documentos de pensamiento radical

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sábado, 25 de mayo de 2019

3 poemas de EL TÍTULO EN LA PORTADA de ELADIO ORTA





la lucha final” tiene final

pregunto



***


y por qué no buscar
una salida colectiva
hacia atrás

poner la meta
detrás los corredores

pregunto


***


escribo para orientarme


corrijo para encontrarme

borro para buscar rendijas

escribo porque sí




Eladio Orta. Título en la portada. Ed. Lupi, 2019

viernes, 24 de mayo de 2019

PROGRESO




En las playas de Mazagón,
los últimos veintitrés kilómetros de acantilado
de dunas fósiles cuaternarias que quedaban en Europa
tienen los días contados.

Según los políticos, hay que traer a Mazagón turismo de calidad,
campos de golf e inversores extranjeros.

La gente normal ni tiene calidad,
ni sabe jugar al golf,
ni habla inglés.

Habría que eliminar la gente sin calidad,
para que estas playas fueran perfectas.


Antonio Orihuela. Esperar Sentado. Ed. Ruleta Rusa, 2016

jueves, 23 de mayo de 2019

PLUMAS NEGOCIANTES





PALABRA NEGOCIADA
En este lugar
no hay cabida
a negociar la palabra
para eso hay que caminar
al tianguis de Maravedí.
Ahí la palabra
se compra y vende
según su valor de cambio
en el mercado global.
Por ahí están los marchantes,
periodistas y escritores
que su palabra negocian
buscando el mejor postor,
por un plato de lentejas
escriben mil falsedades
ocultando la verdad.
Barato sale al patrón
difundir
su palabra falsa y hueca
intentando así con ello
al pueblo entero engañar.
Con prestancia llegan otros,
de palabra comprometida,
en busca de la verdad
por paz, libertad y justicia
para todos por igual,
con el banderín al frente
llamando a la dignidad.
Muchos de ellos
desaparecidos o muertos
por el poder criminal.
Ármense bien compañeros
con la lógica formal,
pues con ésta se demuestran
verdades irrefutables
que al poder negar le cuesta
y lo hace trastabillar.
Al capital de mil cifras
la verdad no le conviene
descubre su desnudez
que se afana en ocultar
vistiendo -sin percatarse-
el invisible e imaginario,
atuendo de emperador,
que el inventor de mentiras
a precio de oro
vendió.
Nada se dice o escribe
sobre los niños más pobres
que en la calle sobreviven
haciendo de todo un poco
para conseguir un pan,
muriéndose poco a poco
de hambre, de frío, de sed
mientras muy cerca de ellos
pasa la caravana
transportando al gran mandón
quién la cruda realidad
no quiere mirar de frente,
le basta con atragantarse
de dinero y de poder.
Usemos nuestra palabra
y a esos niños proteger,
más nada detiene ya
al infame capital,
su devenir
regido por leyes
difíciles de domar.
Esta enferma evolución
de economía, ciencia y técnica
escapa a nuestro control
amenaza devastar
toda vida en el planeta
por la ambición de quienes se nombran
custodios del capital,
entre los que se cuentan
los que venden su palabra
a cambio de unas migajas
que los hace presumir,
pobres ilusos,
que cuentan con la empatía
de quien bien lleva las cuentas
en la fábrica de pobres,
y por tanto de capital.
De esta jaula caballero
es difícil escapar
y más con la soga
al cuello
que usted permitió colocar
al que lanza las lentejas
a cambio de su palabra.
¡Ay, palomita blanca!
¡vuela, vuela!
y no dejes de volar,
avisa por todo el mundo
se pueden cambiar las cosas
con palabras liberadas
y diciendo la verdad.
Aunque al patrón no le guste
esta vez se va a chingar.


Manuel Martínez Morales 130519

miércoles, 22 de mayo de 2019

¿NON OLET?




