documentos de pensamiento radical

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martes, 7 de abril de 2026

MISION A GAZA



A mí a donde me gustaría
ver llegar a la Humanidad
no es a la Luna,
es a la franja de Gaza.

No necesito posar mis ojos
en la maravilla
sino dejar de presenciar
el horror.



Manuel Casal Lodeiro

domingo, 5 de abril de 2026

7 poemas de PABLO IRÁCULIS de DIME CUÁNTO





vivir

 

vivir

sin disolver

al de al lado

 

 


 



 

suponiendo

 

en los años ochenta comprabas

a los trabajadores con un piso
ahora con un móvil de marca
visto lo visto calculo

que dentro de unos veinte años
el precio habrá bajado

hasta una botella de agua mineral
suponiendo que todavía quede agua


 





 

juicio

 

acusado de un delito de lesa vulgaridad


su señoría no sea usted tan duro
piense que en mi casa no había ni para leer
imagínese toda aquella carne suelta
enredando a su aire
soñando con deshacer camas y prender la mecha
de una revuelta que lo cambiara todo

ya no hacen revoluciones como las de antes

su señoría le juro por las nueve musas

y también por la décima esa de la que nunca nos hablan la que tengo aquí colgada la que podría haber sido Sor Juana Inés de la Cruz o cualquier otra de las tantas silenciadas porque donde manda nabo no plantar busco teclac a toda velocidad qué no plantar junto a un nabo lo explico para que no penséis que por ser de pueblo lo sé todo acerca de plantas de huerto y jardín y en especial de los nabos esos nunca lo suficientemente valorados teclac sigo ahora el ritmo que me marca Never let go de Camel y de ahí teclac ajá

ajo blanco y cebollino

le juro como digo que mi próxima colección de poemas
va a venir sembrada de tanta belleza y supercalifragilísticas piruetas estilísticas
que se va a quedar usted tonto más aun si cabe                                                                                                    



 

y más

 

circundando la ciudad

en lugar de murallas medievales

centros comerciales

polígonos

gasolineras

ciudades clandestinas

puticlubs

vertederos

y más

y más

y más esclavitud

en cualquiera de sus innumerables formas

 

 

 

 

tarjeta roja

 

nos quieren

fuera del campo

porque el ritmo

pausado y el silencio allí

generan menos hambre

de tecnología y productos

de última necesidad

que un paisaje urbano como dios manda

 

 

 

 

 

 

 

pantano

 

valle roto me hundo

en el pantano álbumes familiares

anegados allá abajo

nostalgia de algo

mirador abotargado

a los Mampodres enfrente

rojo vivo veta

de cristal fondo revuelto

os pagaron bien

solo pregunto

el silencio a cuánto sale

 

 



                                                                     

 

 

limpieza

 

votas a quien sirves
y parece que en esta casa
de todos nunca toca limpieza

 


Pablo Iráculis. Dime Cuánto. 2025

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sábado, 4 de abril de 2026

2 poemas de PABLO IRÁCULIS de DIME CUÁNTO

  


deseos

 

y si sacamos la cabeza un centímetro apenas
de la nostalgia atrapada en un marco de hojalata
recuerdo de la primera comunión y vemos
la respuesta en el aire resumida en tres palabras
petróleo recién quemado y decimos fuera todos ahora
y si amenazamos con poner un pie lejos de sus centros de internamiento
y a continuación ponemos ese mismo pie y el otro
en cualquier lugar menos tóxico
para que lloren de miedo y no tener que llorar nosotros

por todo lo que se desmorona ante nuestros mismos ojos
y si cuando un invisible mercante hace sonar su sirena
mientras la policía acude a sofocar algún incendio fuera de su control
justo en el momento en que la última y certera bala del amanecer
acierta a dispersar nuestro cansancio acumulado
de muchas palizas en los orificios de la noche en que nos hemos acomodado

abrimos los ojos y nos sacudimos por si cae algo de luz 
y si nos sentimos debajo de las etiquetas
y si hablando entre iguales enrojecemos a una
pasamos de largo ante la misma canción de siempre
salimos a campo abierto como una piel con el sol recién puesto
negamos a tijeretazos ese falsamente piadoso confeti 

en las sucias manos de los mercados y sus alegres cobayas

y veneramos entonces el jugo purificador

que es la caña del tiempo de los árboles

y buscamos la fértil compañía de aquellos

a quienes amamos y nos necesitan de una sola pieza
y si juntamos tu fracaso y el mío en una raíz indivisible
que haga la presión necesaria para reventar el asfalto
y si decidimos poner punto final a todas esas palabras

enterradas en silencios precarios que no nos pertenecen
y arrancamos el hierro envenenado de la memoria libre
que aún aviva nuestras manos siempre tendidas

