(Reinterpretando a Manuel Alcántara)
Le gustaban las películas del Oeste,
las amapolas y África,
llevarme al baño de noche
montada sobre sus pies.
Le gustaba guardar tesoros
en un saco de arpillera,
recoger lavanda en las cunetas,
los besos de mariposa.
Le gustaba sacar brillo a las manzanas,
chupamieles de merienda,
subir montañas, los ríos,
y su querida Vega.
Le gustaban los fantasmas,
fundir bombillas con la mirada,
las lilas, los tilos, los robles
la madreselva y los narcisos.
Le gustaba soplar dientes de león
pidiendo quién sabe qué deseos.
Tan fuerte sopló la vida
que la apagó antes de tiempo.
Esther Mañoso. Tanque de tormentas. Ed. Cuadranta, 2025

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