A la defensa de la vida la llaman utopía.
A la búsqueda de la bondad, la belleza o la verdad, metafísica o quimera.
A intentar vivir en plenitud, mística inalcanzable.
A pensar, pérdida de tiempo o tarea inútil.
A ser libre, imposible ontológico.
A los hechos y a los datos objetivos, filosofía.
Y a esta mierda, que nos venden como irremediable e indiscutible, la llaman realidad:
Lo que hay.
Lo que sólo puede haber.
Lo que tiene que haber por la propia naturaleza de las cosas.
La “rerum natura” es esta mierda,
Tan distinta a la otra,
La verdadera, la orgánica:
Tan necesaria, tan útil, tan imprescindible, tan noble.
Esta otra, absurda, nueva, competitiva, innovadora e inútil mierda, huele.
Hiede hasta el delirio.
Hasta las heces, como no podría ser menos.
A pesar de tantas crecientes evidencias,
se permiten afirmar desde sus empoderados retretes
que no huele. Que hasta huele bien.
Y si no huele bien ahora es por pasajeros problemas que serán superados en breve.
En ello dicen estar, mejorando lo presente.
Olvidando el pasado, devorando cuerpos, paisajes y almas.
Y si no lo consiguen,- la mágica transmutación de los olores- es cuestión de acostumbrarse o adaptarse.
Mientras tanto, a la idea demenciada y sin cimientos racionales o morales, la seguirán llamando realidad o hechos.
O lo que hay. ¿Recuerdan?¿Queda claro?
A otras realidades físicas y morales- la destrucción de la vida, el dolor o sufrimiento humanos, por ejemplo-, las catalogarán como ideas, opiniones o perspectivas muy discutibles.
En cambio, a la justificación de pensamientos o acciones mentirosos, desquiciados, inconsistentes, imposibles, desalmados o inmorales, le llamarán realismo.
Al intento de plantear o defender la realidad-tantas otras realidades- , idealismo.
¡Ay, si Platón levantara la cabeza desde su “Caverna”!
Se apuntaría casi seguro al partido de Aristóteles, su discípulo.
Cambiaría su “Academia” por el “Liceo”.
Irían ambos de la mano a luchar contra tanta estulticia vana, prepotente y suicida.
A luchar, sí. Indesmayablemente.
Contra tanta sombra asesina que nos hace oler a rosas cuando huele a mierda.


Rafael HERNANDEZ DEL ÁGUILA, 2019.





martes, 21 de mayo de 2019

PLEGARIA




No le pidas a los vientos sus razones
ni a la brisa sus porqués.
Siente sólo su frescor.
No desees de los aires
que se paren y no soplen.
Acarícialos sin más.
Pide al viento que te acune,
Ponle texto a tu canción.
Rinde al mundo un homenaje,
coge el fruto sin pesar.
Fruto pleno de hermosura,
luz del día alrededor.
Viento y vida acompasados.
Valles, brisa, caminar.
Sin preguntas o certezas,
como amantes siempre abiertos.
Vida plena y a destajo
con el tiempo detenido.
Un amar tan grande y bueno
arropado por el viento.
Como labios que se besan.
Que se besan sin parar.
Sin buscar otras razones
que no quepan en sus labios.
Como niño que renace.
Que renace cada día.
Sólo el viento acompañando
un amor tan peregrino
de locuras y caminos.
Un amor enamorado
de mañanas siempre vivas.
Horas tendidas al sol.
No preguntes las razones
ni te embriagues de porqués.
Ponle letra a tus canciones:
Las del viento en las montañas,
las del sol en majestad.
Canta y anda sin desmayo
sin nostalgia ni pesares.
Al compás del corazón.
Con la senda siempre nueva
compartiendo tus afanes.
Sin desvelos ni exigencias.
Anda y canta alegremente
Con los valles y tus pasos.
Un destino compartido
con el viento y sus cantares.
Con el aire y sus fragancias
cortejando nuestro andar.
No le pidas a los vientos sus razones
ni a la brisa sus porqués.
Canta y anda sin parar.

Rafael HERNÁNDEZ DEL ÁGUILA. 2019.

lunes, 20 de mayo de 2019

CASI TODO ES OTRA COSA






“Casi todo es otra cosa”
Gonzalo Rojas, poeta chileno(1916-2011).




¿Qué será lo que grita?
¿Qué podrá ser tanto ruido y artificio?
¿Qué es lo que tanto deslumbra, lo que más se mira o escucha?
¿Cuál será la naturaleza de lo que nos tiene entretenidos, absortos, embobados y embebidos?
Todos -¡ tantos!- narcolépticos no sólo son otra cosa:
Son mentira.
Si casi todo es otra cosa-¡cuánta sabiduría!-,
en estos tristes tiempos
casi todo, querido poeta Gonzalo Rojas, es mentira.
Lo que está conformando nuestra apuesta antropológica
es fruto de la mentira.
Es pura mentira.
Peligrosa e increíble mentira.
Seductora, consentida, aplaudida mentira.
Indecente e inmoral mentira.
El actual estado y valor de la verdad es tan moribundo como incierto.
Lo único que parece crecer, vivir y medrar
Es esta clamorosa y patética mentira.
Huera, escandalosa, prepotente mentira.


Rafael HERNÁNDEZ DEL ÁGUILA, 2019

domingo, 19 de mayo de 2019

O poema triste de Deus /El poema triste de Dios de Fernando Cabrita (fragmentos V)





















