documentos de pensamiento radical

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miércoles, 30 de septiembre de 2026

3 poemas de SANAR LA HERIDA de ALFREDO SALDAÑA


 

ESOS SERES EXTRAÑOS

 

 

Llegan las palabras a nuestro encuentro y nos dicen

que la vida ya ha cerrado sus puertas al comercio entre los hombres,

que la gloria y el infierno ya han pasado,

que ya no tenemos tiempo que matar,

que apenas quedan razones para justificar lo que hemos sido.

 

Llegan las palabras sin que hayamos reclamado su presencia

a nuestro lado y nos recuerdan todos esos aleteos

que habíamos olvidado y que, debido a su ignorancia,

nos hicieron dichosa la existencia.

 

Llegan las palabras como regresan las olas a la playa

en invierno y se alejan inmediatamente después

llevándose con ellas el vuelo de los pájaros

y la memoria de unos días de sol enterrados en la arena.

 

Llegan las palabras, rasgan con su violencia azul

la armoniosa cadencia de un mundo innominado

y virgen todavía, el perfil remoto de la lluvia

y la garganta delicada y perfecta de los homicidas del silencio.

 

Llegan las palabras, esos seres extraños que nos sitúan

en un espacio y un tiempo sin medidas, atraviesan el óxido

de nuestros corazones y de un zarpazo nos arrebatan cuanto fuimos,

todo, las posesiones que tuvimos, aquellas causas que perdimos

y dieron al fin sentido al sueño de nuestras vidas.

 

Llegan las palabras al atardecer y,

sin hacer ruido, cuidan el regreso del silencio.





ABANDONO

 

 

Pasas de largo como pasan los años

y al final ves cómo la vida,

ese familiar lejano y apenas conocido

que te hizo diestro en el manejo del idioma

y el comercio con los hombres,

que te enseñó con singular perfección

el poder de la evasiva y el control severo

de las pasiones y los instintos,

que supo reconciliarte

con el orgullo y la miseria

de tu propia naturaleza de ángel caído

y acallar con su silencio las voces y los gestos,

la vida, digo, llega hoy a tu lado

para enseñarte con la serenidad

que el paso del tiempo proporciona

su lección más entrañable,

algo que en realidad ya sabes

pero tiendes a olvidar:

vivir es enloquecer de abundancia y belleza

en un instante y luego, sin desearlo aunque

sin temerlo también, pasar, dejarlo todo, irse.






LAMENTO POR LOS VENCIDOS

 

 

Dejarlo todo, pasar de largo, irse sin más para después

ser un ir indefinido que vaga sin desplazarse a ninguna parte,

sin rumbo fijo, a la deriva, la sombra de lo que fuimos

en el encuentro con la nada, acumulación de ruina sobre ruina.

 

Si ante los demás las palabras dicen lo que somos

o el sueño que nos delata distintos y mejores,

si en actuaciones ante un público horrorizado

por la barbarie las palabras nos regalan una existencia

real o imaginada y nos convierten después

en seres sin rostro cuya voz es como un hilo

diluyéndose en el polvo, si como el agrimensor

nos servimos de las palabras para conocer la medida

de lo que nombran y luego arrebatársela de un zarpazo,

así el poema, sabiéndose emplazado con el despertar

de un alumbramiento y una despedida,

dice entre sus líneas el origen y el final de lo que somos

o la fortaleza vana que nos presenta vencidos por la vida.

 

La belleza: tener el mundo entre las manos y en ese instante

abandonarlo todo, irse sin hacer ruido hacia el silencio.


 

 

Alfredo Saldaña. Sanar la herida. Huerga & Fierro Ed. 2025

martes, 29 de septiembre de 2026

Las piedras lloran por Gaza

 



 

A Emilio Lledó, que representa lo mejor del género humano, y que denuncia el horror del “desgénero” humano.

 

En el silencio de esta negra noche

-roto por el estruendo de bombas genocidas-

se oye el clamor de las piedras que lloran

por cada vida asesinada en Gaza.

Las piedras se estremecen por la maldad humana;

gritan contra el silencio cobarde de un planeta

que se desangra y muere

por la idiotez moral de poderosos

señores de la guerra,

triste expresión del desgénero humano,

que anteponen su lucro a cada vida.

