documentos de pensamiento radical

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domingo, 14 de abril de 2024

3 poemas de Ferran Aisa “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

 


MUJERES LIBRES

 

Voy a hablaros del papel de la mujer durante la Revolución española,

mujeres activas y libres que supieron colocarse al lado romántico

de la barricada. Que levantaron su bandera en favor de la libertad,

y lucharon, codo con codo, con los hombres por la emancipación

no sólo de la mujer, sino de la humanidad entera.

La meta del pensamiento anarquista era la consecución de una

sociedad

de hombres y mujeres libres, que cooperasen juntos en la

administración

de las cosas y de la vida, unidos por un pacto de armonía, sin propiedad

privada,

ni dirigentes ni clases sociales. Una sociedad autogestionaria y libre,

viviendo armónicamente entre sí y en paz con la naturaleza.

Mujeres libertarias crearon la agrupación Mujeres Libres…

Conocí a dos de las mujeres libres en la Transición, Sara Berenguer

y Concha Liaño. A Sara primero en Barcelona con su compañero

el dibujante Guillember y después en su casa de Montady entre libros

y amistad y compañeros como el cenetista barcelonés Emili Valls,

ácrata exiliado y pedagogo racionalista.

Sara poeta entre cardos y flores. Sara enamorada de la vida. Sara,

bella estampa de libertaria, solidaria con los perseguidos, dulce mujer

libre y cronista de la Revolución entre el sol y la tormenta.

Coincidí con Concha Liaño en “Anarquisme: Exposició Internacional”,

evento celebrado en el 93 en el barrio de Sants de Barcelona,

allí me encontré también con Sara y con otras mujeres libertarias,

luchadoras, libradas en el exilio o en España a la difusión del

anarquismo:

Pepita Carpena, Antonia Fontanillas, Concha Pérez, Joaquina Dorado…

Concha Liaño, Soledad Estorach como la misma Sara Berenguer

fueron pilares de Mujeres Libres. La doctora Amparo Poch

fue una de las fundadoras de Mujeres Libres junto a la pedagoga

Mercedes Comaposada y la poeta Lucía Sánchez Saornil.

La doctora aragonesa firmaba sus artículos en Mujeres Libres con el

seudónimo

de “Dra. Salud Alegre” y con el epígrafe “Sanatorio de Optimismo”.

Amparo Poch escribía versos y artículos pacifistas y formaba parte

de los comités de resistencia contra la guerra. La primavera del 36

participa en un mitin pacifista en la Monumental de Barcelona.

La catalana Mercedes Comaposada, hija de un socialista histórico,

trabaja

como montadora en una productora de cine en Barcelona,

luego se trasladó a Madrid donde estudió derecho, teniendo de profesor

a Don Antonio Machado. Afiliada a la CNT conoce a Lucía Sánchez

Saornil

militante del Sindicato de Telefónica y poeta ultraísta que con el nombre

de Luciano de San-Saor publicaba sus poemas en las revistas de

vanguardia.

Mercedes y Lucía con Amparo durante la guerra promueven la acción

social

a favor de la mujer y los niños. Entre las campañas de Mujeres Libres

destaca los “Liberatorios de Prostitución” y la creación del “Casal de la

Dona

Treballadora” Amparo Poch, el noviembre de 1936, formará parte

del consejo ministerial de Sanidad con la ministra Federica Montseny.

Finalizada la guerra las Mujeres Libres salen hacia el exilio francés

donde siguen ayudando a las mujeres y a los hombres encerrados

en los campos de concentración. En el exilio volverán a editar la revista

Mujeres Libres. Las mujeres convertidas en “ángeles de la guarda”,

como la doctora Amparo Poch que atiende a familias enteras de

exiliados,

realizarán una hermosa tarea social entre los vencidos.

Las Mujeres Libres son el testimonio más claro de un tiempo difícil

y ejemplo para una sociedad de su entrega solidaria,

que mantenía en la conducta humana la máxima esperanza

de construir un mundo más justo y más libre.

