documentos de pensamiento radical

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domingo, 12 de abril de 2026

PUEDE SER

 


poema es esto / y esto / y esto

Juan Larrea

 

puede ser la definición de ese de ahí
digo el tonto de la olla exprés con sus argumentos nivel wow
crucificándote desde su ojo que anochece siempre buscando el cuerpo a cuerpo
o el hecho de ser conscientes de que hay sueños que no van a materializarse nunca

como por ejemplo el de incrustarle a aquel del casco de los tercios de Flandes una central nuclear debajo de la tetilla izquierda una vez puesto a punto por mi taxidermista de cabecera

o bueno sí pero el código penal y eso
hablo del que se ofrece desde el cuartel general del terror

como el único seguro de vida con plenas garantías

de que vayamos a llegar hasta pasado mañana de una sola pieza
puede ser su sueño de plasmar en cada muro que se le ocurra

levantar cualquier mierda de idea que se le pase por la cabeza
convencido de que a pesar de su nulo valor la vamos a pagar entre todos a precio de oro
y eso porque somos unos borregos lamesuelas
algo así dijeron los dadaístas en un brote de magia Picabia
pero ellos por motivos bien diferentes
como se puede ver la cosa no anda muy lejos de la filosofía de los de la banda trumpera del río

puede ser el paisaje que te es vetado
el libro que jamás se te abrirá
la piel que cierra el erizo de la indiferencia                                 el muerto que te mira desde el corazón de una pared de hielo

eso por no decir que por tu perfil público las poleas envenenadas descienden en una marea que sacude el horario de invierno

en los herbolarios de la otra boca del viento
y la lentitud que se dona en acción apelmazada
al vaho de la clausura mejor llegar con poca broma
esto es una rosa que entra y

revelación en torrente y cata de seísmos
pero mejor refugiarse al fondo del error
que entre los trastes de ciertas ojeras en acción discontinua
o avanzar hacia la ranura en el techo del autobús turístico

que es una caldera roja entre dos orillas
ahora que lo dices

quién te ha puesto en la boca esa tartamudez de queso
a la que suben a libar los dedos que has tomado en préstamo

de la media sonrisa que tan insistente te visita entre los peldaños treinta y siete


y esto
me oyes
eh atiende
me llenas o me comes te dejo escoger el orden
desvelarme a impulsos de tecla afilada
que me recorras hasta la ociosidad del tuétano

y tal vez el lamento abandonado en una consigna de la estación

pero cuidado que no todo es paleta
ni norte ni noroeste

es la piel que no cede
y hay motivos tanta fatiga decepciones
una traición de la que no cabe recuperarse
es tu entrega a la danza
con las manos abrazando toda la oscuridad y todo el fuego
es tu salto hacia el muro de agua desde el que te observo
es la urgencia de ese grito
quiero llenarme
y en tus labios son mucho más que dos palabras
es el vuelo del brazo y la sólida promesa
de un placer que se expande
en la boca que sonríe al encontrar mi espacio
es la mano que se demora
su caricia construyendo la más dulce pausa
antes de la huida y esos dedos que marcan el camino
hacia el tumultuoso espejo en la noche
ante el que deberemos descubrir nuestras cartas
y es tu piel cristal ahora al entrar en la mía
las voces rasgadas los círculos que nos estrechan
las uñas abriéndose camino
la tensión los arcos que se entrelazan
el temblor último

breve

sostenido
antes de la explosión y el color de la prueba ya superada
por estar donde deseamos estar o eso al menos

declara este sueño que ahora comparto contigo

y también los cables hacia una confusa niebla

que se arremolina con tentadora indiferencia en el fotomatón
y las alarmas que se disparan todas a la vez
el fascismo avanza imparable
movilicémonos
clarines y Trump betas
de acuerdo pero mejor vete pensando

en desenterrar un buen cargamento de huesos
porque los cuatro gatos en las manifestaciones por un mundo más justo
por lo general ya tienen una edad
y ellos solos no van a poder cargar con todo

y esa pancarta

quiero morir de vieja
no de cáncer

o de asco vamos a añadir para extender la consigna

es el bigote perfectamente perimetrado de Rodrigo Cuevas

el de los cantos ultraligeros

y la vida que evoca

una ventana al pasado

la nube colgada de algún pico

la rueca gallinas en el tejado
clarea marzo ya avanzado

 

podría ser también este medio ladrillo
orientado en la dirección adecuada
o tu abuelo en cualquier campo de concentración fascista

o el mío en la cárcel de Oviedo

o dos de sus hermanos y esto es una suposición tan solo

en una coqueta fosa común adosada

con privilegiadas vistas a las Ubiñas en el puerto de Pajares
lugar muy de moda en el norte allá por los años treinta

los nombres de aquellas pioneras VPOs

dispersas en un trayecto de apenas 24 kilómetros

 

