas:

verás los rojos, verdes, amarillos

cuando la luz se encienda,

arcoíris de frecuencias,

no sustancia en lo sólido, sino ausencia,

colisión, vibraciones

en la retina abierta, la sensación del cromo

en un mundo triste

cada vez más negro y blanco.

 

De molécula a partícula, el deseo

se hace carne hasta las transgresiones

de aquello prohibido: el árbol de la ciencia

de los males y los bienes,

las esferas azules de los pechos despiertos,

la rotunda redondez de los extremos romos

el concierto acompasado de ciruelas y areolas,

manzana que nunca fue nombrada,

gota a gota de savia circulante

transformando los minerales en orgànica materia

como el sudor salado compartido

se convierte en afecto acrecentado

si nada lo malogra.

 

Multicolor, tentadora,

encerrando en su centro la victoria

de la vida continuando en la semilla.

Bajo la piel crujiente tatuada de soles

y rubies, y esmeraldas,

 mejillas sonrosadas sin vergüenza ninguna

ofrece su carne blanca

con la oscura esperanza

y el propósito claro,

pues no sabe nada,

de que su simiente esparzas.

Y sabe a gloria y paraíso.

 

¿Cómo verá el insecto, de mil ojos,

el color preciso, el momento exacto

para poner su larva

en el corazón tierno,

oruga que taladra la manzana,

la cópula perfecta que transforma

materia vegetal en carne propia?

Si amor es ágape, no hay amor más puro.

 

La conjunción de la energía de los astros vivos

con las cenizas de la explosión de los difuntos

obran este milagro:

el quebrarse los azúcares gozosos

para generar pigmentos.

-Si amar es darse,

con partir multiplicarte,

no hay amor más grande-

la sucesión desde la rosa simple al pomo,

fruto ínfero, sincárpico,

que con la madurez coloración definitiva alcanza,

culminación del apetito

en el centro humilde de la mesa

lujuriosa, saludable en el frutero

como las emociones generan sentimientos

 

Cuando al primer mordisco estalle

en la boca de los niños hambrientos

sin ninguna malicia,

el color da lo mismo.

 

Lejos de la ternura de tus ojos,

de la certidumbre, tu mirada.




 Abriendo el círculo

 

Golpeo la tierra

sin ninguna malicia

y no la hiero:

un rasguño apenas.

Que la semilla acoja,

y sea útero

donde la vida

del vegetal germine,

no que comience,

ya tuvo origen:

continua es la vida

Vivo está el germen.

Cavo en el suelo:

asoman las lombrices

del sol hurtándose

y mil bichillos

que de la tierra viven,

madre nutricia.

Sin querer, sin crueldad

mato animales.

Abriendo surcos:

vuelos de mariposas,

trinos de pájaros.

Siembro en los lomos:

desde la tierra abierta

olor de estiércol.

Porque no la enveneno,

porque no la maltrato,

me dará sanos frutos.

¿Cómo no amarla,

si un día,

minerales, ceniza,

semilla al cabo,

acogerá en su seno

lo que de mí quede?

Y volveré

siendo hierba, gusano

pájaro, fruto

florecilla del campo,

canto en el viento.

 

 

Francisco Marín Campos. Naturadura. Ateneo Libertario Al Margen, 2026


 

lunes, 31 de agosto de 2026

"Estudi de les humitats" de Víctor Benavides Escrivà (fragmentos)



 

[fuga I]

 

Digues:

“Jo soc, perquè foren”.

 

Va nàixer tan nou

que la mort encara estava tíbia.

 

Encara no li cremava el pit

de la humitat que li donà forma.

 

 

[fuga III]

 

Mira enrere al camí

i allà et veuràs, entre la multitud.

 

Som més mecànics del que concebem. Passat i futur es construeixen junts al nostre cervell. A l’hipotàlem es codifica el que volem ser demà, reutilitzant vivències falsejades que anomenem records.

Criem dies amb material reciclat.

Ser és
recordar cap avant.

 

 

[futurs]

 

Tot ens marca, tot ens deixa cicatriu.

 

Tens els ulls de ta mare.

Aquesta ràbia per l’injust és d’ella.

 

La teua forma de jugar

amb els fils solts de la roba:

manies del teu besavi.

 

Tens fòbia a llençar menjar,

per la fam que els teus avis patiren.

 

Sempre el puny tancat sota la màniga.

Sempre el puny.

Aquesta és la marca

dels teus.

 

 

[fuga IV]

 

Tot ho heretem, tot ho propaguem.

 

Ha de calar-nos.

 

Aquesta constant lluita,
a vegades per construir-nos,
a vegades per construir-los.

 

La paraula s’acumula generació a generació.

 

Ha de transmetre la força
de tots els somnis pendents,
de tots els adeus de pedra.

Ha de calar-nos els ossos.

 


 

[fuga V]

 

habitants d’una terra com un colom poruc

                                                           que té fred

                                                           i té por

i somia

i l’ofeguen.

Josep Piera

 

Alguna cosa ens                                 frena

quan volem tocar la llum.

 

La gent com nosaltres, diuen,

transmetem pobresa                           i un futur utòpic.

L’hereten els nostres fills

en els forats de les ales.

 

Ens fa caure a la intempèrie,

creuant-nos les boques,

fins al següent colp

de vent a l'estómac.

 

La gent com nosaltres,                       però,

transmet l'esperança als llavis.

