documentos de pensamiento radical

documentos de pensamiento radical

martes, 24 de noviembre de 2020

ENERGÍA OSCURA

 



 

La tabernera Siduri diciéndole a Enkidú que se olvide de todo

y disfrute de los placeres de la vida

porque no otra cosa significa ser mortal.

 

Gilgamesh viendo cómo la planta de la eterna juventud

que crece en el fondo del Mar de la Muerte

es devorada por la serpiente del sueño y el tiempo

sin que él pueda hacer nada.

 

Edith convirtiéndose en sal común en nombre del patriarcado.

 

Plinio subiendo al Vesubio en plena erupción

para observar el fenómeno de cerca.

 

Fernando de Aragón comiendo escarabajos verdes

para que Germana de Foix no notara

que la acababan de casar con un viejo.

 

Jean Baptiste Lully marcando el compás con una barra de hierro.

 

Francis Bacon enterrando un pollo en la nieve

para comprobar si el frío es un buen conservante para los alimentos.

 

P. B. Shelley dejando a medias su poema

The triumph of life

porque hace un hermoso día de verano

para navegar a vela.

 

Alfred Jarry pidiendo, como último deseo, un mondadientes.

 

La superiora de las Siervas Adoratrices del Santo Sacramento

tañendo las campanas cada vez que hay un mitin en la Casa del  Pueblo

para ahogar con ellas la voz de los oradores.

 

El Carbonerillo cantándole al Tumba de Triana:

la pena grande se llora y con el llanto se va,

lo malo es la pena grande que no se puede llorar.

 

Federico García Lorca aprobando toda la carrera de Derecho

en un solo año después de llevar ocho matriculado.

 

Francisco Maroto diciéndole a sus compañeros de trinchera

que es mejor perder la guerra, porque si la ganan

los fascistas serán entonces ellos.

 

Philippe Soupault esperando a nadie una hora que pasó hace mucho.

 

La boca azul de El Bizco Amate contraída más allá de la nada

y los ojos nublados de Tajaita el día después de la riada.

 

El niño de la escuela Cervantes de Montevideo que

asiendo la mano de Juan Ramón Jiménez le dice

“Señor, cuando yo muera, quiero ir al mismo cielo que usted”.

 

María Steiner enterándose, al llegar al aeropuerto de Mallorca,

de que le ha tocado una estancia de quince días gratis en la isla.

 

Manolita la Verde alumbrando, advirtiendo

y dañando para siempre

a los que iban a buscarla para el estreno de su carne.

 

Francis Picabia atravesando el siglo XX a cien por hora.

 

Tristan Tzara comentando, en la última entrevista que concedió,

que la única forma de crear es destruir todo lo que hay en ti.

 

Marcel Duchamp diciendo en su lecho de muerte:

He tenido suerte, una suerte estupenda,

nunca he pasado un día sin comer y no he sido rico.

 

Pierre de Massot soltando las riendas del caballo,

quitándose la nieve de la melancolía de su vieja chaqueta

y hundiéndose donde todos los sueños se hunden

mientras los jóvenes buscan la abierta claridad de la playa en París.

 

D.A. Levy  vendiendo por un dólar

su Oráculo de correo basura budista de tercera clase

y sucumbiendo bajo el peso de su sombrero

con un rifle calibre veintidós.

 

Miguel Pantalón diciendo que el cante es un bulto de colores sin ojos

y sin manos y sin ná, pero vivo, grandísimo,

y que él, cuando canta, está en el bulto,

está leyendo quince libros sin saber leer,

está acostao con cuatro o cinco mujeres,

ve los muertos, lo ve tó porque está en el bulto.

 

Antonio Mairena confesando lo que le hubiera gustado

ir un año al carnaval de Cádiz vestido de fallera

con su peineta y tó.

 

Paul Auster recobrando la traducción

de la Crónica de los indios Guayaquis de Pierre Clastres

que había perdido veintidós años antes.

 

Robert Smithson trazando un mapa donde explica

cómo llegar a ninguna parte.

 

Saburo Murakami realizando por última vez su performance Exit

en la que atraviesa un cuadro con su cuerpo.

 

Manuel Alcántara cerrando la otra mitad del tiempo que le faltaba.

 

La Ministra de Igualdad pidiendo que las políticas de género

contemplen la paridad en los cargos directivos

como si eso no hiciera sino reforzar la opresión y la explotación.

 

María Galindo afirmando que, como maricona,

sueño con un mundo sin ejércitos y no con maricones en el Ejército.

 

El papa Francisco preguntando a la multitud congregada

en la Piazza della Chiesa de Lampedusa:

¿quién ha llorado?

 

Tiago Gomes extrañándose al comprobar

que las rúas de Lisboa son también las arrugas de sus manos.

