documentos de pensamiento radical

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martes, 23 de abril de 2024

ECOLOGISMO: PASADO Y PRESENTE (con un par de ideas sobre el futuro) -fragmento IV-


 

 

Tras los espantosos incendios del verano de 2023, un titular de prensa decía: “El cambio climático ha convertido los bosques de Canadá en un infierno”.[1] Se podría y debería ampliar: la crisis ecosocial desbocada tiende a convertir el planeta Tierra en un infierno (para seres como nosotros). Lo más obvio es la tragedia climática, pero hay muchos otros aspectos de la degradación en curso. De forma muy destacada, la aniquilación de especies y poblaciones de seres vivos, a un ritmo tan elevado que hoy estamos entrando en la Sexta Gran Extinción (pero antropogénica, esta vez, a diferencia de las cinco anteriores en la biografía de Gaia).[2] Y también, sin ir más lejos, la toxificación global del medio ambiente: impresiona constatar por ejemplo que hoy el agua de lluvia no es en rigor ya potable en ningún lugar del mundo por contener altos niveles de PFA (SPP en castellano: Sustancias Perfluoroalquiladas y Polifluoroalquiladas, o Per- and Polyfluoroalkyl Substances en inglés), sustancias que son cancerígenas, hepatotóxicas, inmunotóxicas, y tóxicas para la reproducción, el desarrollo y el comportamiento;[3] o que los machos de la especie humana van a tener problemas para ser fértiles en apenas un par de lustros, de seguir el ritmo galopante con que viene menguando la cantidad y calidad de los espermatozoides desde hace decenios, gracias a la toxificación de nuestro medio ambiente.[4]

 



[1] Julio César Rivas desde Toronto para Efe Verde, 28 de agosto de 2023; https://efeverde.com/cambio-climatico-bosques-canada-infierno/ . Véase también Guillermo Prudencio, “Incendios como volcanes y tornados de llamas: la ventana de Canadá a un nuevo planeta de fuego”, eldiario.es, 27 de agosto de 2023; https://www.eldiario.es/ballenablanca/crisis_climatica/incendios-volcanes-tornados-llamas-ventana-canada-nuevo-planeta-fuego_1_10463631.html

[2] Katy Daigle y Julia Janicki: “La crisis de extinción pone al borde del abismo a un millón de especies”, Climática/ La Marea, 30 de diciembre de 2022; https://www.climatica.lamarea.com/crisis-extincion-millon-especies/ . Véase también Diego Arceredillo, La sexta extinción, Cuadernos Atapuerca 8, Burgos 2019.

                De acuerdo con el informe Planeta Vivo 2022, ya ha habido un “descenso medio del 69% en la abundancia poblacional” de los animales de todo el planeta entre 1979 y 2018.

[3] Véase Ian T. Cousins y otros, “Outside the safe operating space of a new planetary boundary for Per- and Polyfluoroalkyl Substances”, Environmental Science and Technology, 2 de agosto de 2022.

[4] Véase Hagai Levine y otros, “Temporal trends in sperm count: a systematic review and meta-regression analysis of samples collected globally in the 20th and 21st centuries”, Human Reproduction Update, 15 de noviembre de 2022.


Jorge Riechmann. Ecologismo: pasado y presente (con un par de ideas sobre el futuro). Ed. Libros de la Catarata, 2024.

lunes, 22 de abril de 2024

ECOLOGISMO: PASADO Y PRESENTE (con un par de ideas sobre el futuro) -fragmento III-

 