 

La llengua,                            

com arrels entrellaçades                     d’un bosc.

Paraula rere paraula.

Som                                                    memòria entre memòria.

 

 


 

[restes de Ciutat Ofegada]

 

Les veus dins del teu cap cridaren:

“Ho aconseguiran”.

I això és el més gran dels pecats.

 

Se sorprenia en veure't entrar per la porta:

quan era jove anunciaren

que els seus fills viurien a Mart.

 

En el fons encara esperava

que un dia la recordaren

des d'un altre angle

de la mateixa estrela.

 

 

[la retirada]

no em moriré d’enyorança

ans d’enyorança viuré.

Pere Quart

 

de València al camp de concentració d'Argelers

 

Fent el teu camí vam seure

al lloc on vas descansar.

Allí no hi havia res.

Arena, mar i cap marca

del teu parell de petjades.      Homme libre, souviens toi.    

 

Una pedra l'assenyala.                      

D'ella pengen unes teles

i unes flors ja caducades.

Una mica de memòria.

Un regust d'aquell dolor.

Un senyal de la misèria.

 

Hem refet el camí al lloc;

Sant Cebrià, el Barcarés.

Allà on et feren fallida

les cames. Allez, allez!

Allí no hi havia més

que mar i arena gelada.

 

La fam ja no estava allí.

Les puces han viatjat,

lluny, a unes altres fronteres.

Uns de la tuberculosi,

d'infeccions o de colps;

altres de disenteria.

 

A l’exili on habitaven

únicament els seus ossos.

Una tempesta es va endur

els cossos del cementeri.

Només mantenen els noms

si algú els llegeix en veu alta.

 

Arena, mar i cap marca.

La mare plora. Et recorda.

I ací estan. Ni en la misèria

ni en la fam ni en els filats

ni en el fred ni en les ferides

ni en la humiliació.

 

Ací, veus, al record viu.

Ací som el teu parell,

filla i net. Dues petjades.

 

 

Fragments d’Estudi de les humitats (Cap de Brot, 2025). Víctor Benavides Escrivà.

domingo, 30 de agosto de 2026

2 poemas de CON PERMISO DEL CIELO de MARÍA GUTIÉRREZ

 



oh señor omnipotente

por qué contienes tu ira ciega

por qué reprimes las plagas

las pestes inmundas

sanando las pústulas

del pecado

                       

ahora

de qué moriremos

pues




FUSIÓN

 

allí donde la luz se abraza con su sombra

y el cielo se diluye entre las hayas

en aquella roca frente al universo

allí

contemplando el barranco

encontré la senda

marrón     verde     azul     blanca

la fronda que oculta el agua al firmamento

los lomos plateados de los riscos torrenteras

brezo     nube     cernícalo     piedra

aspiré y de repente se me abrió el pecho

quebraron las fronteras

mis raíces

principio y fin

latir

fundidas a la tierra

expandirme

un estallido

en el aire

infinito

dios

 yo




María Gutiérrez. Con permiso del cielo. 2026

 

sábado, 29 de agosto de 2026

ausentes

 

si Selam y la pobre Lucy levantaran la cabeza

tres millones de años de   I+D+I

y aún no hemos encontrado la casa

 


María Gutiérrez. Con permiso del cielo. 2026

viernes, 28 de agosto de 2026

panorama para matar





 

no mancha la guerra vía satélite

no duele Gaza entullada de miembros

abrasados

cadáveres

cascotes sanguinolentos

ese inocuo exterminio

que sepulta la inocencia

 

desde los miradores con vistas

                        a la limpieza étnica

admira las bombas el nuevo turismo

que sufragará

el parque temático de la vergüenza

 

ese inocuo exterminio en Palestina

no inmuta                            

el infanticidio

ni los ojos del hambre

ni los huesos consumidos

no estremecen

los tanques del estado de bienestar

que asolan la esperanza

 


 



María Gutiérrez. Con permiso del cielo. 2026


jueves, 27 de agosto de 2026

carga



 

temprano partí con tu cuerpo a cuestas

en barcos

por caminos y barrancos

por sendas empinadas

y era más en mi hombro

el peso de tu madre

con los ojos de perro

la espalda de cuervo graznando

lágrimas

y estos niños pequeños

pesan tanto

pesan los ojos

pesan las bocas de asombro

sus cuerpos despojados

de migas de caldo caliente

de madrugada

tan lejos

pesan tanto

que los deposito

no hay quién pueda

no hay quién acuda

sabiendo cómo pesa

su dolor


 

la muerte en directo con el yogur del telediario

y la sangre se sienta en el sofá

 

de excursión al solar donde encontraron el cuerpo de la niña

 

prismáticos para avistar

cómo caen las bombas sobre la Franja

cómo vuelan los pedazos inocentes

cómo viola la ira sionita

 

cuántos cayeron hoy

por fin fueron 13 los cadáveres de la patera

se sabe el número de ahogados

lo sabes

viste al indigente muerto bajo el puente

                                          lo viste

otra vez los gritos de la vecina y su marido que la lustra

      la escuchaste

 

se acuchillan las manos de leche en los patios de recreo

                                             entrenan matando a las viejas en sus consolitas

sin dolor los ojos extraños

sin salpicaduras

como en la tele

 

pendientes de los datos

de la inflación

                        en España

 



María Gutiérrez. Con permiso del cielo. 2026