documentos de pensamiento radical
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miércoles, 10 de junio de 2026
lunes, 8 de junio de 2026
LA NIEBLA
Esa mirada perdida llena de luz y cristales se alza hacia el cielo y recoge la lluvia de las nubes. Ya que no queda sol, ya que no queda luna a la cual visitar nocturnamente con nuestros más íntimos sueños.
Desfiguró tu cuerpo aquella niebla oscura, lo hizo pequeño y diminuto. Gritabas entre la gente ¡cuidado aquí estoy yo! Tus piernecitas se volvieron de oro y tus piececillos también rascaban adoquines de piedra desgastada.
Tú inventabas tu sonrisa pero ya no se abría tu boca, tampoco clareaban tus ojos con aquel brillo especial que iluminaba tu calle y tu barrio.
No, de repente tu alma volaba, dicen tus amigos que la vieron, la amistad había roto las estrellas de tu alma, como tantas veces, y preguntabas susurrando entre la niebla ¿dónde está el ser humano?
Se ha vuelto tan frágil, ha olvidado el corazón por las esquinas del mundo y por los lugares donde habita el dinero. En la niebla también pudimos ver y contemplar cuerpos enfermos, ya no podían agarrar la vida porque esta se les estaba negando entre esa niebla gris y negra. Luchaban por subir escaleras, cuestas para ellos montañas que se transformaban en junglas urbanitas.
La neblina también trajo la luz, apareció en la hermosa cara de aquella joven mujer que vio a un ser humano perdido y caído con su sonrisa y dulzura, le vio así en el duro granito: este era árido hostil y duro.
Una espléndida mujer ya octogenaria la levantó del suelo y a la joven mujer que estaba al lado de ella le produjo una emoción fina y suave como la lluvia llena de colores, llena de esperanza.
Volver aunque la niebla te agarre la cintura y no veas más que tus pies en el suelo.
Volver aunque todo siga deprisa el sol la niebla los esteroides el ser humano corre a veces en masa va quizá deprisa de un lado a otro que muchas veces ni tan siquiera ellos saben a dónde van.
Pero pienso en el significado de las grandes palabras y emociones de la existencia humana tales como AMOR CARIÑO EMPATÍA la niebla las envolvió y no podían verse.
De repente apareció el brazo de un niño chiquito agarrando al abuelete que era grande alto peinaba canas y era de piel cetrina. Ese niño salió de la niebla y sintió en su corazón pequeño un amor eterno para ayudar a los seres humanos.
Yo sonreí había futuro la niebla se iba tornando en algo etéreo y el sol empujaba y peleaba para llegar cuanto antes a tu alma a la mía a la de ellos a los del miedo pasivo y a los que nunca se movieron.
Sonríe Sonríe Sonríe que la niebla se llevó la pena la impotencia y la falta de solidaridad.
El empuje de la vida permanece y al final apostemos por él.
Ana María Peláez Tapia
sábado, 6 de junio de 2026
CARTA A LOS REYES MAGOS
viernes, 5 de junio de 2026
Gratitud
Gracias a
las mujeres que limpiaron el apartamento. A Vladimir, que nos arregló el
pinchazo del coche. Gracias a David, el chaval de la gasolinera que nos ilustró
sobre el navegador del coche y sus fallos. A José, que resolvió en su taller de
neumáticos el problema del sensor de la válvula de la rueda delantera derecha.
Gracias a la panadera que esta mañana me cobró de menos para quedarse con las
monedas. Al camarero que nos atendió en Agua Amarga. A quien hizo las tortitas
de camarón.
Juanjo Barral. inédito
jueves, 4 de junio de 2026
Calma chicha
No se oye
nada
más allá
de la cháchara
que se traen ahora las olas
con esta
pandilla de guijarros.
miércoles, 3 de junio de 2026
martes, 2 de junio de 2026
Sencillamente
En Córdoba
hay una sinagoga,
una
mezquita,
varias
iglesias.
Lo que no
hay
es un
problema.
lunes, 1 de junio de 2026
12 poemas de PENUMBRA de Enrique Arias Beaskoetxea
(3)
Ya me es indiferente en qué lenguaje
no seré comprendida.