Las propuestas sólo conservacionistas, que quizá tenían su sentido en la primera fase de la sociedad industrial, lo pierden crecientemente desde que entramos en la fase de la crisis ecosocial global. Pues en la época de las macrocontaminaciones como el exceso de gases de “efecto invernadero”, en la época del ser humano como “fuerza geológica planetaria” (Vladimir Vernadsky), ya no hay santuarios, ya no hay islas vírgenes: y afirmar lo contrario denota ignorancia, autoengaño o mala fe. Por ejemplo, intentar preservar la biodiversidad mundial mediante la creación de reservas de naturaleza silvestre es sin duda un esfuerzo vano: sólo una transformación bastante radical de nuestros sistemas industriales y agrícolas según pautas ecológicas podría realmente mejorar las perspectivas de supervivencia de las demás especies animales y vegetales. La idea de los “santuarios” o “fortalezas” pierde sentido cuando los contaminantes químicos organoclorados se encuentran hasta en la última gota de agua de mar y en el último gramo de grasa animal, y cuando el rápido cambio climático antropogénico puede aniquilar ecosistemas enteros sin darles la menor oportunidad de desplazarse ni adaptarse.[1]



[1] Constatar esto, no obstante, no implica dar por válida la perspectiva conservacionista antropocénica (de “Buen Antropoceno” capitalista y post-naturaleza) que han desarrollado Peter Kareiva y sus colaboradores a partir de un famoso artículo de 2012 (“La conservación en el Antropoceno”); pero no cabe abordar aquí ese debate, que nos llevaría demasiado lejos…



Jorge Riechmann. Ecologismo: pasado y presente (con un par de ideas sobre el futuro). Ed. Libros de la Catarata, 2024.

domingo, 21 de abril de 2024

ECOLOGISMO: PASADO Y PRESENTE (con un par de ideas sobre el futuro) -fragmento II-




En los años setenta, los críticos [de The Limits to Growth] afirmaban: “No hay límites. Aquellos que crean que hay límites no entienden absolutamente nada...”. En los ochenta, se hizo evidente que los límites existían, con lo que los críticos dijeron: “De acuerdo, hay límites, pero están muy lejos. No tenemos de qué preocuparnos”. En los años noventa, se descubrió que no estaban tan alejados (…). Entonces, los partidarios del crecimiento proclamaron: “Puede que los límites estén cerca, pero eso no debe inquietarnos porque los mercados y la tecnología solucionarán los problemas”. En la década del 2000, empezó a estar claro que los mercados y la tecnología no solucionarían la cuestión de los límites. Una vez más, la respuesta cambió: “Hay que seguir aumentando el crecimiento, porque será el que nos dé los recursos que necesitamos para enfrentarnos a los problemas”.[1]

Dennis Meadows



[1] Dennis Meadows, “Conclusion. Il est trop tard pour le développement durable”, en Agnès Sinaï (Ed.), Politiques de l'Anthropocène, Les Presses de Sciences Po, 2021. Debo esta cita a Ferran Puig Vilar.


Jorge Riechmann. Ecologismo: pasado y presente (con un par de ideas sobre el futuro). Ed. Libros de la Catarata, 2024.

viernes, 19 de abril de 2024

ECOLOGISMO: PASADO Y PRESENTE (con un par de ideas sobre el futuro) -fragmento I-


Un momento muy impresionante de esa opción por la destrucción lo encontramos en cierto paso de La cuestión del carbón (1865) de William S. Jevons. El economista inglés, consciente de la finitud de los recursos fósiles, escribe que “tenemos que hacer una elección trascendental entre una breve, pero verdadera opulencia, y un período más largo, pero de continuada mediocridad”.[1] En términos del debate actual diríamos: se trata de elegir entre una prosperidad capitalista ecocida a corto plazo y los esfuerzos por una sustentabilidad con justicia a largo plazo. Y lo impresionante es que Jevons, con pleno conocimiento de causa y representando en cierta forma a su sociedad (la Inglaterra imperialista del siglo XIX), ¡opta por lo primero!