 




 

 

 

alas

 

que la poesía

no te dé placer

sino alas

 

 




Pablo Iráculis. Dime Cuánto. 2025

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viernes, 3 de abril de 2026

3 poemas de PABLO IRÁCULIS de DIME CUÁNTO

                                                                      



                                                                      poder escoger

 

la libertad

de poder escoger
la responsabilidad

de saber hacerlo


 

 

 

lección

 

enseñarle a mi hija
a no conformarse con ser simple objeto de deseo
o sujeto sumiso que consume

peleado siempre con el reloj
y también a que elija entre tanto
trasto inútil sin que sienta
al restar un vacío
que aprenda sin dudarlo
a distinguir cuánto es bastante
y a pensar hacia la tierra
y a amar sobre el mal mismo
las cosas elementales que viven
al margen del asco y del lodo
en el plato que nos ponen delante

 




 

cansado

 

cansado de escuchar a esos que no se cansan
de amargar con su exceso de celo
el veneno imprescindible de la insubordinación
que vierten algunos poetas en nuestros oídos

 








Pablo Iráculis. Dime Cuánto. 2025

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jueves, 2 de abril de 2026

habla

 




mi suegra hablaba con la radio debajo de la almohada
la nevera habla con el hielo en el ventilador quejándose de la falta de espacio
los silencios de mis hijos me hablan de lo rápido que pasa el tiempo
mis vecinos hablan a voces sin preocuparse por entender nada
las paredes hablan a través de sus humedades
mi más oscuro deseo habla para el cuello de la camisa
la televisión habla de traiciones mencionando a los teléfonos móviles
yo hablo solo para no despertarme en ciertos callejones

oscuros
la política habla detrás de algunos animales muy peligrosos
las ciudades hablan por señales
las palabras hablan con palabras que en ocasiones son

personas
las personas hablan contra las palabras que hablan

generalmente de sí mismas
los árboles nos hablan desde sus raíces
los gatos hablan con frecuencia de esos contenedores

precintados a las puertas de los supermercados
la tele habla con los diversos acentos de los USA
la buena sonrisa habla y escucha a la vez
el cielo con sur habla claro
el amor habla de calabazas con los melones
invierno y primavera hablan de estos nuevos tiempos 

tan alejados de cualquier estación donde merezca la pena encontrarnos


Pablo Iráculis. Dime Cuánto. 2025

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miércoles, 1 de abril de 2026

castrados por el mismo patrón



 

a todos los empresarios que hacen de su egoísmo nido
tela asfáltica en que envolver ese odio creciente
hacia cuanto respira sin su consentimiento
porque los miserables lo son por envidia
por saberse personajes sin valor definido
sombras impedidas acomplejados que adquieren su fuerza
ejerciendo un control absoluto sobre eso que llaman

con la boca pastosa el eslabón más débil

a esos que no soportan oír pensar al de abajo

y así niegan el tiempo si no les pertenece bajo sus condiciones
hasta en la cama o el váter quieren activos a sus inferiores
así se vengan contra esa sociedad que los ha maltratado
negándoles la gloria que ellos creen merecer por derecho

didudivino

a los tan singulares moradores de las cumbres más alpargatas 

depositarios de esa verdad con mayúsculas que tontos seremos 

si no abrazamos amorosamente a una señal suya


a los que defienden su posición argumentando
que la humanidad entera está en deuda con ellos

y por eso necesitan obligarnos a adoptar el dulce cáncer

de sus horarios normas ladridos el objetivo es convertirnos

en la exacta herramienta que modele un tiempo mejor
es decir a imagen de sus necesidades y deseos

los cuales serán el inagotable combustible

que nos permita avanzar con paso firme 

la cabeza bien trabada 

hacia la consecución de la gran sacudida

 

a ellos que son el faro de la sabiduría
que guía al pueblo sumido entre tinieblas
la voz de la razón

el mito imprescriptible
y que solo son felices estando en boca de todos

porque son esa imagen perfecta
en el espejo donde deberíamos mirarnos
para poner algo de orden en nuestras vidas ruinosas
a ellos que son la esencia más noble
la única realidad posible

la ingobernable potencia del todo

a esos nuevos dioses tan altos y hermosos
hacedores del progreso con su palabra eterna
nuestro mayor estímulo en las horas más bajas
a todos los grandes jefes porque si no existieran


Pablo Iráculis. Dime Cuánto. 2025

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martes, 31 de marzo de 2026

3 poemas de MARINA AOIZ


 

Un libro

 

Marina Aoiz

 

La poesía es el eco de la melodía del universo

en el corazón de los humanos.