Marina Tsvietáieva
XXV.
mientras tanto espero
que palabras se decanten
sobre la hoja en blanco
y la escritura incesante
acabe este u otro poema
XXVI.
bajo las persianas
para no quemarme los ojos
cierro la puerta
para alejar a todo el mundo
leo poemas traducidos
para presuroso abandonarlos
XXVII.
mientras tanto observo
mi ánimo desmoronarse
mi alma partirse
en mil esquirlas
de vidrio y abandono
al modo de vasos
lanzados contra la pared
XXVIII.
un antiguo reloj
reposa en una mesilla
mientras espera su parada
los segundos marchan
a cámara lenta
cuando se detenga
mi corazón se partirá
y no sabrá adónde ir
XXIX.
la angustia habita
los rincones de la casa
huésped permanente
pero no convidada
lo oscuro avanza por un túnel
de la incertidumbre
a falta de un acto de voluntad
XXX.
lo que queda
tras el silencio
es el anhelo del viento
en la extensión del desierto
XXXI.
bajo la llanura
yace latente
un callado augurio
de dolor y pesadumbre
XXXII.
ese cuerpo abandonado
se ovilla con mantas
esperando que la noche
avance hacia la nada
XXXIII.
no hay nada por lo que seguir
no hay lucha ni huida
todo en el presente
tan solo rendición
sin armas ni firmas
XXXIV.
de dónde llega
esta inaudita calma
que se derrama
como un océano
sobre mí y mis horas
XXXV.
alejado de todos los seres
alejado del mundo
alejado de uno mismo
solo queda un desierto
sobre el que sopla
el viento ante la ausencia
XXXVI.
a veces las palabras
no acuden a la cita
el papel se deshace
en copos de nieve
la tinta se desploma
goteando en el suelo
Enrique Arias Beaskoetxea. inéditos
pintura japonesa sobre papel del siglo XVIII titulada "Hielo agrietado" por Maruyama Ōkyo.
domingo, 31 de mayo de 2026
ECOS DE TENEBRÉS, DE RAFAEL ALCALÁ
Otra
vez ante nuestros ojos las incisivas y suculentas propuestas del poeta Rafael
Alcalá, dueño de una capacidad innata para aventurarse, igualmente por las más
serenas playas que por los más pavorosos acantilados que la vida nos pone
delante.
Esta
vez, se inventa una pandilla de 10 jóvenes para hacernos un alegato contra la
áspera y desabrida sociedad actual, cuyo entorno artificial los ahoga como un
envoltorio de crujiente celofán.
Recurriendo
a paisajes y personajes inventados, utilizando un lenguaje directo y repleto de
recursos, como la jerga más de germanías o el contrapeso de la ironía, Rafael
nos hace llegar las vivencias (reales o soñadas) por esa pandilla que
representa la rebeldía, el desacuerdo con las propuestas éticas y morales
heredadas, y ofreciendo otras cuyo final, en realidad, desconocen.
Rafael
esparce el libro en 20 lo que él llama inmersiones una serie de expresiones,
totalmente novedosas y expresivas, repletas de humor: “Y a la muy sana Misda de
la cunita blanca o al san Clovaldo Martir” (ambos personajes inventados). “Que
ni siquiera el Valium nos devuelve la sonrisa”.
“La
nostalgia nos hunde/en un estado de memez sin par/ y duro abombamiento, /que no
lo restablece ni el tinto de Asunción”
“Los
perros y felinos que, sin piedad, miccionan en su quicio”. (esta vez, todo
ocurre en torno a un prostíbulo)
“Nosotros
procedemos de la escoria y de la pensión barata”.
“Alternamos
de noche y dormimos de día, excepto los festivos y fines de semana”.
“Estamos
saciados de mentiras. Somos analfabetos, a muchísima honra”.
Son
situaciones y aseveraciones novedosas e inesperadas que llevan al lector a unos
paisajes sorprendentes, Rafael siempre tiene esas cosas.
Por si
pudiera parecer superficial, el poeta nos acerca desde diversos ángulos al
brocal de la Muerte en varias estrofas: Entonces, no dudamos, nos quitamos la
ropa, /nos encomendamos a nuestros muertos/...”
“y que
cuando despertemos tengamos/ la certeza total de si la Muerte/ se lleva a
nuestros fieles enemigos,..”
“Transcurrió
el domingo visitando/ el cementerio. Lo pasamos fetén”.
“Sólo
la Muerte sedará, al fin, su dolor milenario”.
Como
vemos, incluso la muerte recibe su dosis de ironía. Rafael, siempre huyendo de
lo retórico, nos alerta, nos despierta ante una realidad que pretende
engañarnos; nos pone en guardia ante la Vida.
Recomendable,
por supuesto este nuevo libro, sugerente y enriquecedor de este poeta/escritor,
o viceversa, al cual siempre esperamos con alto interés.
sábado, 30 de mayo de 2026
ACERCA DE “ANTES DEL PORVENIR” de JOSÉ CENIZO por RAFAEL ALCALÁ
Es un libro que se corresponde con la narrativa, pero también se le podría calificar de poemario, dada la intensidad con que el poeta trata cada frase del texto. Y poesía e intensidad se dan la mano con harta frecuencia. Es de recibo, de obligada y total proximidad.