 

Otro ejemplo (y se podrían multiplicar): en 1914 Louis de Launay, un ingeniero de minas francés (miembro de la Academia de Ciencias), anticipa en La Nature (la principal revista francesa de divulgación científica en ese momento) un
horizonte de agotamiento de los recursos fósiles, en la línea de Jevons. Pero advierte también frente a la posibilidad de cambios climáticos dañinos:

Para producir unos 8 billones de combustibles minerales, ¿cuántos vegetales han hecho falta, acumulados y accidentalmente preservados de la combustión a lo largo de los tiempos geológicos? Pero el día en que estos ácidos carbónicos sean restituidos a las capas inferiores del aire a través de las chimeneas de nuestras fábricas, ¿qué cambios (cuya fase inicial ya observamos sobre las grandes ciudades industriales) no dejarán de producirse poco a poco en nuestros climas?[2]

 

¿Cómo explicar esa opción bastante consciente por la destrucción que ha ido afirmándose durante los dos últimos siglos? Diría que hay que tener en cuenta al menos cuatro elementos: el colonialismo europeo y luego la competencia geopolítica entre diversas potencias imperialistas, los efectos sistémicos del capitalismo como modo de producción autoexpansivo, una ideología prometeica tecnófila que no dejó de ganar terreno, y el avance de los procedimientos de agnotología (fabricación deliberada de zonas de ignorancia, invisibilización de los “costes del progreso”, difusión de diversos negacionismos).[3] Y así cabe concluir, con Bonneuil y Fressoz, que hemos de invertir la perspectiva convencional:

Cuando consideramos la variedad y generalidad de los fenómenos de oposición y lucha [contra las destrucciones ecológicas], así como las formas diversas que ha adoptado la reflexividad ambiental a través de la historia, el problema histórico importante ya no parece ser el de explicar la “toma de conciencia ambiental”, sino más bien comprender cómo las elites industrialistas y “progresistas” han podido contener en los márgenes todas esas luchas y alertas y luego sumirlas en el olvido.[4]



[1] Citado en Ricardo Almenar, El fin de la expansión. Del mundo-océano sin límites al mundo-isla, Icaria, Barcelona 2012, p. 42.

[2] Louis de Launay, “Les ressources en combustibles du monde”, La Nature núm. 2127, 28 de febrero de 1914; citado en François Jarrige, Techno-critiques. Contester les techniques à l’ére industrielle, La Découverte, París 2014, p. 175.

[3] Sobre esto último resulta de interés el capítulo 9 del libro de Bonneuil y Fressoz recién citado, L’événement Anthropocène.

[4] Bonneuil y Fressoz, L’événement Anthropocène, op. cit., p. 315.



Jorge Riechmann. Ecologismo: pasado y presente (con un par de ideas sobre el futuro). Ed. Libros de la Catarata, 2024.

jueves, 18 de abril de 2024

Intimidades

 





Qué inquietante

mi mochila negra,

sus bolsillos negros, 

los correajes desgastados,

la hebilla de plata. 

Vuela un pañuelo verde 

como ave tropical que huye 

liberada con miedo,

y que me anuncia

la indeseada sorpresa

de un gran desasosiego. 

Unas bragas rosas

y unas bragas grises,

y un sostén sin aro,

y el sol ya se pone.

Profano intimidades 

del error,

las inocentes

sin pudor,

con tampones y secretos.

Hundo brazos en la violación

oscura

de muchacha

que ahora teme,

porque le descubro su vida secreta

espejo de la mía 

en su desasosiego con vergüenza.

Hay un bolso con lentejuelas

y billetes doblados dos a dos.

Hay un lápiz de labios 

de un color que me gusta

y un cuaderno con notas 

y la fórmula de la derivada 

de un vuelo infinito.

La muchacha es muy joven

porque lee 

a Epicuro

que ya los viejos temen. 

Hay una carta

que no leo,

¿mojada de perfume que se sale

o tal vez de lágrimas de olvido?

El llavero osito sonriente

tiene llaves de casas,

y quizás una casa

es la de quien la besa en una cama anárquica.

