poema es
esto / y esto / y esto
Juan Larrea
puede ser
la definición de ese de ahí
digo el tonto de la olla exprés con sus argumentos nivel wow
crucificándote desde su ojo que anochece siempre buscando el cuerpo a cuerpo
o el hecho de ser conscientes de que hay sueños que no van a materializarse
nunca
como por
ejemplo el de incrustarle a aquel del casco de los tercios de Flandes una
central nuclear debajo de la tetilla izquierda una vez puesto a punto por mi
taxidermista de cabecera
o bueno sí
pero el código penal y eso
hablo del que se ofrece desde el cuartel general del terror
como el
único seguro de vida con plenas garantías
de que
vayamos a llegar hasta pasado mañana de una sola pieza
puede ser su sueño de plasmar en cada muro que se le ocurra
levantar
cualquier mierda de idea que se le pase por la cabeza
convencido de que a pesar de su nulo valor la vamos a pagar entre todos a
precio de oro
y eso porque somos unos borregos lamesuelas
algo así dijeron los dadaístas en un brote de magia Picabia
pero ellos por motivos bien diferentes
como se puede ver la cosa no anda muy lejos de la filosofía de los de la banda
trumpera del río
puede ser el paisaje que te es vetado
el libro que jamás se te abrirá
la piel que cierra el erizo de la indiferencia el muerto que
te mira desde el corazón de una pared de hielo
eso por no
decir que por tu perfil público las poleas envenenadas descienden en una marea
que sacude el horario de invierno
en los
herbolarios de la otra boca del viento
y la lentitud que se dona en acción apelmazada
al vaho de la clausura mejor llegar con poca broma
esto es una rosa que entra y
revelación
en torrente y cata de seísmos
pero mejor refugiarse al fondo del error
que entre los trastes de ciertas ojeras en acción discontinua
o avanzar hacia la ranura en el techo del autobús turístico
que es una
caldera roja entre dos orillas
ahora que lo dices
quién te ha
puesto en la boca esa tartamudez de queso
a la que suben a libar los dedos que has tomado en préstamo
de la media
sonrisa que tan insistente te visita entre los peldaños treinta y siete
y esto
me oyes
eh atiende
me llenas o me comes te dejo escoger el orden
desvelarme a impulsos de tecla afilada
que me recorras hasta la ociosidad del tuétano
y tal vez
el lamento abandonado en una consigna de la estación
pero
cuidado que no todo es paleta
ni norte ni noroeste
es la piel
que no cede
y hay motivos tanta fatiga decepciones
una traición de la que no cabe recuperarse
es tu entrega a la danza
con las manos abrazando toda la oscuridad y todo el fuego
es tu salto hacia el muro de agua desde el que te observo
es la urgencia de ese grito
quiero llenarme
y en tus labios son mucho más que dos palabras
es el vuelo del brazo y la sólida promesa
de un placer que se expande
en la boca que sonríe al encontrar mi espacio
es la mano que se demora
su caricia construyendo la más dulce pausa
antes de la huida y esos dedos que marcan el camino
hacia el tumultuoso espejo en la noche
ante el que deberemos descubrir nuestras cartas
y es tu piel cristal ahora al entrar en la mía
las voces rasgadas los círculos que nos estrechan
las uñas abriéndose camino
la tensión los arcos que se entrelazan
el temblor último
breve
sostenido
antes de la explosión y el color de la prueba ya superada
por estar donde deseamos estar o eso al menos
declara
este sueño que ahora comparto contigo
y también los cables hacia una confusa niebla
que se arremolina
con tentadora indiferencia en el fotomatón
y las alarmas que se disparan todas a la vez
el fascismo avanza imparable
movilicémonos
clarines y Trump betas
de acuerdo pero mejor vete pensando
en
desenterrar un buen cargamento de huesos
porque los cuatro gatos en las manifestaciones por un mundo más justo
por lo general ya tienen una edad
y ellos solos no van a poder cargar con todo
y esa pancarta
quiero
morir de vieja
no de cáncer
o de asco vamos a añadir para extender la consigna
es el
bigote perfectamente perimetrado de Rodrigo Cuevas
el de los
cantos ultraligeros
y la vida
que evoca
una ventana
al pasado
la nube
colgada de algún pico
la rueca
gallinas en el tejado
clarea marzo ya avanzado
podría ser
también este medio ladrillo
orientado en la dirección adecuada
