documentos de pensamiento radical

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martes, 3 de marzo de 2026

KAVÍ* (कवि)

 



Su sonrisa es como la música,

tiene cuartos de tono,

intervalos y sostenidos,

además de armónicos,

aparentemente atemperados,

aunque en un extremo equilibrio,

lleno de fugas polifónicas,

de cien hogueras por banda

y octavas desbordantes,

siempre mirando a la tormenta

de cara.

Se nota que la vida pasa,

hasta para un poeta como él,

pero no pasa inadvertida,

porque hasta la misma vida

sabe dónde caerse muerta

y donde dejarse caer.


Compañero paralelo,

maestro entre iguales,

poeta poliédrico,

historiador incansable,

honesto, tierno

del pueblo al pueblo

de pueblo en pueblo,

un invitado ilustre

en cualquier corazón

que se precie,

y que se use.

 

Me alegra no conocerlo tanto,

así como lo añoro y quiero,

porque si fuera al contrario,

podría escribir un libro,

pero no estos humildes versos.



* Dedicado al maestro, historiador, poeta y ensayista Antonio Orihuela (Moguer, Huelva)

 

Gul. Solo el arte libera al arte. Ed. Cuadranta, 2025 


miércoles, 18 de febrero de 2026

9 aforismos de TORRELODONES de JONAS SANCHEZ PEDRERO




  

 

Sin control solo hay vida.

 


También la abstención participa.

 


La ciencia descubrió el monedero.

 


Semitotal.

 


Ese libro disimula.

 


La gilipollez no tiene la culpa.

 


El vuelo no se ve.

 


Querer tener razón empeora no tenerla.

 

*


La química burla al lenguaje.

 

 Jonás Sánchez Pedrero. Torrelodones. Ed. Dilema, 2025

8 aforismos de TORRELODONES de JONÁS SÁNCHEZ PEDRERO

 


 

 

A la vanidad por el medro.

 


La rueda hizo de barrote.

 


Solo era corrupción tradicional.

 


Despertó para hacerse el muerto.

 


Se le está poniendo cara de cotidiano.

 


Púrgame el monstruo.

 


Ahorraba por no hacer.

 


También la cortina era muro.

 

 

Jonás Sánchez Pedrero. Torrelodones. Ed. Dilema, 2025


miércoles, 4 de febrero de 2026

CONTRA LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA CLIMÁTICA: necesitamos tu firma y tu apoyo


 

Llamamiento, enero de 2026


En los últimos años, en todo el mundo, se suceden oleadas de protestas y actos de desobediencia civil para señalar la extrema gravedad de la crisis ecológico-social y climática en la que seguimos adentrándonos. En muchas de ellas, específicamente, se denuncia la inacción de los gobiernos y su complicidad con los intereses de grandes empresas, así como su filosofía extractivista. Sin embargo, la respuesta de bastantes gobiernos ha sido una fuerte represión, aplicando el Código penal y una legislación endurecida contra la protesta ciudadana y con ello perjudicando a sus propias sociedades. Pues al criminalizar la protesta no violenta, una sociedad se daña a sí misma (y por partida doble si es una sociedad democrática): se priva de medios para detectar problemas y conflictos y resolverlos con justicia de forma temprana, antes de que se agraven y enquisten. Tanto más cuando la protesta trata de hacer frente a una verdadera amenaza existencial, como es aquí el caso: afrontamos nada menos que la creciente inhabitabilidad de la Tierra.

En concreto, está cerca el juicio penal contra tres personas detenidas tras el corte de tráfico en el puente de la calle Joaquín Costa, en Madrid (Nuevos Ministerios), el 7 de octubre de 2019. En esta acción de desobediencia civil pacífica participaron unos trescientos manifestantes. Hubo tres detenciones, efectuadas de manera aleatoria, con afán de atemorizar. El próximo 17 de marzo de 2026 se juzgará en Madrid a estas tres personas, acusadas de resistencia grave a la autoridad (castigada con penas de prisión de tres meses a un año o multas de 6 a 18 meses; Fiscalía pide en concreto diez meses de prisión). Su “resistencia” consistió sólo en tratar de no ser dañadas cuando la policía las separaba agresivamente del grupo de activistas abrazadas entre sí y sentadas sobre el asfalto. Éste es uno de los casos de represión, y ahora el más inmediato en nuestro país, pero muchos otros se van produciendo mientras continuamos dirigiéndonos hacia la catástrofe ecológico-social.

Las personas y organizaciones que firmamos este texto de apoyo rechazamos esa política de criminalización de la protesta, afirmamos nuestra solidaridad con las personas encausadas y exigimos su absolución en éste y en todos los procesos judiciales abiertos contra las protestas climáticas. En lo que va siendo un mundo en llamas, no podemos castigar a los avisadores del fuego.

 

 https://www.dailymotion.com/video/x7maqs2

 

Apoya este llamamiento aquí:

https://norepresionprotestaclimatica.org/

Puedes apoyar como persona o como organización.

 

Comparte y difunde!!

