Mi nombre es proletario
y no tengo apellidos.
Soy: herrero, pastor, minero,
pescador, barrendero, soy
conductor de autobuses,
bracero, maestro y albañil.
Mi delito,
ser colaborador necesario
en el mantenimiento
del capitalismo,
formo parte de su engranaje
desde mi nacimiento.
Mi casa no es mi casa,
mi casa es casa ajena
y en ella, de caridad resido.
Vivo de alquiler
en los arrabales de la esperanza.
Aquellos que me explotan,
me perdonan la vida
a cambio de mi vida.
Desde mi nacimiento,
pernocto en las cloacas
de todo el que devora
la dignidad humana.
Si,
desde mi nacimiento.
Y aún sigo esperando
a que soplen los vientos
de la liberación.
Eladio Méndez
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
pedazo de poema Eladio, puedo utilizarlo en mis recitales¿?
ResponderSuprimirPor supuesto que puedes utilizarlo compañero, para mi es un honor.
ResponderSuprimirRecibe un fraternal abrazo.
Eladio Méndez.