(Poema estrenado en Montpellier durante los encuentros de Voix de

l’Extrême 2021 y en Voces del Extremo de Moguer 2022)

 

 

YA NO QUEDAN ÍTACAS

 

Cuando sales a hacer el viaje a Ítaca.

has de rogar que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de conocimiento.

Kavafis

 

Ya no quedan Ítacas, las ha comprado todas el Capital…

Ya no quedan sueños, todos se han perdido

entre las nubes de algodón del Mediterráneo

lleno de inmigrantes que huyen hacia la nada.

Ítaca era el paraíso griego que nos describió Kavafis,

desde entonces todos queríamos viajar a Ítaca

como Ulises de regreso a casa

para descubrir la tierra frugal, la isla llena de riquezas,

el destino de todos los ácratas que deseaban un mundo mejor.

Ya no quedan Ítacas, las has comprado todas el Capital,

para acapararlas, para destrozarlas,

para ampliar su botín filibustero.

Nosotros no llegaremos nunca a Ítaca

las sirenas del capitalismo nos esperan en el camino,

los Cíclopes y Poseidón ahora sí que los encontraremos

impidiendo nuestro paso al paraíso.

A pesar de ello emprender el viaje ya es un triunfo de sabiduría

que hace ricos nuestro espíritu de guerreros románticos

dispuestos a rehacer la vida con el sentido noble de las Ítacas.

 

 

MOGUER

 

Mantener el fuego donde todo se ilumina

a una luz que no se ve,

Antonio Orihuela

(El Reino del presente sin fin)

 

Ruge el viento en Moguer

una tarde de verano

con el cielo azul y blanco

y la mirada de Juan Ramón.

En el patio voces del extremo

llenan de versos los rincones

convirtiendo en palabras de fuego

los sueños utópicos que avanzan.

Un Platero de piedra respira

entre niños y poetas, lizanitos

en busca de la inocencia

que se monta a los caballitos.

Las burritas de Manuel Raposo

los manjares en el Lobito

el desayuno en Tagore

las birras en la Alkimia.

Zenobia preside la plaza del Marqués

recordando su Malgrat de Mar,

sus estudios en Maryland

y su exilio en San Juan de Puerto Rico.

Poesía en la plaza de las Monjas,

acciones de militancia poética,

música al atardecer bajo Colón

bodas en el convento de Santa Clara.

Rasga la guitarra en la Peña

con el lamento del cantor,

más poesía y más amor,

Crecida en la penumbra de la noche.

Lamentos flamencos de Carascura

danza con velos de Mhijea,

películas de vanguardia

recuerdos underground de Camilo.

La poesía de Antonio Orihuela

contra el capitalismo furibundo

que destruye nuestro único mundo

y colapsa las mentes de los humanos.

Casaca tibetana para los poetas

que guardan el fuego de la palabra

en la conciencia crítica

de las Voces del Extremo.

Fandangos y conferencias,

pasacalles poéticos,

versos y más versos

en la Casa Natal de Juan Ramón.

(Moguer, julio de 2023)

Ferran Aisa-Pàmpols (Barcelona, 2024)


Ferran Aisa  “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

ACSAL Ediciones, Lepe (Huelva), 2024

sábado, 13 de abril de 2024

4 poemas de Ferran Aisa del libro “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

 


“HOMBRE MITO” - “MUJER MITO”

 

Sobre todo, sobrenada, cayó la paloma en el agua, se levantó la

alborada

de los monstruos que ya habían muerto, mientras que el “Hombre-

Mito”

y la “Mujer-Mito” esperaban en el altar de piedra que llegara la hora

de marchar sobre los tiempos.

Los años en la hora cero del país de la mermelada, afanosas

trabajaban

las abejas zurciendo las rejas de su panal de miel. Los árboles en pie

de guerra

daban su fruto sin queja, los sueños de la niña quinceañera subían

hacia

los ojos del príncipe que se enamora a todas las niñas desde los

cuentos de hadas.