Antes del porvenir, es decir, antes de casi nada, de que el mundo avance, de que el tiempo golpee las sienes blanqueadas del autor, nace este sentimiento profundo de la nostalgia en la localidad hispalense de Paradas.
No es un libro al uso y al abuso típico del señor provinciano que le canta a su pueblo, y cuya historia se cuece en la peor olla con torpe fuego: el nacimiento de algo ripioso. ¡No! Este libro, su cantado y encantado meollo, es todo lo contrario. Pepe Cenizo escribe adentrándose desde la profundidad llena de recuerdos, ojos poblados de vivencias, narrados con elegancia, con resolución muy meditada. Y le canta magistralmente a momentos irrepetibles de cada cosa pequeñita, pero que al niño Pepito le resultaba enorme, a través del diapasón de su ejemplar sensibilidad y bonhomía. Es la visión de un niño asentado en Paradas. Le canta a aquellos sucesos de aquella bendita tierra que le dejó una estela inolvidable de mágicas vivencias, que romantiza cada momento que se mece en los iris cincelados de nobleza del niño: el barro, el palomar, la tormenta, el algodón, la lluvia o la memoria, por sólo citar unos cuantos.
Es un libro que se lee apasionadamente, que va calando en el sentimiento del lector en cada nueva historia; que se vive con intensidad en el eslabón prendido en cada línea, en cada verso de este poemario increíble y quizá irrepetible, por cuanto el niño Pepe Cenizo se hizo hombre y después se alejó de aquel tierno y deslumbrante lar de su sueño para buscarse un medio de vida.
No podemos dejarnos atrás, que todo el libro, todos sus apartados, están impresos sobre un ambiente rural, donde el escritor se crió, en un entorno de intimas ilusiones y vivencias inolvidables.
El estilo es de una sencillez envidiable, ya que utiliza un estilo directo y claro, con una sintaxis sencilla, facilitando la comprensión sin perder formalidad. Sencillez y comprensión pueden parecer algo barato; en absoluto, sólo se consigue desde un profundo conocimiento del lenguaje. También se pueden encontrar hipérboles y prosopopeyas, dirigidas a los sucesos o vivencias que más arriba hemos anunciado, algo totalmente justificado causado por el desdoblamiento imparable de la pasión.
Un libro que debemos releer cuantas veces sea necesario, si deseamos volver a sentir el poder de la palabra bien circulada y la pasión más extrema, con maestría y sentimiento que se ocultan en El Palomar o en la mismísima lluvia de la entrañable niñez de José Cenizo: el poeta de hondo sentimiento de Paradas.
Rafael Alcalá
viernes, 29 de mayo de 2026
BARRER LA ARENA de ELADIO ORTA (fragmento IV)
17
hileras de garabatos brotando
del vacío de la pared de los nombres
de todos nuestros queridos nombres
de todos nuestros vacíos ausentes
de todos los nombres que conversaron
bajo la protección de la parra
*
aparecen nombres difuminados
tatuados en lo imperfecto
de la humedad
de la pared y
te asustas
aparecen nombres y apellidos
desfilando por las respiraciones
de los grumos desconchados
de la pared y
te asustas
escuchas la sintonía del alma
de las voces que habitan
las entrañas de la pared
de los nombres y
te asustas
cada nombre un árbol a la escucha
pájaros tatuados en lo blanco
de la pared
todos los nombres de los que han pasado
por la casa de las retamas garabateados
en la pared / resistiendo las amenazas
de las plagas destroza belleza
el miedo calla los ladridos de los perros
el miedo a la oscuridad de los pasos
de la fragua recalentada
del mundo
pongamos a dieta
al amo que llevamos dentro
*
cuadernos en blanco tomando el sol
con la barriga al aire en el patio
de la casa de las retamas
todo el suelo del patio sincronizado
con las hojas en blanco de los nombres
de todos los nombres invisibles
que han vivido entre sus cuatro
paredes de adobe
de todos los nombres que han leído
sus poemas / al pairo amenazador
de la desolación
de todos los nombres que han debatido
sobre los desastres de la naturaleza y
sus violentas consecuencias
de todos los nombres que se han forjado
a los pies de la resistencia
puntos blancos de la caducidad
Eladio Orta. Barrer la arena. Ed. Huerga & Fierro, 2026
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miércoles, 27 de mayo de 2026
BARRER LA ARENA de ELADIO ORTA (fragmento III)
15
los días inútiles quedan guardados
en los sueños de castillitos de arena
amasados por las manos dulces
de ángela en la pleamar
¡¡viva las siestas!!
diría antonio orihuela
Eladio Orta. Barrer la arena. Ed. Huerga & Fierro, 2026
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