I
La libertad es saber
qué
nos ata, qué
nos mueve, dónde vamos y por qué .
II
La vida es una carrera.
Por
poco o mucho que corras, siempre vas a tumba abierta.
III
A cada paso, me siento
de esta vida, de este mundo y de mí mismo más lejos.
IV
Después de tanto soñar parece que va llegando la hora de
despertar.
V
Dicen
que el poder corrompe, pero el
poder sólo saca
lo
que lleva dentro el hombre.
VI
Que se enseñe en las escuelas, si entre golfos anda el juego, a ser el más sinvergüenza.
VII
Será cosa del mercado
que
tantos valgan tan
poco y unos pocos valgan tanto.
VIII
¿Qué
culpa tiene el dinero de que la gente se venda,
robe y mate por tenerlo?
IX
La violencia es muy fea,
¿pero qué se ha conseguido socialmente por las buenas?
X
¿Si no fuera por el miedo,
usted
cree que aguantaríamos semejante mamoneo?
XI
El
mundo lo tiene todo para ser
un paraíso.
Sólo
sobramos nosotros.
XII
El hombre es un animal
que
un día perdió la inocencia y descubrió la maldad.
XIII
Todo
pasa, hasta el dolor interminable
que sientes por
la muerte de ese amor.
XIV
Mira si seremos raros
que
ni sabemos querernos sin hacer y hacernos daño.
XV
Quién habla de ser feliz
… Yo no soy tan ambicioso,
me sobra con no sufrir.
XVI
Cuando
el dolor se prolonga ni enseña
ni purifica.
Te
llena el alma de sombra.
XVII
Si
no fuera por los lazos con que nos ata la vida, me iría
dando un portazo.
XVIII
Al
fin acabas sufriendo
más por la gente que quieres que por tu propio tormento.
XIX
Si se contaran los años
sólo por días felices,
yo no estaría ni en párvulos.
XX
¿Te has preguntado qué he hecho, a lo largo
de mi vida,
que me saliera de dentro?
XXI
Dormir y no despertar y
estar soñando contigo por toda la eternidad.
XXII
No hay paraíso que aguante con una prohibición
y una
serpiente intrigante.
XXIII
Leñador mezquino,
que
sólo sabe hacer leña de los árboles caídos.
XXIV
Con
el yo de mi canción no te excluyo, compañero;
tú eres ese
yo.
Javier Salvago. Una mala vida la tiene cualquiera. Ediciones de la Isla de Siltolá, 2014