 

Miguel Ángel Pozo escribiendo en la nada

la lluvia sordamente.

 

Todos, todos tan reales como la pella de barro que

arrojada a un charco, interrumpe el claro espejo de la realidad

abriéndose a la verdadera verdad que está detrás

y a su vez, se diluye y se enajena, en círculos crecientes

mientras cae hacia una eternidad sin orillas.

 


Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum, 2020

lunes, 23 de noviembre de 2020

EN TIEMPOS SOMBRÍOS





 

para Enrique Falcón

Qué puede el poema que se recita

a diez metros de un desahucio,

a cien de una comisaría,

a mil del Estado de Bienestar,

a diez mil de la clase media,

a cien mil de un poeta domesticado

en versos absurdos verditonales

a la altura de los sofocos de un adolescente,

a un millón de kilómetros de los oídos del amo.

 

¿Nos protegerá del frío,

caldeará la casa,

servirá como sustituto del pan?

 

¿Nada ha de resolver la poesía?

 

Ella me consoló contra el espanto,

ella me orientó entre el humo y la niebla,

ella me acompañó por todas las estaciones,

ella me sanó el corazón,

ella ha sido mano sobre mi mano,

ella me guió por las ciudades,

por la transparencia de los cuerpos,

por el asombro de la luz.

 

Ella me habló en el sonido de la lluvia,

en el latido del corazón,

en el color de los corales encendidos.

 

La he visto hormiga y caimán,

grano y cuchillo escondido,

voz sombría del sueño amargo,

miguita de pan del bosque sin veredas,

sueño y nube, tumba y sutura,

musgo y cemento, almendro y pájaro,

baile de la compasión universal,

despertar insomne,

derramamiento de sangre

y constitución del Estado.

 

La he visto desaparecer del mundo

caminando hacia atrás sigilosamente,

está a diez decímetros del centinela de Occidente,

está a diez centímetros de la economía política,

está a diez milímetros del nuevo comienzo del mundo,

está a diez micrómetros de los vínculos,

está a diez nanómetros del amor.


  

Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum, 2020

Fotografía de Carmen Lourdes Fdez. de Soto.

domingo, 22 de noviembre de 2020

EL ECO DE MUCHOS PASOS

 



 

 

per al meu germà David Castillo

 

Ellos iban al frente porque así lo decía la caja de reclutas

o el padre en la cárcel, o la familia hambrienta,

pero nosotros nos lanzábamos a la muerte

porque llevábamos un mundo nuevo en nuestros corazones.

 

Ellos tenían aviones,

nosotros alpargatas.

 

Ellos tenían ametralladoras,

nosotros trabucos de la guerra de la Independencia.

 

Nuestra lucha era a todo o nada,

pero la de los ellos era peor

porque ganaron para devolverles el poder

a los que lo han tenido siempre.

 

En el fondo me alegro de haber perdido la guerra,

si hubiéramos ganado

nos hubiéramos vuelto tan fachas como ellos.

 

Tampoco la ganó Franco,

se la ganaron los comunistas,

si no llega a ser por ellos

no hubiera aguantado en el poder tantos años.

 

Franco decía que su mejor obra había sido la clase media,

y como una sociedad yonqui del consumo

lo único que quiere es abrazar al enemigo,

nunca más nos volveremos a liar a tiros

mientras se pueda consumir.

 

Ya no quedan ideales.

 

Algún ideal sí hay,

la gente aún está dispuesta a morir

por salvar el cáncer del capitalismo que nos está matando.

 

También saltando desde el balcón a la piscina del hotel.

 

Alto ideal es ese, sí.


 Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum, 2020

sábado, 21 de noviembre de 2020

3 poemas de TODOS ATRAPADOS EN LA MISMA TRAMPA de ANTONIO ORIHUELA


 


CÓMO LLEGAR CON GOOGLE MAPS

 

Los astrónomos han encontrado

el mayor agujero negro de toda la galaxia,

 

en él han desaparecido burgueses, proletarios,

clases sociales, conflictos, pobreza,

violencia, precariedad y explotación.

 

Lo han llamado Clase Media,

dicen que está lleno de gente normal.




PRIMAVERA 2020

 

para Eladio Orta

 

Hasta los virus embisten

contra la inane clase media,

pero ni así.




HIMNO DE CLASE MEDIA

 

con Eladio Orta

Hueles a libertad condicional, primo.


 


 Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum, 2020

viernes, 20 de noviembre de 2020

2 poemas de CIERTA BELLEZA de TERESA RAMOS

 


OLVIDO

… tú y yo jugamos al revés:
para desorientar lo que sí era,
tejimos un mapa imposible.

… Hoy ha sido el milagro: ya te quiero menos.