Hago lo que he de hacer

buscando mi mochila 

con olor a macho pervertido,

no la suya que ahora huele 

a femenino singular,

negra como la noche ya,

violada al mismo tiempo

pero por manos blancas. 

Y en el fondo, su intimidad

sagrado culto a Safo

en los placeres de solitaria,

posible razón de negación

del intento

de recomponer 

el tiempo.

Odio conocer las virtudes del prójimo,

ella seguro que también.

Cerrar los ojos,

despertar

y que retroceda un sólo movimiento,

pido. 

Pero tan solo veo manos agitadas

y rubor y terror

en unos ojos húmedos inencontrables

ahondando en lo profundo de mí mismo

en mi mochila negra.

 

 

Antonio Santos Barranca



miércoles, 17 de abril de 2024

MANIFESTO ECOPOÉTICO

 



Salud y poesía a todo el mundo y a toda flora y fauna que lo habita:

helechos felices, cereales y poetas, gatos de la calle y gatas de la luna,

trabajadores en la tierra, en el mar y en la noosfera, peces, vieiras,

líquenes, tigres de ternura, hermandades de la sangre y de la clorofila,

hongos, todos los árboles y todas las aves del mundo en armonía...

Porque quien no está con la vida está con la muerte.


La poesía llega plena de amores y cargada de clamores,

forjada contra la intranscendente banalización de la cultura,

contra el insostenible consumismo irresponsable,

contra la falsaria superficialidad demagógica,

contra la irreflexiva e insolidaria frivolidad acrítica,

contra el anticlímax ecocida que provoca cambio climático,

calentamiento global y efecto invernadero en el planeta,

contra la guerra que liquida individuos y especies

verdes y de todos los colores del arco iris,

contra el sistema social, económico, político y cultural dominante

que depredó a la naturaleza y degradó el medio ambiente,

despreciando y excluyendo la diversidad cultural de márgenes,

de indígenas, de clases, de pieles, de sexos y de géneros,

y privilegiando una producción capitalista explotadora e injusta

hasta hacerlo hegemónico mediante la jerárquica y homogeneizante

globalización mundial,


contra esto y por la paz natural de la biodiversidad en equilibrio

precisamos de un pensamiento radicalmente ecológico

que nos recuerde la interconexión de la humanidad

con los demás seres animales, vegetales y minerales

de la Tierra y acaso del Universo infinito,

sin centros, sin periferias y sin fronteras,

porque la existencia es siempre coexistencia

en permanente resistencia como el maquis,

y la supervivencia precisa más que nunca

de una poética vital que fusione poesía y acción,

ya que, en realidad, contra la parálisis,


POESÍA ES ACCIÓN

 

La poesía nunca está en las palabras.

La poesía no está en estas palabras,

Sino en los actos que provocan.

Por esto este poema es un acto radical

o no es nada.

La poesía es decir, resueltamente,

que la poesía nunca está en las palabras,

sino en lo que se hace cando se escribe,

sino en lo que tú hagas cuando leas.

No existe la poesía,

sino pruebas de poesía.

La poesía es acción o no es nada.


Palabra, acto y pensamiento,

palabra totalmente integral

que solo se produce en libertad y por la libertad,

como se crían libres sardinas y golondrinas,

porque poesía es conjuntamente

pensamiento, acto y palabra,

materia de ayer, de hoy y de mañana,

como la naturaleza y la utopía,

siempre proteicas contra el artificio y contra la distopía

y a favor de las libertades que dan vida.


Libertades para decir y vivir lo que no se puede decir y vivir de otro modo,

porque sino la poesía no tendría razón de ser

y porque además la poesía no tiene equivalente

y por tanto no tiene precio,

como el existir de cada individuo vegetal o animal.

Igual que ocurre con el verdadero amor,

la poesía ni se compra, ni se vende.

Como el león y como la cebra, la poesía no es una mascota,

viviendo por vivir, como un leopardo o como una perra

llena de vida insurrecta por mucho más de mil años.