VII
En aquel tiempo dijo dios, levantando la mirada de las pipetas y de la tina:
Y vosotros, que me escucháis, cerrad estas palabras y sellad el libro hasta el final de los tiempos;
y observad que la lluvia siempre será lluvia aunque le llaméis lágrimas de dios.
Y que regará los campos y producirá cosechas o
/ miserias,
húmedas bendiciones o diabólicas inundaciones, y mojará dioses y hombres, criaturas y creadores, tótems de arcilla o de viejo roble
y seguirá siendo lluvia, beneficiosa o cruel; y podéis decir lo que digáis,
llamadle divina,
líquida deidad emanando de mi sagrado corazón, plúmbea liquidez del Olimpo,
agua sagrada,
lo que sea, en ese vuestro decir hiperbólico, es lluvia. Simple, clara, limpia lluvia.
Y pensad que yo fui creado a vuestra imagen y
/ semejanza, y que cada piedra,

cada betilo,
todo meteorito que adoréis
es tan solo una pequeña parte de un mundo completo, de un universo que rueda y crece desde el inicio
de los tiempos,
y que por mucho que llaméis a las órbitas señales de
/ dios.
a la precisión de los rumbos el dedo de dios,
a la indefinición de los vientos el soplo de dios, a la condensación de los cielos la llama de dios y a la erosión de las rocas las Leyes de dios,
son otras las leyes, que el mismo Dios desconoce, que el mismo dios contradice,
otras soplos, otras respiraciones de aire, otras exactas atmósferas,
todo lo que los que hablan por dios y en nombre de
/ dios
siempre intentan invariablemente negar siempre con fuego, con cilicios,
con látigos,
con castigos y penas,
con decapitaciones y tortura, con masacres y hecatombes,

y siempre serán órbitas y rutas
y vientos
y pesada humedad
y deshechas montañas, una y otra vez, incluso si no hay dios,
incluso más allá de todos los dioses muertos y olvidados
incluso y después de todo los dioses derribados por
/ los siglos
y serán rutas y vientos y pesada humedad aunque se muera dios en el alma de los creyentes aunque permanezca dios en la penuria y en la
/ crueldad de los tiempos.
Y sabed que se levantarán los altiplanos aunque los dioses caigan.
¿Me siento orgulloso? Claro. Y vanidoso, cómo no.
Y contento y agradecido, por supuesto,
por atribuidme vosotros, creadores de mi divina
/ criatura,
que sea yo el autor del mundo y de las reglas que lo conforman,

que sea de mi exhalación de donde se alcen los
/ vapores de la tierra
y que yo cribe de horizontes y arco iris las extremidades del mundo
y haga los relámpagos para los días de lluvia
y engendre en los inmensos volcanes la lava y el fuego y que cree de salto en salto los truenos y las
/ tempestades
y que arranque de los vientos sus tesoros de brisa
y que entre el sándalo de los días si creía oír a veces
/ mi voz turbia
y que sobre los océanos naveguen las naves bajo mi protección hasta que se hundan
y que todo se me atribuya para bien o para mal, en la salud y en la enfermedad.
Pero mirad que yo estoy viejo, mirad mi barba de anciano cansado, mirad mis dedos torcidos,
mi mano derecha aterida,
y como voy cada día más despojado de poderes y milagros
o de efusivos cantos sagrados salmodiados en la neblina,

que cada paso que dais para descubrir el mundo es una arruga marcándose en mi cara,
y una idea de Dios que desvanece,
y una oración menos en los labios de alguien.
Y que cada conocimiento vuestro se extiende sobre una memoria de mí que se desvanece.
Mirad cómo fui fuerte, inmenso, poderosísimo sobre todas las cosas;
considerad mi rostro todopoderoso sobre timoratas naciones;
recordad mi Casa altiva sobre los destinos del Mundo; pero eso fue cuando rastreabais en la ignorancia
de las cosas del cielo,
cuando os daban miedo todos los misterios de la tierra abriéndose,
cuando todavía no se os daba a conocer el mar y los cuervos graznaban sobre el miedo de los
/ pueblos,
cuando la gravedad era apenas un peso muerto en vuestras mentes
y en vuestras almas
y el hielo de la edad antigua era un asombro en vuestro espíritu

vacío de explicaciones,
y la muerte no os concedía tregua y ni se dejaba percibir;
pero ese dios fue otro.
Ese que fui, agigantado y duro, imprevisible y crudo,
burbuja hoy en estas pipetas y en estas láminas. Hoy me licuo entre bosones y átomos, en la perpetua danza;
traigo en mí todos los nombres, los mayores y los menores:
ciclo,
evaporación, libido, inconsciencia, oceanografía ozono, isostasia, electricidad,
pulsar de estrellas, fluido, darwinismo, galaxia, dinámica, carbono, arquitectura, virus, psicoterapia,
onda gravitacional, electroshock, biogenética, química, energía, relatividad, fisión, televisión, nanoingeniería;
y que los ríos van al mar, aunque yo les ordene que no,

y la nieve desciende del cielo, incluso contra mi
/ voluntad,
y la semilla brota si la lanzáis a tierra y la regáis, vosotros sembrador y pan,
vosotros llano y loma, vosotros pastor y cabra, vosotros polvo de la nada y polvo del mundo.
Y que un increíblemente vasto universo se equilibra en sí mismo sin cuidar mi nombre o mi Casa,
y los abismos del mar persisten
y las fuentes manan y la vida insiste.
Y un día todos vosotros entenderéis quién es la Criatura. Y quién es el Creador.
Así sea! Ite, missa est!

Olhão, 12 de marzo de 2016





Fernando Cabrita. O poema triste de Deus /El poema triste de Dios. Poesía Garum. 2019