documentos de pensamiento radical

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miércoles, 18 de enero de 2017

6 poemas de DESIERTO de DUNA HALLER




“Golpeo la puerta que tenes en tu cabeza
no quiero entrar quiero que salgas a jugar”

Animinimalista

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for (i=0;i<=numero;i++) {
leer lineaActual }
si (lineaActual.equal(lineaAnterior))

HUIR;
HUIR;
HUIR;

si (mostrar.equal(amar)) {
Yo sigo siendo
de piedra. }


XIII

I don’t wanna be so angry still at all the
teenage girls cause we were taught not to
trust each other, not to take caer of each
other, not to love each other what the hell

No quiero estar tan enfadade con todas
las chicas adolescentes porque nos han
enseñado a no confiar entre nosotres, no
cuidarnos entre nosotres, no amarnos entre
nosotres qué jodida mierda

Devil’s Coachwhip

El juego de la monogamia,
hasta qué punto dejamos que nuestros corazones
se disuelvan en una sopa,
cenizas dejadas y no entiendo lo que me dices,
el juego de los amalgamas, vagahulme, luciérnaga,
no serás nunca más una polilla en una cuerda.

Serás algo distinto, conxuros olvidados cuando
eras adolescente,
el cuerpo perdido en disquisiciones, la mente en
terror consciente,

una conexión intraesquelética
con llagas cerradas: ahora, hermana desairada.

¿Libre?


XVI

Linkous sufrió una sobredosis con una
combinación de antidepresivos, Valium, alcohol
y heroína en una habitación de hotel en
Londres.

¿Cómo son – dice
Zagal – las imágenes que rapiñan en mi coco?

¿Son como perfectas prescripciones recitas por
un médico desmascrado?

En el cráneo y atravesando la espina dorsal, está
el problema, lo tenemos, ese peso con el que lleva
usted cargando toda su vida. No se preocupe,
se lo vamos a quitar. Ten mucho cuidado. Las
pinzas. Teléfono. Necesito llamar a mi familia.
Sáquenme de aquí. Usted es… ¿Quién soy? ¿Qué
mejor identificación que el problema que puebla
mis ojeras? Soy muda. Las pinzas. Fracaso
estrepitosamente. ¡Se nos va! ¡Se nos va! ¡Rápido,
reanimación boca a boca! ¡Se nos va! ¡Se nos va!
¡SE NOS VA!

Todo lo que es yo es incomprensible, en especial tú.

Y dijo sus últimas palabras el carroza:
Busco un sonido como de quiebra, y quiebro mis
alas, y caigo.


***


Soy un desastre desde que te fuiste

Nunca entenderé por qué todo el mundo hace esas
cosas y siente esas cosas,
por quéa
dan de comer a los perros de los vecinos,
sonríen a las caras,
llevan el día a día con tranquilidad,
con una pizca de idealismo
y un trozo de mierda plantada en sus caras
no se dan cuenta de que todo se va a acabar pronto
quitarán todas las haches de las palabras
y todo serán faltas de ortografía
tendremos gramática, pero será vacía como el yeso
y entonces seremos libres

olbidar es una tarea imposible,
más cuando lleva v.

Eres idealistamente para míme asusta
porque sé que ahí se acabó el envíono
veo más caras conocidas en kilómetros, perono
sé si estoy en el desierto,
creía que de ahí salí hace mucho.

Y

Rompí mi castidad con un latigazo,
me acurruqué en unas sábanas y susurré al oído:
“no puedo”
“no puedo entrar”
“no puedo
entrar”
“no QUIERO entrar”
y no sabía exactamente de dónde salió toda
esa castidad pero en el fondo no quería romperla
le niñe sería niñe eternamente

yo sigo siendo de piedra.


EL POEMA DEL SIGLO XXI

Quero crer que o incrible é posíbel. – Ana Cibeira

¿Seguro que estoy protegida, aquí, entre la arena?
La formación del desierto es tan antigua como los
montes y como los peces del río.
El corazón es latexo, las piernas se hunden na
constelación.
Desquiziá, la niña se estampa.
Levanta,
desriega
y huye,
y se acerc
tracatác.
Y tiembla.

No, no, la arena, tiembla la arena, y
desgrana.
Las fobias son movedizas,
las fobias son movedizas,
las fobias son, movedizas.
¿Vives para quitar arena o quitas arena para vivir?

Construyo un castillo
y siéntome princesa porque el castillo me hace
rapaz.
Desvalijada y raída, deshacida,
hago el ruido de los pájaros sobre el asfalto,
siendo otra que no niña,
luciérnaga,
atropeyá.
Sanghrando,
la niña que soy
YO.

Los niños se ríen,
y pienso
“no hay crueldad más profunda que la de
preescolar”.
Y esto NO es un lugar común
para indetificate a ti,
no,
es la vida ingresada en la muerte.
Y

tus palabras atropelladas, mi silencio demoledor,
mis destellos atropellados, tu vida tan inmensa, y
yo tan pequeña

te miro
en mis ojos
y veo todo,
me veo
en los tuyos
y estoy reducida.

Soy la parte por el todo.
Soy el todo por el hueso.
Soy el pellejo de una ola.
Soy la central desvalijada de huesos de rinoceronte
Soy tú y tú eres otra.

Y

Me reflejo
en un libro
en el que leí un párrafo que me persiguió
mucho, mucho tiempo después de haberlo leído:

“Quizás algún día llegue a calibrarse la tragedia
de nuestro tiempo, en el que la multiplicación
de los instrumentos al servicio del hombre y la
continua apertura de nuevos campos ante su
espíritu acarrearon la invasión de la vida toda por
los lugares comunes. En un libro leí una frase que
me persiguió mucho, tiempo después de haberla
leído. No sé por qué la retuve, ya que no alcancé a
descubrir su verdadero significado hasta mucho
después, cuando los hechos la ilustraron, cuando la
historia le dio un singular significado:

“En algunas sociedades, a la muerte de un rey,
una parte del vocabulario se convierte en un
tabú, queda prohibido y debe sustituirse por
otros términos...”
Marcelo Cohen: Le langage


III

Dolió siete meses
la primera vez que sentí que me miraban y miraban
a la pared yo no estaba no estaba
delante y probablemente leas esto y pienses
que lo has sentido pero no
yo sigo sin estar delante
siempre
cuando duermo
me poseen
y me entierro

“yo pensaba que tú - eras quien yo - quería - para
construir una casa”
por casa significando un cuento
o una película o una aguja venenosa o una
casa heterosexual
pero yo no era “quien” ni “como” ni “cuando”
era de todo menos eso
así que era nada
no merecía la pena quererme
con todo mi cuerpo hecho trizas
y tirado en alguna parte cuando nací

Ahora duele duele dolerá siete meses más
nunca va a dejar de doler me parece
abandonar todo esto
pensar que me dieron a elegir pero
yo no había elegido nacer
en este cuerpo ni con estas
grietas ni barrotes ni
con este odio
a mí misma
no he elegido mi voz
la hubiera elegido mucho más bonita pero
tú me dices que así quizás no te habría
conocido así que ahora elijo
no sé lo que significa eso
si yo nunca elegí nada nisiquiera
elegí las cosas de mí que
creo que me gustan en un intento de
aferrarme a algo como
títere tirando de las cuerdas

así no voy a cambiar nada.


Duna Haller. Desierto. Reflector Libros, 2016

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