 

Otro tiempo futuro (si es que llega)

recordará

la Historia Universal de las infamias:

los tristes nombres

de Auschwitz, de los Gulags, de Gaza

como las cumbres del horror.

 

En medio de la piedra

sepultada entre ortigas

vivirá la memoria del Pueblo Palestino,

que volverá a surgir desde la nada.

Tras esta larga noche

habrá un amanecer.

 

Y brillará la luz de la esperanza.


 

Manuel Ángel Vázquez Medel. Mágico poder / Mágico potere. Editorial. RP Libri. 2026

lunes, 28 de septiembre de 2026

4 poemas de NO TE ENCARGO NÁ de ISABEL MARTÍN


 


LO CRUEL

Eres más malo

que pisarle a tu madre lo fregao


 

ELLOS MACHAN II[1]

Los machos siguen machando

y llegando a más lugares del poder

si es que alguno quedaba por ocupar

 

aupados por otros omvres

que a su vez siguen machando en lo cotidiano

empujados al tiempo

por un puñado de nosotras que imitamos sus liderazgos

y que supongo alguna explicación tendrá semejante atentando a lo vivo

no estamos exhentas de contribuir

 

los machos siguen machando

haciendo que todo se muera

en genocidios patrocinados desde aquí

mientras abajo nos peleamos

 

entre pobres que vienen y pobres que ya estaban

temiendo a las políticas migratorias contra lo humano

cuando tenemos al verdadero enemigo sentado en un sillón

con sus manos blancas que sentencian sin mancharse

 

los machos siguen machando

y mientras

entre los escombros

nosotras seguimos haciendo

que el mundo

no se muera

 


 

UN BUEN AÑO

Lo mejor que me pasó en 2019

fue entrar en mi traje de flamenca de 2018


 


COMPAÑÍA

Lo más desagradable de la depresión

es pasar tanto tiempo conmigo misma

con lo poco graciosa que estoy la verdad

 

 



[1] Ellos machan, un poema mío publicado en mi primer poemario 90.3 de vaciante (Ed. Crecida 2018) que dice Los machos machan a sus anchas a lo largo del mundo. /Los machos van machando hacia sus guerras, /las guerras/que han hecho sus machadas. / Los machos machan y a su paso /la desigualdad continúa más grande cada vez. / Los machos machan a sus anchas /y nosotras, /seguimos haciendo en las sombras/ que el mundo / no se muera.


Isabel Martín. No te encargo ná. Ed. Lastura, 2026

sábado, 26 de septiembre de 2026

3 poemas de NO TE ENCARGO NÁ de ISABEL MARTÍN






COGE POR LA SOMBRA

Es necesario, entonces, ampliar la experiencia histórica de Occidente, dando voz a tradiciones y experiencias occidentales que fueron olvidadas o marginadas porque no se ajustaban a los objetivos imperialistas de la modernidad y el capitalismo.

Javier García Fernández,  Pensar Jondo, crítica del eurocentrismo, descolonización y cultura. Ed Almuzara 2024.

 

Aprendí de mis ancestras

y ellas de las suyas

y así mientras estaba el sol

el arte de la penumbra

del control de sombras

de la relación con lo soleado fuertemente y sin escapatoria en la tierra amarilla y blanca

de la persiana

la celosía

del toldo y la cortina

de echarle al suelo un agüita pa refrescá y de la sábana de algodón blanca en el sofá.

 

Las técnicas para protegerse del pezito de la caló

y que las plantas no se te mueran

en los meses sin escapatoria que cada vez son más.

 

El arte de lo blanco de la cal

de la loseta y de la corriente

de la sandía en la orilla de la má pa que se vaya enfriando

de las sardinas de alba y de la enzalá de tomate con higos

de caramelito son estos.

 

El arte de no salir a la calle que está cayendo fuego

y de aprovechá la fresca pa sacar la silla a la puerta y ver cómo sigue la Manuela de lo suyo.

 

El arte de quizá sobrevivir en el amarillo infinito incrementándose posiblemente hasta la oficia[1] extrema

aupado por el ejército de aires acondicionados que aumentan las islas de calor urbana de los cementos apilados de los que hicieron las ciudades y los edificios y las casas

olvidándose de que nuestras ancestras

ya sabían hacerlo

sin ejecutar un planeta.