La poesía se respira hasta el fondo.

La poesía vaga errante, imparable, irreductible

como los caballos y como las yeguas salvajes.

porque el mundo se dispuso sin límites

para que nos amásemos nómadas.

La poesía se vive

y además solo en libertad.


Decía Lorca que todo artista,

y particularmente si es poeta,

resulta siempre anarquista.

Seamos, pues, poetas

y liberemos la Tierra, contenido y continente

con todos sus seres, de los poderes opresores.

Clímax poético frente a infierno climático.

Liberación con la generosidad del amor

contra la usura del desamor

ya que no hay más amor que las pruebas de amor.

Y porque así todos los poderes del planeta

desocuparán sus últimos dominios

definitivamente liberados por el amor vital.

Depuremos a la naturaleza de los poderes

y de sus ávidos intereses mercantilistas

si queremos que viva,

porque la naturaleza,

como la poesía,

es esencialmente anarquista.


Esto es el ADN del amor

y también de la poesía,

y por tanto de la vida

que solo se da en la naturaleza:

potencialidad infinita.

Darlo y recibirlo todo

sin renunciar a nada.


Salud y poesía para todo cuanto hay.

La lucha continúa.

 

 

Claudio Rodríguez Fer

 

martes, 16 de abril de 2024

Escribo con una concha


 

 

Escribo con una concha
sobre la arena de la playa

y después la tiro al ras del agua
esperando
que dé un par de saltos antes de hundirse,

cuando aparece de pronto
corriendo detrás de ella
el fantasma de mi perro Roky
que no veía desde hacía diez años.


–¡Quillo!, ¿tú t’acuerda de argo?– me dices
y me estallan el corazón, las lágrimas, los relojes.


Cómo olvidarte.
Cómo ignorarte.
Cómo rendirse a la pura evidencia de nuestras vidas.


Yo me acuerdo de ti, peleón,
de tu calidez y tu dulzura.


–¿Ezto qué é,
yo dónde estoy?– me dices.


Dentro de mí tienes tu campo,
el cubo de agua,
las moscas que cazabas desde tu colchoncito,
pero aquí ya no existe nada de eso,
los dos somos seres del allí,
allí es donde estuvimos
hasta el último verano,
de allí es esa concha
que va por el espacio saltado,
nombrando las ruinas,
el vértigo, el olvido, lo irreparable
busca su raíz
y aquí, se hunde.

 

Antonio Orihuela. La ciudad de las croquetas congeladas. Ed. Baile del Sol. 2º Ed. 

lunes, 15 de abril de 2024

A cabeleira / La cabellera



Eu nacín nun país verde fisterra que vagou errante tras manadas de vacas.
Incerto fillo son das tribos móbiles que só se detiveron cando se lles acabou o mundo.
Non teño outras raíces que as da espora nin outra patria habito que a do vento.
Síntome da estirpe daqueles pobos nómades que nunca se constituíron en estado.
O noso espírito coñeceu o abismo e o sentido telúrico do contorno natural.
A nosa historia é a dun pobo que perdeu o norte e se confundiu cos bois.

Pero eu recuperei o norte no medio do naufraxio fluíndo sensualmente da cabeleira da lúa.

E a inmensa cabeleira é labirinto no que soamente falo a quen eu amo.

(Fisterra-París-Courel)


***


Yo nací en un país verde finisterre que vagó errante tras manadas de vacas.
Incierto hijo soy de las tribus móviles que sólo se detuvieron cuando se les acabó el mundo.
No tengo otras raíces que las de la espora ni otra patria habito que la del viento.
Me siento de la estirpe de aquellos pueblos nómadas que nunca se constituyeron en estado.
Nuestro espíritu conoció el abismo y el sentido telúrico del entorno natural.
Nuestra historia es la de un pueblo que perdió el norte y se confundió con los bueyes.
Pero yo recuperé el norte en medio del naufragio fluyendo sensualmente de la cabellera de la luna.
Y la inmensa cabellera es laberinto en el que solamente hablo a quien yo amo.