Y, de pronto, hubo una luz, una nueva luz en el firmamento, sobre

todo y sobrenada,

el hombre se agarró a esa luz como quien se agarra a una soga para

no ahogarse, malditas tempestades fraguaron un duro golpe al

hombre, la luz empezó a diluirse

y el hombre a tambalearse y le brotó una herida con pus de la que le

costó rehacerse, quedando soñoliento y entristecido, por los

siglos de los siglos, en la cumbre,

en los despertares amargos había una esperanza de amor, el

hombre lo sabía

y a esa esperanza se agarró.

Sus sueños quebrados renacieron entre la espada y la flor, los

tiempos eran difíciles, los caminos también. Una ilusión estalló

en la esperanza de la flor en esa primavera florecida. La

esperanza de la flor tuvo una hija que se llamó: AMOR.

Y así surgieron las opulentas aventuras mitológicas que desde la

antigua Grecia

nos traspasó su ancestral cultura helena.

Venus, diosa de la belleza y del amor, nació de la espuma del mar.

Prometeo, encadenado en el Monte Cáucaso, fue condenado a

treinta mil años

de suplicios. Sísifo también fue condenado a arrastrar una roca hasta

la cima

de un peñasco. Apolo condujo por milenios en su cuadriga al sol.

Las nueve musas protegieron, desde su paraninfo, a las Bellas Artes

griegas.

Ariadna le dio el hilo a Teseo que le permitió salir del laberinto.

Las doncellas bailaban alrededor del fuego sobre el minotauro en

Creta.

Ulises se ataba para no acudir a las tentaciones de las Sirenas a su

regreso a Ítaca…

Y los tiempos fueron pasando. Y la historia se rellenó de páginas y

páginas y más páginas absurdas. ¿Y el hombre?... ¿Y la

mujer?... ¿Qué guardaban en el corazón?

¿Cuál? ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Cómo será la próxima revolución?

Raimon canta: -Nosaltres no som d’eixe món…

Pero nuestro mundo es todo de este mundo, nuestro mundo, nuestro

reino,

es el reino de los mitos, y todos somos inútiles mitos de barro.

Así, de pronto, todo se desvaneces y se cae, cae, cae, cae, cae en

un vacío,

el hombre intenta agarrarse a su salvavidas, pero…, todo cae, todo,

la vida,

los sueños, las ilusiones, las esperanzas, la fe…

El hombre, poco a poco, abre los ojos, despierta de su ficción y se

palpa

notando su existencia ante la realidad de la vida.

Todo es sueño, nada es sueño, todo: humo, vacío, desierto…

El hombre en su realidad observa a su alrededor, la soledad invade

las casas,

las calles, los cuerpos…, tiene un vaso con Coca-Cola y ginebra que

llevándose

a la boca refresca su garganta ávida de gritos cortados, palabras

ahogadas, silencios

compartidos, todo y nada, cuando se da cuenta que, a sus veintidós

años, todavía

es joven, y en la penumbra de la sala tan sólo respiran las sombras

en movimiento,

mientras las muchachas en flor de Proust zozobran e intentan

salvarse de los colores

rosa y amarillo, en la pura banalidad del placer y la espuma de los

días llenos

de un presente agobiante que empuja la marcha roída por un ratón

mágico

y por la música estridente de Led Zeppelin, donde su juventud

retuerce el cuerpo

en la danza de la vida. Así, el hombre, ennoblecido por un sueño

desprende

de su mirada un encanto perenne y de su cuerpo fuegos fatuos como

ancestral agonía

de una sociedad que cae en el abismo de la historia. Y, a su lado,

una mujer, joven

como él, se le abre, como una flor en el alba,

 

 

PRIMER CANTAR (A ELLA)

 

La llanura infinita y el cielo su reflejo.

Deseo de ser piel roja.

         Leopoldo María Panero

 

Despóticamente se confunden el cielo y la tierra.

¡Oh!, qué vida tan sabrosa, qué placer tan divino,

siempre dichosa, siempre eternamente en mis labios enamorados,

apasionados por las viejas historias sexuales.

¡Oh!, el tañer de las campanas y el plañir de las guitarras

en las lánguidas noches de invierno

combatiendo el frío con el fuego fatuo

de los residuos amorosos del verano.