Vuelta las Verdes en Arbás (Busdongo)

 

      n.º cadáveres           desconocido

 

Curva el Cutu

 

      n.º cadáveres           51

 

Cementerio de Naveo

 

      n.º cadáveres           2

 

Puerto Pajares tras un antiguo restaurante

 

      n.º cadáveres           desconocido

Vegacales

 

      n.º cadáveres           18

 

Curva la Casa

 

      n.º cadáveres           desconocido

 

Curva la Bolera

 

      n.º cadáveres           2

 

La Romía

 

      n.º cadáveres           2

 

 

Parasimón

 

      n.º cadáveres           24  (1)

 

 

 

 

 

 

como podrían ser

las últimas palabras

de uno de sus ocupantes

Luis Cienfuegos Suárez

vecino de Santibáñez de Murias

a su hija

 

neñina, nun te preocupes que en na vuelvo

 

 

 

 

o el testimonio de un testigo

de lo que sucedió en la de Parasimón

 

Tenía 16 años, acercándome a los 17, iba un aciago día a caballo, del que no recuerdo la fecha, camino de la Mortera (Pajares), para recoger leña, cuando me di cuenta que detrás de mi, venía un camión. Al alcanzarme y una vez a mi altura, uno de los ocupantes de la cabina, de los que armados iban me dijo, ¿chaval a dónde vas?, se lo expliqué y me contestó, ¡ pues camina delante o detrás!. Yo estimulé al animal y me fui delante del vehículo, me olía lo que pasaba. Llegado al lugar, me acerqué hasta donde había un montón de leña, un poco alejado de la cuadra, en un sitio conocido como Parasimón y me dispuse a cargarlo en el caballo.

Cuando esto hacía, comenzaron a sonar disparos, poco a poco arrastrándome, siempre procurando ir bien escondido, me situé en un lugar donde se veía todo lo que estaba ocurriendo. Lo que allí sucedió fue atroz, había dos grupos de personas, uno de diez y otro un poco más apartado de doce, pero ambos cercanos a la cuadra que allí existía, hombres atados de pies y manos a tiros los asesinaron. Y una vez que dejaron de disparar, con cuchillos, machetes y navajas, les cortaron los rostros desfi-gurándolos, para que así no pudiesen ser reconocidos con facilidad.  (2)

 

podría

 

ser

 

botones    

cuerdas

relojes de bolsillo

lentes rotas

ferroviarios tratando de leer su futuro

tan lejos y tan cerca de las vías

mineros

patateros

maestros

 

podría ser

este vacío

de memoria

todo el dolor posible

 

o lo que podría haber sido de otro modo

lo que vendrá

si no conseguimos recordar hasta el desgarro

y lo que vendrá

una vez más

es

en palabras del general Mola

 

Hay que sembrar el terror… hay que dar sensación de dominio eliminando sin escrúpulo ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías. Si vacilamos un momento y no procedemos con la máxima energía, no ganaremos la partida.

 

 

o también

esos dos cuerpos que asoman en la cata

a partir de los 55 centímetros de profundidad

se abrazan en una danza de pestañas y abalorios

atados por los tobillos

no es una declaración

los dos jades

ahora noche

sueño hermano de

silbar en el lóbulo

parecía más definitivo

un amor seca a otro

entra a saco la muerte

suplanta se balancea en venda

corta al ras

cortina entre piornos

que alzan muros

el ojo

inmenso

espera en el redoble

descalcificación por

trastear con el futuro

 

y también

las risas ahogadas

del verdugo

al contemplarse

la sangre en sus botas

 

¡normal, es que venimos de matar castrones!

mientras crece

y crece
la cadena de los que esperan sentados
a que alguien
ponga
el alcohol
la tirita
el punto
en la herida abierta

el horror

a veces

también toma

la palabra

contra él

tu borbotón      

lluvia hermana

brazada donde están los ríos

dos ovillados en clara

alusión al derroche de manos

que arrecia íntimo

donde cae a trozos

el tiempo

sobre un punto hueco

 

poesía puede ser todo esto

un corta y pega

una sucesión de relatos

dosis letal

mano de pintura

óxido

lo que escuchas

lo que buscan silenciar

el beso

el matarratas    

un despertador

un fumadero de folletos del supermercado

sala de curas

un espacio común

esa luz que quema

con solo mirarla

 

Pablo Iráculis. inédito

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(1) Fuente: https://mapafosasasturias.uniovi.es/#/concejo/30-lena

(2) https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2016/03/20/la-fosa-de-parasimon-pajares/

 

 

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