                                                                                              María Prado Mas

                                  

 

Olvido la naturalidad con que entré a ciegas a tu mundo,

olvido los peligros y las fiebres que contraje,

el dolor y los puentes que prometieron una tierra fértil,

olvido el olor de las rosas en nuestros correos,

la luz que nos traspasó, aquel masivo asombro.

 

Olvido el miedo del paso del tiempo, la disolución

y el inquebrantable recuerdo, olvido la forma

en que me besabas, aquellas noches torpes

tras las puertas cerradas, la maestría de tu engaño.

 

Olvido y defiendo el olvido para regresar ilesa de ti.

 

 

 

EXTRAÑEZA

 

Qué extraño es pensar sin palabras,

urdir un espacio innominado,

olvidar

lo que perdura como un liquen en la piel.

 

Qué extraño es andar con los ojos vendados

y saberlo. Ser un halcón y caminar en lugar de volar.

 

Qué extraña la añoranza de una Arcadia

y las palabras huecas que eluden un abrazo.

 

Qué extraño extrañarte y continuar

con mi vida conmigo.

 

 


 Teresa Ramos. Cierta belleza. 2020

jueves, 19 de noviembre de 2020

2 poemas de Ministério da Solidão de Renato Filipe Cardoso.


 


el segundo mayor error de mi vida

 
tu padre murió
de cáncer
y tuve, por primera vez,
miedo de perderte
 
desde entonces, si el arroz
se tostaba en el fondo de la olla
cuando el pescado se asaba demasiado
o la piel del pollo
se manchaba de carbón
retiraba a mi plato
—infantilmente, lo sé--
las partes quemadas
que yo comía primero para
apartarlas de ti
 
habría bastado con desecharlas
tirarlas a la basura
pero era como pedir
al dios de las cosas quemadas
que descargase sobre mí
el cáncer que acechaba
tu predestinación genética
 
no sé qué dirá esto de mí
quizás sólo
demuestre propensión
a intentar ocultar el sol
con mariposas
lo que, además de poético,
es también estúpido
 
hoy no compartimos
ni mesa
ni muertes
todo en la boca sabe
a quemado




hollywood no te merece
 
algunas personas son una película
estudian su pose al detalle
decoran sus discursos
ensayan muecas y volteretas
mimetismo en las cicatrices
miedos simbióticos
se saben de memoria cada escena
en la que tienen que moverse
extraen de lo más íntimo de sí el doble
o el triple, por si preciso fuera
abrazar y ser útil al mismo tiempo
pero no es por empatía, es carrera
de actor
o de muralla
 
hollywood no sabe lo que se pierde
: nada menos que el vuelo del titanic
 
pero los créditos pasan
demasiado deprisa
 
algunas personas son la película
de sí mismas.
nunca se realizan



Los poemas originales en portugués pertenecen al libro Ministério da Solidão (Texto Sentido, 2020) de Renato Filipe Cardoso.


Traducción  de PEDRO SÁNCHEZ SANZ
para el blog El coloquio de los perros.
https://elcoloquiodelosperros.weebly.com/traducciones/renato-filipe-cardoso




















miércoles, 18 de noviembre de 2020

CUENTO CON DOS FINALES

 



 

El mito del siglo XX se llamó proletariado.

 

La burguesía, para olvidar al obrero

pobre y sufriente,

para olvidar sus manos callosas

y el sudor de su frente,

 

lo hizo cristiano, laborioso,

orgulloso de su trabajo,

digno de lástima

y merecedor de su caridad,

 

así lo desactivó para siempre.

 

Marx nos llamó prostitutas

y la burguesía nos metió a monjas.

 

 

II

 

 

Marx habló de explotación

y el capitalismo nos dijo

tu vales mucho.

 

Marx habló de plusvalía

y el capitalismo nos dijo que hay cosas

que el dinero no puede comprar.

 

Marx habló del trabajo socialmente necesario

y el capitalismo dijo

tómate un respiro, tómate un Kit Kat.

 

Marx habló del fetichismo de la mercancía

y el capitalismo nos dijo

que un diamante era para siempre.

 

Marx habló de la revolución en marcha

y el capitalismo nos dijo

que solo Red Bull nos daría alas.

 

Marx habló de instrucción y cultura

y el capitalismo nos regaló

más de mil cadenas de televisión.

 

Marx habló de que los obreros no tenían patria

y el capitalismo nos dio la bienvenida

a la república independiente de tu casa.

 

Marx habló de la lucha de clases

pero el capitalismo nos dijo

que era especialista en ti.

 

Marx dijo que el proletariado es revolucionario

o no es nada

y el capitalismo nos dijo

I’m lovin’ it.



Antonio Orihuela. Todos atrapados en la misma trampa. Ed. Garum. 2020