Y siempre ella en mi memoria,

amasando poco a poco mi historia,

olvidando ciertas e inolvidables glorias

de tiempos remotos en tierras lejanas.

Y siempre ella…

¿Pero quién es ella?

Ella, es ella…,

dejadlo así, la vida es breve

y el placer corto.

La vieja chaqueta marinera,

los pantalones de pana negra,

los zapatos de ante, el jersey gris…,

gris era su mirada…,

más que importa su mirada

ante mi melancólica tristeza.

Las canciones del “66” en el saco roto

de las esperanzas frustradas,

los sueños inacabados, la obra de Gaudí,

y los lienzos de Picasso.

Y siempre ella…

Sus botas altas de media caña,

sus medias indesmayables,

su falda lisa, sus pies de danzarina

y entre sus piernas la flor de las delicias.

Eros cabalgando en mis entrañas

de hombre sensible, melancólico y triste.

Mis labios ávidos,

mi lengua impaciente,

mi sexo virgen,

mis veintitrés años,

los vientres de París,

los amores frustrados,

los caminos perdidos,

los sueños olvidados,

los versos fundidos

con la nieve del “62”.

Y siempre ella…

Removiéndose en mis entrañas

de creador de sueños,

de amante hipotético,

ansiando la paz de las montañas,

desmitificando sexos.

Los cigarrillos de los domingos: -Winston, Señora…

la joven prostituta en la que cavé mi sepultura,

y mi amigo Don Quijote montado sobre la locura

con su afán de sueños

que arrastraron los tiempos.

Y todas las quimeras y las realidades

de este buen hombre llamado Sancho.

Las viejas golondrinas de mi niñez

escondidas en el tejado de mi timidez.

Los libros de Sade,

la filosofía de Nietzsche,

la ideología de Sartre,

la postura ética de Camus,

la perseverancia de Machado,

la estética de Proust,

mis dioses de cartón-piedra,

las canciones de Raimon,

los poemas de Maiacovsky,

las películas de Eisenstein,

mis gafas de sol,

los hot-dog del Boulevard Clichy,

la música de los Beatles.

Y siempre ella…

¿Pero, quién es ella?

Ella, es ella…,

dejadlo así, la vida es breve

y el placer corto.

Mi primer amor,

mi amante,

la chica que deseo,

la niña que más quiero,

mis versos, los primeros,

con sabor a fuego.

 

 

RAMBLEAR

 

No hago otra cosa que pensar en ti

y no se me ocurre nada.

Joan Manuel Serrat

 

No hay otra cosa mejor en esta ciudad,

se ha convertido en verbo ese boulevard,

donde transitan fantasmas noches y días

disfrazados de caramelos hasta el mar.

Marché buscando la felicidad

y me encontré por encima del bien y del mal,

no hay otra cosa mejor en esta ciudad

que tu cuerpo hecho para amar.

Enciendo un cigarrillo para “pasar”

pues no fumo y así me engaño

con el humo que no deseo tragar

como esos versos que poco a poco apaño.

Busqué tu nombre escrito en la pared

grabado por un loco en negro spray,

silbaba una canción, hice la vertical

contra el tronco de un platanal

y me compré el Víbora, caray, ni caso.

No encontré tu rastro en la ciudad,

ni amigos a quien confesar mi amor,

me distraje con una pequeña

más bonita que una primavera en flor.

No hay otra cosa mejor en esta ciudad,

nada me gusta más que Ramblear

sentir esta extraña felicidad,

el deseo de tu cuerpo hasta el mar.

(Barcelona, 1980)

 

 

BALADA DEL BAR TERRA

 

Bajo con el ferrocarril a Barcelona,

Rambla abajo hasta la calle del Hospital,

paso por el Terra y pido una cerveza,

paso por el Terra, en el corazón del Raval,

y, mientras hojeo el diario con noticia de sangre,

de atentados en Iraq y de peleas

en una discoteca del Poble Nou,

suena una canción de Sabina.

Y entre el diario, la cerveza

y la charla con un compañero

se mezcla la melancólica melodía:

-Esta es la canción de las noches perdidas...