 

Rabindranath Tagore

 

 

Aniram tiene 11 años. Atardecer de verano.

Agarra al azar un libro de la biblioteca familiar

y los astros se conjugan

para que despierte a la palabra. El libro,

segunda edición de 1956, de Aguilar,

es la “Obra escojida” de Rabindranaz Tagore.

Un libro de 1.344 páginas, con cubierta

de plástico azul, lomo amarillo, azul y oro,

y una cintita de seda para señalar la página.

 

La foto con la firma del poeta, a la derecha,

en la sexta página. Una Advertencia al lector

señala que se trata de la versión castellana

de las obras de Rabindranaz Tagore, realizada

por Zenobia Camprubí en colaboración

con su esposo, Juan Ramón Jiménez.

La transcripción ortográfica de determinados sonidos,

dice la nota, se respeta por todos los editores de la obra

del escritor bengalí y sus herederos.             

 

Pero Aniram no presta atención a esos detalles.

Abre el libro de hojas de papel muy fino

y de manera arbitraria entra en un universo nuevo.

Las olas de la vida, las voces del viento y el agua…

Aniram lee y lee a lo largo de las vacaciones.

Anota en su cuaderno: “¡Sea hermosa la vida

como la flor del verano, hermosa la muerte

como la hoja del otoño!”. Aprende la sentencia

de memoria. Su corazón despierta a la palabra.

 

Aniram comprende que un viento poeta salió por el mar

y por el bosque en busca de su propia voz.

Afila la punta del lápiz y escribe su primer verso.

Aniram se inicia en la poesía alejándose paso a paso

de la rigidez del colegio, sin revelar su secreto.

Se jura a sí misma convertirse en poeta y viajar a India

para descubrir los lugares por donde transitó Tagore.

Aniram crece en la Shantiniketan de su propio corazón.

Inocente

 

 

Es verano y Tagore,

el poeta de agua,

muestra su alba vestidura

entre las luces del río. Es verano.

Las líquidas palabras

expanden sus rítmicos latidos

entre la avena silvestre y el esplendor

de las doradas espigas.

 

Es verano. Las hojas de los plátanos

cuchichean con las piedras del castillo.

El deseo abre sus labios de fragantes capullos.

 

Es verano y unas sombras

—oscuras, complejas, temibles—

pretenden que probemos

el agraz vino del pecado.

Ignoran, insidiosas,

que la poesía y el maestro

despiertan dulcemente

a las niñas ensimismadas.

 

Es verano. Una pareja de libélulas

se ama en los espejos del aire,

cabalgando sobre el temblor del agua.

 

Es verano y la luz tan inocente.

Remedios

 

 

Orgía de geranios y petunias

en los balcones de forja.

 

Y una larga fila

de mujeres reumáticas

en otro escenario de la tierra.

 

Riegan las macetas con agua clorada.

La que llega al pantano desde tributarios

de nombres ancestrales y de allí

hasta la turgencia de sus casas.

 

Anhelan remedios ayurvédicos:

tulasi, ben, rizoma de cúrcuma.

El fuego prenden con apenas dos ramitas.

Sobre la cabeza, en vasija de bronce,

el agua viaja desde el recóndito pozo.

Sientes su gravedad. Te pesa.

 

Hermosas

como geométricos cristales

estas mujeres esperan brebajes

mirando la vida desde sus negras perlas.

Elegantes, en sus cabellos

se refleja la noche serena. También

el miedo invocan sus espejos. Y la tristeza.

 

Las otras, bellas

a fuerza de peluquería, cirugía y cosmética,

viven al otro lado de la pantalla.

 

Te mueves de unas a otras.

Del corazón del bosque a la luz

de una estrella virtual, sin alma.

Ascética

tu alma busca el pétalo de la flor

más compasiva.

Para abrevar funámbula

en el tenso alambre de la luna,

abres tu corola sedienta.