La paradoja está en el
porqué.
Por qué la felicidad
de los días luminosos
el sinsentido de la vida y los impulsos
los delirios nocturnos, el éxtasis
el sueño y los ideales;
por qué los límites de
la sociedad
frente a las voluntades incorruptibles
de los desterrados.
Por qué la mancha
instructivista
en el expediente del mundo,
desmantelando óperas primas
e idearios.
Los patrones y las
mofas
de las ovejas blancas,
la cárcel del mundo.
Por qué empeñarnos en
meter
un elefante en una botella.
Por qué la ropa.
Bárbara Grande. Vértigo. Ed. La Isla de Siltolá, 2016

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