Paso por el Terra, calle del Hospital,

y me siento en el taburete de la barra

y me tomo, sorbo a sorbo, la cerveza,

y hablo con Ángel y con Rosa

de los tiempos pasados y de los hijos

que se hacen grandes,

y de la Peña Clarete porque el sábado

juega el Barça contra el Osasuna,

¡aúpa los rojillos! Aun suena Sabina

cuando el amigo Zapata me descubre el poeta

Antonio Orihuela, -ahora lo llamo -me dice Javi-

es el alma mater de Voces del Extremo.

Una chica morena, amiga del bar,

me pregunta si todavía escribo versos,

con una sonrisa le contesto que sí,

dentro de mí estalla el volcán de la inspiración:

-Mira por donde ahora me brota del corazón

una canción de amor!…



Ferran Aisa  “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

ACSAL Ediciones, Lepe (Huelva), 2024


viernes, 12 de abril de 2024

Dos poemas de Ferran Aisa del libro “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”


 

 

REBELDÍA

 

Me llamarán, nos llamarán a todos…

Blas de Otero

 

Me han llamado, te llamarán. Me han llevado, te llevarán.

Así es nuestra vida, la vida que se desarrolla en un mundo

donde todo está preparado, atado, controlado, clasificado,

especificado, instituido, difundido, escondido, sustituido,

transmitido, engañado, castrado, reprimido, omitido, enlatado,

vencido, decorosamente vestido de calumnias

y disfrazado de mentiras.

Tan sólo un hombre, tan pocos hombres, es capaz de vivir

en constante rebeldía en este mundo tan dejado de lado

por la mano de Dios.

Tan sólo un rebelde, tan pocos rebeldes, es capaz de vivir

en constante rebelión en este asqueroso y repugnante mundo,

cuyo hedor acumulado siglo tras siglo produce náuseas y vómitos.

Rebeldía como pan nuestro de cada día, rebeldía

para purificar el aire malsano que respiramos

en este carcomido y miserable mundo lleno de envidias,

de engaños, de porquerías, de salivazos, de derrotas.

Rebeldía como luz esperanzadora de la terrible noche

de misterios, de miedos, de pesadillas, de pavores.

Rebeldía como única doctrina noble y válida

de un hombre-poeta-loco-rebelde,

y sus tres principales lemas: libertad, verdad y dignidad.

Latigazos y prisión para el hombrepoetalocorebelde,

la voz que clama en el desierto de los hombres muertos

en vida; silentes voces, desgastadas palabras,

estrechos cauces para la luz, inútiles esfuerzos para nada,

estériles razones desencajadas de la realidad métrica

y de la confusión del orden establecido.

 

 

EL REINO DE LOS MITOS

 

Con el alba bomba A,

con el alba bomba H,

sabe ya la humanidad

que es dueña de su desastre

y aprende su libertad.

                              Francisco Carrasquer

 

Érase del Reino de una lejana galaxia, en el viejo planeta llamado

“K”,

sus habitantes eran seres extraños supervivientes de la gran

hecatombe

que destruyó toda la sapiencia que había guiado hasta entonces el

mundo.

En aquel Reino sus seres se comportaban de forma extraña y su

ideología

variaba, como varía el tiempo, de la noche a la mañana.

Érase de un Reino de Mitos convertidos en posters y en cómics,

puestos en el mercado detrás de la publicidad.

Érase un mundo marcado por el consumo y no había producto que

no fuera

anunciado por la radio o la televisión o por la prensa diaria

o por las revistas gráficas.

Aquellos seres consumían y consumían y de tanto consumir se

consumían

a sí mismos. Estaban algo lelos escuchando los slogans

propagandísticos,

los spots televisados y los filmes publicitarios.

En el Reino de los Mitos cabían todas las ideologías de derecha a

izquierda,

y todos los colosos del arte… Y así podían verse colgados en la

habitación

De uno u otro joven ja fuese esnob o progre o, tal vez, “engangé” a

sus ídolos

clavados en la pared con el usual poster de moda. Así sin ningún

problema

podía haber Karl Marx al lado de Marilyn Monroe; el Che Guevara

junto a los Kennedy; o incluso a Hitler al lado del rebelde James

Dean.