 

DIAGNÓSTICO

No era depresión

era capitalismo

 


 

DOMÉSTICO

Estamos haciendo como que no pasa nada

pasando todo

en nuestra cara además

en nuestras casas

 

pasando lo que creímos imposible

de lo que renegábamos tan acaloradamente en las sobremesas

lo que criticamos de otras familias

de otras tierras

 

lo que criticamos de otras familias

de otras tierras

 

recordando a nuestras ancestras

que sabíamos

pusieron sus cuerpos esclavizados

sus cuerpos del sur

en lo doméstico del norte

en los cuidados que podían pagar algo

aunque fuera solo para no morirse una de hambre

 

y ahora estamos nosotros así

 

las nicas

que es como se las conoce en el pueblo

son cinco hermanas

todas juntas viven en tres habitaciones

 

igual que la madre del tito que tuvo que irse de interna a Madrid

como miles de chiquillas del pueblo que se fueron al País Vasco

su mujer en el colegio de los jesuitas estuvo interna

 que después de terminar de trabajar

las dos de la mañana le daban cosiendo

 luego mejoró en casa de un psiquiatra porque ahí por lo menos podía comer más

 

ahora de internas las tenemos nosotros

del otro lado del charco nos las traemos

con lo que hemos sido

obreros de madres pobres

pero de este lado del mar eso si

esa es una gran diferencia

 

y mira donde estamos

como si no fuera este país

parte de su miseria estructural

 

hay casas en las que las maltratan

les ponen peor comida y todo

familias de gente que yo se que han pasado hambre

y ahora tratando igual o peor a estas mujeres

 

ellas son las que limpian el techo de cristal ese que rompéis las feministas blancas

si no acuérdate de tu compañera aquella

como explotaba a la señora que le hacía todo por tres duros y en b

para que ella pudiera tener dos hijos

una empresa

y ser profesora de la universidad

 

ni se planteaba que estuviera mal

ninguna vergüenza le daba

fíjate qué clasismo y qué racismo tan normalizado

 

qué fatiga

 

ninguna vergüenza le daba

ninguna

 



[1] Oficia de asfixiarse, ejemplo: amá, estoy oficiaica


Isabel Martín. No te encargo ná. Ed. Lastura, 2026

jueves, 24 de septiembre de 2026

LA FLACA-GUAPA






Esta vez me tocó a mi ser la flaca

con esta amiga

soy la flaca

 

luego ha llegado una amiga de mi amiga

y ella ha sabido

que en esta reunión

yo era la flaca

 

como ese día era la flaca

pues era además la guapa

porque va junto

la flaca-guapa

jueves era cómo olvidarlo

 

al día siguiente

yo fui la gorda del grupo que estábamos

la gorda-fea fui

porque eso va junto también

 

viernes de fea y gorda

como siempre

 

luego pasó la fiesta

en la que ninguna éramos la guapa

aunque yo miraba a la que sí que era la guapa

que a su vez ella me contó después

que creía que yo era la guapa

y que entonces ella pensaba que ¿qué era ella?

 

así que

ella que yo

y yo que ella

 

porque lo que si que estaba claro

era que solo podía haber una guapa

por supuesto flaca-guapa.

 

así que ahí fuimos las dos

una para la otra

la otra para la una

pero

por supuesto

solo para la otra

porque para nosotras mismas

éramos la gorda-fea otra vez

 

ser la flaca-guapa

la gorda-fea

de manera intermitente

dependiendo

en realidad

de los ojos con que te mire el mundo

incluso

el mundo de nosotras.



Isabel Martín. No te encargo ná. Ed. Lastura, 2026


miércoles, 23 de septiembre de 2026

ELOXIO DE MARÍA

 



