Estamos infectados
La multiplicación copula sin freno en las aceras.
Carne parasitada ulcera los motores.
Voraces depredadores de lengua ajena emboscan barrios gentrificados.
Todos los semáforos en verde,
¿quién podrá parar?
Hábitat de sus huevos, nuestro estómago hospedero
de sus zarpas. Ladrones de
nidos. Nos deshabitamos.
Parásitos usurpadores del hacer impropio.
La voluntad, inerme, a expensas de un reloj
enlutado.
La leche del tronco no encuentra manos.
Han emigrado todas las aves.
El precariado
El precariado: la nueva clase.
Máster en escasez, limitación, pobreza, apuro, insuficiencia,
estrechez, carencia, inestabilidad, inseguridad, fragilidad, provisionalidad.
Los halcones andan atentos a su presa.
Nos van a sobrar poetas.
Las golondrinas lo saben
Dormitan los pies
se deshojan los pasos
en un círculo infinito
esculpido en aceite.
Tu cuerpo
se ha convertido
en un campo de bocas
donde mandan todos
menos tú.
Tu falda no encuentra cintura.
Gira. Gira.
Y gira
confundida.
Cae.
Tus palabras se alborotan
como golondrinas
a ras del suelo.
Qué peregrinar de extravíos.
Todo es naufragio.
¿Quién recordará por ti?
¿Dónde estarás? ¿Qué seremos?
Estoy esperando la lluvia. No llegará a tiempo.
hay
una HUMANIDAD
que asoma
en
cada fracaso hay quien habla del VALOR
de
educar en la derrota del CORAJE
que supone
arriesgar
y fracasar de la DIGNIDAD
que conlleva
volver
a empezar de la RESILIENCIA
que nace
de
la no rendición de la OPORTUNIDAD
de
aprender
de los errores
y
la RESISTENCIA
que esto es
Si
fuera así,
¿quién
podría negarse a ello?
Lourdes Vicente Bertolin. Birding. Ed. Huerga & Fierro, 2026 |
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