 

 

domingo, 1 de febrero de 2026

INMERSIÓN 10ª



 

 

Ayer vimos el mar con ojos dilatados.

Su esplendor contemplamos con las bocas abiertas;

la emoción extendida, de par en par sus poros.

Éramos puro niño envueltos en asombro.

Y comprendimos todos, sin excepción alguna,

que todavía queda un tris de libertad.

Es gratis: ver el mar no cuesta nada,

no hay que mostrar carnet de identidad,

ni ser cacheados por nuestra vestimenta.

Con las horas,

el Sol se fue achicando, y la playa quedó

en la más portentosa oscuridad.

Dormimos en la arena mientras sonaban olas

al romperse en la orilla, como un blues muy antiguo

que a risa nos sonaba. La noche transcurrió

con la mar complacida. Y fuimos incapaces

de contener

los retumbos de nuestros corazones.

El alba nos robó el amparo del sueño.

Emergió por oriente, como una deidad,

brocado de belleza y regio en majestad;

el mismo Sol de ayer,

abarcando su reino sin premura.

Entonces comprendimos, sin dudarlo,

(muy a pesar de nuestra tosquedad)

que todo el sufrimiento que produce la vida

bien vale padecerlo, por sólo contemplar

esta beldad que ahora admiramos

suspendida en nuestro espacio sideral.


Rafael Alcalá. Ecos de Tenebrés. 2025

 

sábado, 31 de enero de 2026

Estos sindicatos subvencionados



Durante años arreció la campaña orquestada por la derecha política y económica, magníficamente interpretada por la derecha mediática, según la cual los sindicatos eran lo peor, una pandilla de comegambas liberados del trabajo que (según la extrema izquierda pata negra que se sumó cándida, miope y a veces violentamente, al corifeo) habían traicionado a la clase obrera y patatín y patatán.


El tema sonaba como el disco rojo de los 40 Principales: cada poco.


Y lo hizo durante mucho tiempo (de hecho sigue sonando, aunque haya bajado la frecuencia).


Según algunas teorías acreditadas se trataba de linchar a las organizaciones de trabajadores más representativas (capaces todavía de montar huelgas generales exitosas, como la de 2002 contra el Gobierno de Aznar) para inducir su desprestigio mientras el Ejecutivo de Mariano Rajoy imponía los recortes y reformas más lesivos para la clase trabajadora desde que vivimos en democracia, con el pretexto de que no había más remedio y lo imponía Europa para hacer frente a la crisis de 2008. Fin de la sinopsis. “No es una crisis, es una estafa”, ¿recuerdan?


Paréntesis. En principio era todo muy consecuente: es lo que se espera de la derecha, que gobierne para los pudientes y recorte hasta el aire que respiran las clases populares. Y mal que bien los sindicatos se preocupan por estos últimos y resultan ser, con todos los defectos, los únicos capaces de hacer frente a las políticas antisociales llevadas a cabo por el neoliberalismo desde la era Reagan-Thacher. Pero, lo llamativo de todo este proceso fue que se sumaran a la lapidación supuestos pensadores, activistas, políticos, intelectuales “de izquierdas”. Para no sonrojar a nadie obviaré dar nombres propios y de partidos (algunos en vías de extinción). Cierro paréntesis.


Decíamos ayer que dentro de esta estrategia tan bien orquestada teníamos el estribillo de que los sindicatos son unos subvencionados que deberían dejar de serlo. Algunos se atrevían incluso a sugerir que dejaran de existir, directamente, que mucho mejor tratar con los patrones sin intermediarios. Incluso mejor si no hay nada que tratar, mucho mejor si obedeces y te callas. En fin.


Conste por adelantado que yo soy muy crítico (con los sindicatos también) con el tema de las subvenciones (en general) porque, por ejemplo, en el caso de la cultura, acaban en la arbitrariedad absoluta, por la cual cuando gobierna el PSOE subvenciona a los de su cuerda y cuando gobierna el PP a los de la suya. Conozco por cierto a un director de teatro, precisamente del PSOE, que no hacía su curro si no le subvencionaban. Está claro.


Un día leí en un periódico local que el ayuntamiento de Oviedo había otorgado a la Ópera una “ayuda extraordinaria”, para la siguiente temporada, de 300.000 euros. Tres cientos mil euros…, son unos cuantos, pensé.


Entonces me dio por rastrear hemerotecamente hasta que descubrí la lista de las organizaciones y entidades (civiles y religiosas) que recibían subvenciones del ayuntamiento de Oviedo, lista que encabezaba Amigos de la Ópera, precisamente.


Y eran un montón.

Y no aparecía Comisiones Obreras.

Y pensé que podía no ser una anécdota, sino una revelación. Que quizá estaba ocurriendo en todas partes, en todas las capitales de provincia, en todas las comunidades, en todos los gobiernos, con lo cual.


También pensé que algún día merecería la pena contarlo. Sin más.

 

 

 


Juanjo Barral. El libro de los ensayos.

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viernes, 30 de enero de 2026