Visita del poeta a la tumba de
Miguel Hernández en Alicante y encuentro con la Falange, en un
homenaje a la tumba de José Antonio ya vacía.
EL
DOLOR DE ESTA MAÑANA
Yo
sangro esta mañana,
mientras
cien camisas azules
mancillan
tu presencia y tu palabra.
Llevan
en su estandarte el virus de sus hazañas.
Muerte
a la inteligencia, a la poesía y al sueño del alba.
En
el cementerio de los Remedios tú estabas
el hombre y poeta,
con
tus palabras como el agua clara.
Cuando
llegué a tu tumba,
mi
alma se arrodillaba,
y
puse en ella un beso,
que
por el mármol rodaba.
Por
la puerta entraban cantando,
camisas
azules con yugos bordados.
Su
presencia hiere la mañana y el recuerdo de tu lápida.
Herederos
de los que ayer, vivieron matando,
y
hoy defienden bulos como losas.
Lo
hacen cantando.
Miguel
Hernández en su tumba,
con
versos de mortaja.
Josefina
Manresa y su hijo,
en
la misma morada.
Desde
lo alto la tumba de José Antonio.
Tenía
la pistola cargada,
sobre
un cementerio de rojos,
que
estaban en la vaguada.
Sus
ángeles falangistas,
sus
cuatro esquinas guardaban,
escapularios
y dioses
con
las manos levantadas.
Desde
su tumba rojinegra,
a
la fosa vigilaba.
En
la fosa todos los huesos,
buscaban
la voz canalla,
mientras
una canción de duelo,
canta
cada madrugada.
Los
camisas azules estarán en el infierno,
por
tanta vida truncada.
Les
acompañará la iglesia,
cuervos
de fina calaña.
Sobre tu tumba, poeta,
claveles
rojos descansan.
Lloran
las nanas de la cebolla,
en
versos que amamantan.
Palabras
de amor de un poeta,
que
ganará la batalla.
Las
muertes que mata el fascismo,
tiene
una salud que canta.
Tiene
una canción de vida
y
semillas de esperanza.
José
Antonio desde su tumba,
rojinegra
casi italiana,
vigila
una fosa común,
donde
los huesos reclaman,
justicia
contra los asesinos,
fascistas
de mala patria.
Miguel
Hernández, tus claveles,
están
en la puerta franca,
combatiendo
a los fascistas,
que
a la muerte le cantan.
Diciembre
del 2024
Alicante.
Francisco Álvarez "Koki". Acrobacia del abandono. Ed. La Fea Burguesía.