María Alonso, da Bañeza, vinte e oito anos. Viña polos vraos á vila. Non volveu desde o 36. Mal ano o do 36. Peor que malo. Era albardeira, cosía aparellos e monturas para as cabalarías. De­licadamente. Á mao. Non tiña noivo aínda que lle sobraban pre­tendentes. Ía á misa os domingos, non tanto porque crese como por discutir a razón para seguir crendo co cura. Os pobres deben resignarse coa súa pobreza. Así de claro. Así de escuro. Casuali­dades da vida, tocoulle un décimo da lotaría e mercou uns pen­dentes de ouro. No bico dos pés chegou a sombra. O 18 de xullo do 36. Peor que malo o ano do 36. Dixo: Non, isto non vai comi­go. E de noite viñeron por ela. Metérona no camión das gasosas e levárona ao cárcere de San Marcos, hoxe hotel para podentes, na veciña León. Pelárona. Non fai falta dicir o que os pistoleiros da falanxe facían coas mulleres. O que os pistoleiros da falanxe facían coas persoas. O seu pai pensou, supoño que pensou: non estaría de máis calar un pouco. E morreu, calado. A ela atopárona á beira dun trigal de Izagre setenta e cinco anos despois os rapa­ces que levan unha luciña aos formigueiros da memoria. Xunto á cabeciña de María apareceu un só pendente como unha pebida de ouro arrincada das minas do esquecemento. O outro, seica es­quecido sobre a mesa de noite, levouno a súa irmá engarzado nun anel o resto da súa vida. Xa está. Iso é todo. Encomiados sexan os insatisfeitos, os inofensivos e os desesperados. Dignos de eloxio os que dixeron non no canto de xa veremos. Paz aos que abriron o libro da terra para que continuase nas estrelas a vida dos mortos.

 

Juan Carlos Mestre. La desobediencia de las palabras. Bartleby Ed. 2024

martes, 22 de septiembre de 2026

EN LA ALDEA DEL APOYO MUTUO




en la aldea del apoyo mutuo el nombre ama anda por ahí como una cantinela a las ocho en la penitenciaria de la memoria se llama el principio federativo y la filosofía del progreso lo saben los codos del soldado que pasan de uniforme en uniforme el nombre por la manera en que los hiladores dicen no a la semana de cincuenta y siete horas y media las palabras atadas por los fabricantes a las mulas 1855 en las fábricas textiles catalanas el nombre de la voluntad es la facultad de decidir y ordenar la propia conducta las madres entran en el sueño en los sanatorios minuciosamente repetida envejece la misma estrella el nombre es favorable a la decisión de uno mismo se llame emancipación o se llame los desheredados los libros como los arrozales entierran sus sienes bajo el tiempo de las instauraciones el sudor la saturación de las grasas allí firma cada uno su rostro se posa en las sandalias de esparto para pertenecer a la aldea pacta sus huesos con el verano es el desierto quien presta sus peldaños a la escalera de jacob es el nombre quien dice cuanto los labios imitan definitivamente otra bondad que el saber desconoce una destilación de cebada que desvanece el rigor de la autoridad su himno movedizo dice algo a los padres famélicos se despide de la revolución en la calle pushkin los suprimidos se afilian a la federación de resistencia al capital los cucharones entran en la posesión del estado a remover el caldo de los procesos y el nombre que no había dicho tierra ni pronunciado libertad habla y dice tierra y dice libertad con su sola mirada el nombre es juicio habla con la pérdida y con lo que va hacia lo último de su verdad el nombre muerde su propia indefensión de lenguaje se desangra como los cerdos que la buena gente cuelga de los ganchos no grita el nombre para que se le entierre se sirve otra jarra de vino en la que los alguaciles echan sus cobres los perros los caballos a su manera son nombre la justicia humana arrojando sustento a las esposas abofeteadas tras la algarada del domingo poco antes el nombre ya ha gritado ¡viva la anarquía! pide sueño a la noche que se apropia con los dientes de las tierras comunales pide una biblioteca donde apoyar la mentalidad enseñanza mixta cooperativas escuelas racionalistas para las clases pobres sometido a la anticipación de lo invisible se levanta el nombre sobre los escombros de la guerra se concilia con las sociedades obreras y la resistencia a las hambres dice unión y solidaridad porque así el nombre nombra la acción directa que trae la ausencia de significados previos a las ciudades a las zonas industriales a los poblados mineros para hablar del beneficio para exigir la condición de la mujer para denunciar la explotación de los menores el nombre está ahí y significa lo que grita el sol desnudo el infinito metro cuadrado de los esclavos ¡libertad para todos! el ser desnudo el nombre desnudo del sol el alcohol de la vida



Juan Carlos Mestre. La desobediencia de las palabras. Bartleby Ed. 2024