En el Reino de los Mitos, en el planeta “K” de la lejana galaxia,

un día de tantos estalló la bomba digamos “H”, hacía años que lo

repetían,

y ya el mundo, aunque con los ojos vendados, la esperaba sin miedo,

pues corrían tiempos modernos y debían de vivir, aunque fuese

arriesgando

la vida. Todo parecían amenazas, pero la gente dudaba de que el

loco

de hacer estallar el mundo apretase el botón del juicio final.

Y el Reino de los Mitos estalló en mil pedazos, booooommm,

y se fueron a tomar viento fresco todas las ideologías, todas las

religiones,

todos los nacionalismos y todas las filosofías de boudoir.

Y por los cielos, en mil pedazos, volaron los mitos de los siglos,

ya fuesen de fachas o de progres. Todos hechos añicos…,

los mitos del reino: (James Dean, Marilyn, Lenin, Kennedy, Stalin,

Camus, Beatles, Stones, Che Guevara, Luther King, Ghandi,

Sartre, Charlot, Mao, Castro, Marx, Bakunin, Hitler, Freud, Bob

Dylan, Rimbaud, Hemingway, Lulumba, Greta Garbo, Marx

Brothers, Rodolfo Valentino, Carlos Gardel, Trotsky, Einstein,

Kafka, Bogart, Sade, Picasso, Clark Gable, Natalie Wood, García

Lorca, Raquel Welch, James Bond, y… Durruti, Beethoven,

Brigitte Bardot, Elvis Presley, Marlon Brando, Gilda, Malcon X,

Marcuse, Adamo, Raimon, Serrat… y tantos otros. Incluso había

quien colgaba en su pared a Franco y al mismo Jesús de

Nazareth.)

Por fin se sentían libres estos mitos que durante tanto tiempo fueron

abanderados

por juventudes seguidoras de la moda y de la estética revolucionaria

e incluso facha, tiempo de moda, de publicidad y de consumo.

Todos los mitos que vivían

en las confortables habitaciones de los hijos de la sociedad de

consumo fueron descolgados por el estallido de la bomba

digámosle “H”. Paredes burguesas

de súbditos del sistema que presumían de intelectualidad o de ser

progres, izquierdistas de café. A partir de aquel día, todos los

mitos quedaron libres

y contentos, entonces el Reino de los Mitos había llegado a su fin.

Entonces una voz opaca citó Víctor Hugo: -Los poetas son como

los reyes magos / que conducen

los pueblos hacia Belén.

 

 Ferran Aisa del libro “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

ACSAL Ediciones, Lepe (Huelva), 2024


jueves, 11 de abril de 2024

Estrelas

 



1

Que é isso, no fundo dos teus olhos?

– São estrelas?

 

2

Quem olha muito as estrelas

fica com estrelas no lugar dos olhos.

 

3

Caminho de estrelas

(Sim, pode ser).

De ti.

Para ti.

 

4

Quem inventou o dia estrelado

fui eu.

 

5

Há estrelas

mães e avós

de outras estrelas

– Não é?

 

6

O brilho das estrelas.

O piscar dos teus olhos.

 

7

Chuva de estrelas

– Lágrimas?

– Saudades.

 

8

Duas estrelas sorrindo

uma para a outra

– Qual delas brilha mais?

 

9

Uma e outra

e outra e outra…

– Enchem a vista

(e o coração).

 

10

Duas estrelas

– Um minuto.

– Um século.

 

11

Rio de estrelas

– Foz de amores.

– Mar de saudade.

 

12

Tecnicamente,

os teus olhos,

posso chamar-lhes constelação?



Albino Matos. En: Voces del Extremo Tenerife: poemas de la frontera. Ed. La Vorágine, 2024

miércoles, 10 de abril de 2024

SI PEDIR PERDÓN SIRVIERA PARA ALGO


 

Si pedir perdón sirviera para algo

más que tranquilidad de la conciencia

de quienes solicitan o lo otorgan…

Clemencia en esta encrucijada,

ni en la peor de nuestras pesadillas

pudimos fabular esta barbarie.