o tu abuelo en cualquier campo de concentración fascista
o el mío en
la cárcel de Oviedo
o dos de
sus hermanos y esto es una suposición tan solo
en una
coqueta fosa común adosada
con
privilegiadas vistas a las Ubiñas en el puerto de Pajares
lugar muy de moda en el norte allá por los años treinta
los nombres
de aquellas pioneras VPOs
dispersas
en un trayecto de apenas 24 kilómetros
Vuelta las
Verdes en Arbás (Busdongo)
n.º cadáveres desconocido
Curva el
Cutu
n.º cadáveres 51
Cementerio
de Naveo
n.º cadáveres 2
Puerto
Pajares tras un antiguo restaurante
n.º cadáveres desconocido
Vegacales
n.º cadáveres 18
Curva la
Casa
n.º cadáveres desconocido
Curva la
Bolera
n.º cadáveres 2
La Romía
n.º cadáveres 2
Parasimón
n.º cadáveres 24 (1)
como
podrían ser
las últimas
palabras
de uno de
sus ocupantes
Luis
Cienfuegos Suárez
vecino de
Santibáñez de Murias
a su hija
neñina, nun te preocupes que en na vuelvo
o el testimonio
de un testigo
de lo que
sucedió en la de Parasimón
Tenía 16 años,
acercándome a los 17, iba un aciago día a caballo, del que no recuerdo la
fecha, camino de la Mortera (Pajares), para recoger leña, cuando me di cuenta
que detrás de mi, venía un camión. Al alcanzarme y una vez a mi altura, uno de
los ocupantes de la cabina, de los que armados iban me dijo, ¿chaval a dónde
vas?, se lo expliqué y me contestó, ¡ pues camina delante o detrás!. Yo
estimulé al animal y me fui delante del vehículo, me olía lo que pasaba.
Llegado al lugar, me acerqué hasta donde había un montón de leña, un poco
alejado de la cuadra, en un sitio conocido como Parasimón y me dispuse a
cargarlo en el caballo.
Cuando
esto hacía, comenzaron a sonar disparos, poco a poco arrastrándome, siempre
procurando ir bien escondido, me situé en un lugar donde se veía todo lo que
estaba ocurriendo. Lo que allí sucedió fue atroz, había dos grupos de personas,
uno de diez y otro un poco más apartado de doce, pero ambos cercanos a la
cuadra que allí existía, hombres atados de pies y manos a tiros los asesinaron.
Y una vez que dejaron de disparar, con cuchillos, machetes y navajas, les
cortaron los rostros desfi-gurándolos, para que así no pudiesen ser reconocidos
con facilidad. (2)
podría
ser
botones
cuerdas
relojes de
bolsillo
lentes
rotas
ferroviarios
tratando de leer su futuro
tan lejos y
tan cerca de las vías
mineros
patateros
maestros
podría ser
este vacío
de memoria
todo el
dolor posible
o lo que
podría haber sido de otro modo
lo que
vendrá
si no
conseguimos recordar hasta el desgarro
y lo que
vendrá
una vez más
es
en palabras del
general Mola
Hay que sembrar
el terror… hay que dar sensación de dominio eliminando sin escrúpulo ni
vacilación a todos los que no piensen como nosotros. Nada de cobardías. Si
vacilamos un momento y no procedemos con la máxima energía, no ganaremos la
partida.
o también
esos dos
cuerpos que asoman en la cata
a partir de los
55 centímetros de profundidad
se abrazan
en una danza de pestañas y abalorios
atados por
los tobillos
no es una
declaración
los dos
jades
ahora noche
sueño
hermano de
silbar en
el lóbulo
parecía más
definitivo
un amor
seca a otro
entra a
saco la muerte
suplanta se
balancea en venda
corta al
ras
cortina
entre piornos
que alzan
muros
el ojo
inmenso
espera en
el redoble
descalcificación
por
trastear
con el futuro
y también
las risas
ahogadas
del verdugo
al
contemplarse
la sangre
en sus botas
¡normal, es que
venimos de matar castrones!
mientras crece
y crece
la cadena de los que esperan sentados
a que alguien
ponga
el alcohol
la tirita
el punto
en la herida abierta
el horror
a veces
también toma
la palabra
contra él
tu borbotón
lluvia
hermana
brazada
donde están los ríos
dos
ovillados en clara
alusión al
derroche de manos
que arrecia
íntimo
donde cae a
trozos
el tiempo
sobre un
punto hueco
poesía
puede ser todo esto
un corta y
pega
una
sucesión de relatos
dosis letal
mano de
pintura
óxido
lo que
escuchas
lo que
buscan silenciar
el beso
el
matarratas
un
despertador
un fumadero
de folletos del supermercado
sala de
curas
un espacio
común
esa luz que
quema
con solo
mirarla
(1) Fuente:
https://mapafosasasturias.uniovi.es/#/concejo/30-lena
(2)
https://cronicasapiedefosa.wordpress.com/2016/03/20/la-fosa-de-parasimon-pajares/

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