(Traducción al castellano de Olga Novo)


poema de Claudio Rodríguez Fer. del libro A Cabeleira. Fervenza Ed. 2023

Lo puedes escuchar en más de setenta lenguas en este enlace:

https://www.acabeleira.com/a_cabeleira_multilingue.html 


domingo, 14 de abril de 2024

3 poemas de Ferran Aisa “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

 


MUJERES LIBRES

 

Voy a hablaros del papel de la mujer durante la Revolución española,

mujeres activas y libres que supieron colocarse al lado romántico

de la barricada. Que levantaron su bandera en favor de la libertad,

y lucharon, codo con codo, con los hombres por la emancipación

no sólo de la mujer, sino de la humanidad entera.

La meta del pensamiento anarquista era la consecución de una

sociedad

de hombres y mujeres libres, que cooperasen juntos en la

administración

de las cosas y de la vida, unidos por un pacto de armonía, sin propiedad

privada,

ni dirigentes ni clases sociales. Una sociedad autogestionaria y libre,

viviendo armónicamente entre sí y en paz con la naturaleza.

Mujeres libertarias crearon la agrupación Mujeres Libres…

Conocí a dos de las mujeres libres en la Transición, Sara Berenguer

y Concha Liaño. A Sara primero en Barcelona con su compañero

el dibujante Guillember y después en su casa de Montady entre libros

y amistad y compañeros como el cenetista barcelonés Emili Valls,

ácrata exiliado y pedagogo racionalista.

Sara poeta entre cardos y flores. Sara enamorada de la vida. Sara,

bella estampa de libertaria, solidaria con los perseguidos, dulce mujer

libre y cronista de la Revolución entre el sol y la tormenta.

Coincidí con Concha Liaño en “Anarquisme: Exposició Internacional”,

evento celebrado en el 93 en el barrio de Sants de Barcelona,

allí me encontré también con Sara y con otras mujeres libertarias,

luchadoras, libradas en el exilio o en España a la difusión del

anarquismo:

Pepita Carpena, Antonia Fontanillas, Concha Pérez, Joaquina Dorado…

Concha Liaño, Soledad Estorach como la misma Sara Berenguer

fueron pilares de Mujeres Libres. La doctora Amparo Poch

fue una de las fundadoras de Mujeres Libres junto a la pedagoga

Mercedes Comaposada y la poeta Lucía Sánchez Saornil.

La doctora aragonesa firmaba sus artículos en Mujeres Libres con el

seudónimo

de “Dra. Salud Alegre” y con el epígrafe “Sanatorio de Optimismo”.

Amparo Poch escribía versos y artículos pacifistas y formaba parte

de los comités de resistencia contra la guerra. La primavera del 36

participa en un mitin pacifista en la Monumental de Barcelona.

La catalana Mercedes Comaposada, hija de un socialista histórico,

trabaja

como montadora en una productora de cine en Barcelona,

luego se trasladó a Madrid donde estudió derecho, teniendo de profesor

a Don Antonio Machado. Afiliada a la CNT conoce a Lucía Sánchez

Saornil

militante del Sindicato de Telefónica y poeta ultraísta que con el nombre

de Luciano de San-Saor publicaba sus poemas en las revistas de

vanguardia.

Mercedes y Lucía con Amparo durante la guerra promueven la acción

social

a favor de la mujer y los niños. Entre las campañas de Mujeres Libres

destaca los “Liberatorios de Prostitución” y la creación del “Casal de la

Dona

Treballadora” Amparo Poch, el noviembre de 1936, formará parte

del consejo ministerial de Sanidad con la ministra Federica Montseny.