Perdonadnos, descendencia

porque aun con buenas intenciones

os dejamos naves lastraditas de plomo

y velas desgarradas ya descoloridas,

el agua podrida en los barriles

veneno en el cillero.

Perdonadnos, descendientes,

invitados a la fiesta del derroche

dimos nuestra aquiescencia

y asistimos al banquete del exceso

aunque a los desposeídos

solo les quedaran las migajas.

Perdonad, hijos nuestros,

por haberos legado este estropicio

estas horas sin futuro creciente,

tierras castigadas y silencios quebrados

y tanta belleza mancillada

con estampas de hambre insatisfecha

Disculpadme, nietos míos,

por el porvenir calamitoso,

obligados al quejido y la protesta,

horizontes de espanto y cielos de ceniza,

la única certeza del colapso,

os queda un mundo enfermo, feo y sucio

Perdonaréis la falta de ternura

que hace falta para sazonar esta existencia,

fiado al cálculo y el lucro

el devenir de los días laboriosos,

este exceso de lapsos alquilados.

Aunque no tenga perdón tanto desastre.


 


Francisco Marín Campos. Del colapso y otras ruinas. Ed. Al Margen, 2024.

Pide tu ejemplar al correo:  correo@ateneoalmargen.org

martes, 9 de abril de 2024

2 poemas DEL COLAPSO Y OTRAS RUINAS de FRANCISCO MARÍN CAMPOS

 


 

 

Ternezas

...inundaciones de cariño, terremotos

y temblores de emociones positivas compartidas,

miradas sin envidia, puños sin golpe,

los ojos limpios y curiosos de un niño de teta,

cierto olor a miel, caricias por castigo

sudores de siembra y de cosecha: la ternura

Como la calma sucede a la tormenta

y toda agitación al fin reposa,

acompañe la amapola a las espigas.

Que las aguas amables reblandezcan la roca,

que las horas transcurran con ritmo de latido,

que el afecto no pese ni nos aten temores,

que sea leve la carga al vadear arroyos,

que se borren las huellas de caminos perdidos

y se acabe el conflicto que crearon los fuertes,

olvidados los dioses, ignorados los mitos

y aunque no sea perfecto,

porque no hay loto sin cieno, otro mundo

Zurzan hilos de plata corazones rompidos

y florezcan sonrisas como lirios de nieve.

Sea el poder, ser capaces, y no fuerza a la fuerza,

hasta que haya un nosotros

de abrazos serenos, de encuentro, atenciones

y escucha. Hasta la ternura.


86




Quise escribir un canto

de esperanza

y me surgió un lamento

de advertencia

entre regaño y profecía,

funambulista que camina

sobre la cuerda floja de la duda

del fracaso que se anuncia

en todos los oráculos.


¿Qué cantaremos

al borde del abismo

cuando las sonrisas rotas

y las aguas corrompidas?


Estruendoso silencio el de los buenos.


No lo ven los ciegos

por voluntad, por accidente

del destino, pero tú, ¿tú tampoco?


Qué amores cantaremos

al borde del colapso

cuando los peces y los pájaros

sin rumbo se extravíen.


Que nos disculpen las musas de la lira

por preferir los gritos

la blasfemia, lo incorrecto, lo prosaico,

el aullido ahogado de los enmudecidos

a sus loas de lunas y crepúsculos

sus amores perdidos o encontrados:

sus dudas metafísicas, su belleza impostada,

¿qué son frente a la mordedura de las hambres?


Nunca dicen nada de esta herida.

Extraña sensibilidad de los sensibles

sordos al alarido de los desgarrados,

de los que no tienen remedios.

Juegos florales. Yo no los quiero.

 

 

Francisco Marín Campos. Del colapso y otras ruinas. Ed. Al Margen, 2024.

Pide tu ejemplar al correo:  correo@ateneoalmargen.org