Finalizada la guerra las Mujeres Libres salen hacia el exilio francés

donde siguen ayudando a las mujeres y a los hombres encerrados

en los campos de concentración. En el exilio volverán a editar la revista

Mujeres Libres. Las mujeres convertidas en “ángeles de la guarda”,

como la doctora Amparo Poch que atiende a familias enteras de

exiliados,

realizarán una hermosa tarea social entre los vencidos.

Las Mujeres Libres son el testimonio más claro de un tiempo difícil

y ejemplo para una sociedad de su entrega solidaria,

que mantenía en la conducta humana la máxima esperanza

de construir un mundo más justo y más libre.

(Poema estrenado en Montpellier durante los encuentros de Voix de

l’Extrême 2021 y en Voces del Extremo de Moguer 2022)

 

 

YA NO QUEDAN ÍTACAS

 

Cuando sales a hacer el viaje a Ítaca.

has de rogar que el camino sea largo,

lleno de aventuras, lleno de conocimiento.

Kavafis

 

Ya no quedan Ítacas, las ha comprado todas el Capital…

Ya no quedan sueños, todos se han perdido

entre las nubes de algodón del Mediterráneo

lleno de inmigrantes que huyen hacia la nada.

Ítaca era el paraíso griego que nos describió Kavafis,

desde entonces todos queríamos viajar a Ítaca

como Ulises de regreso a casa

para descubrir la tierra frugal, la isla llena de riquezas,

el destino de todos los ácratas que deseaban un mundo mejor.

Ya no quedan Ítacas, las has comprado todas el Capital,

para acapararlas, para destrozarlas,

para ampliar su botín filibustero.

Nosotros no llegaremos nunca a Ítaca

las sirenas del capitalismo nos esperan en el camino,

los Cíclopes y Poseidón ahora sí que los encontraremos

impidiendo nuestro paso al paraíso.

A pesar de ello emprender el viaje ya es un triunfo de sabiduría

que hace ricos nuestro espíritu de guerreros románticos

dispuestos a rehacer la vida con el sentido noble de las Ítacas.

 

 

MOGUER

 

Mantener el fuego donde todo se ilumina

a una luz que no se ve,

Antonio Orihuela

(El Reino del presente sin fin)

 

Ruge el viento en Moguer

una tarde de verano

con el cielo azul y blanco

y la mirada de Juan Ramón.

En el patio voces del extremo

llenan de versos los rincones

convirtiendo en palabras de fuego

los sueños utópicos que avanzan.

Un Platero de piedra respira

entre niños y poetas, lizanitos

en busca de la inocencia

que se monta a los caballitos.

Las burritas de Manuel Raposo

los manjares en el Lobito

el desayuno en Tagore

las birras en la Alkimia.

Zenobia preside la plaza del Marqués

recordando su Malgrat de Mar,

sus estudios en Maryland

y su exilio en San Juan de Puerto Rico.

Poesía en la plaza de las Monjas,

acciones de militancia poética,

música al atardecer bajo Colón

bodas en el convento de Santa Clara.

Rasga la guitarra en la Peña

con el lamento del cantor,

más poesía y más amor,

Crecida en la penumbra de la noche.

Lamentos flamencos de Carascura

danza con velos de Mhijea,

películas de vanguardia

recuerdos underground de Camilo.

La poesía de Antonio Orihuela

contra el capitalismo furibundo

que destruye nuestro único mundo

y colapsa las mentes de los humanos.

Casaca tibetana para los poetas

que guardan el fuego de la palabra

en la conciencia crítica

de las Voces del Extremo.

Fandangos y conferencias,

pasacalles poéticos,

versos y más versos

en la Casa Natal de Juan Ramón.

(Moguer, julio de 2023)

Ferran Aisa-Pàmpols (Barcelona, 2024)


Ferran Aisa  “Pasión por las matemáticas. Poesía y Mito”

ACSAL Ediciones, Lepe (Huelva), 2024