documentos de pensamiento radical

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viernes, 22 de octubre de 2021

AJUSTES DE CUENTAS de JOAQUÍN CAMPOS (3 fragmentos)





  










Joaquín Campos. Ajuste de cuentas. Ed. Sr. Scott, 2021

jueves, 21 de octubre de 2021

AJUSTES DE CUENTAS de JOAQUÍN CAMPOS ( 2 fragmentos)









 Joaquín Campos. Ajuste de cuentas. Ed. Sr. Scott, 2021

miércoles, 20 de octubre de 2021

AL ALBA



Si te dijera, amor mío,

 

que la bestia murió como vivió,

rodeado por el fantasma del contubernio

que alimentaban los mismos que lo rodeaban

para que todo siguiera igual

en un país que siempre quisieron

gobernado como una cabila rifeña.

 

Sí, era muy fácil saber lo que sangraba la luna

al filo de su guadaña.

 

Su heredero está con él

en el balcón principal del Palacio de Oriente,

abajo, cien mil personas se congregan

para apoyar los últimos crímenes del monstruo

y participar en esa bárbara anomalía

que es España.

 

Nadie canta al alba.

 

Cuatro días antes han asesinado

a cinco chiquillos de apenas veinte años.

 

Todo se había hecho como marcan los cánones:

detenciones ilegales, tortura,

juicios irregulares, falta de pruebas,

 

el régimen no necesita evidencias,

tampoco importa si son culpables,

de lo que se trata es de dar un escarmiento

y para eso le vale cualquiera,

 

el día que se avecina

viene con hambre atrasada,

 

Juan Paredes Manot, Txiqui,

espera en capilla en la sala de infancia

donde los niños de los presos

visitan a su padres encarcelados

en la Modelo de Barcelona,

 

los hijos que no tuvimos duermen en las cloacas,

comen las últimas flores,

parece que adivinaran

 

Txiqui pasa su última noche rodeado de toboganes,

columpios y posters de Mickey y Pluto.

 

Lo asesinan subido a un montículo,

en un campo de tiro de las afueras,

Txiqui, aunque de origen extremeño,

canta Eusko gudariak,

y miles de buitres callados

van extendiendo sus alas,

 

contra lo que se podía esperar de un fusilamiento,

no hay descarga cerrada,

varias decenas de policías jalean

a los seis guardia civiles voluntarios,

adscritos a los servicios secretos,

que le van disparando de uno en uno,

con saña, doce tiros,

 

Txiqui, en el suelo,

aún susurra su canción,

 

en la plaza de Oriente,

nadie canta al alba.



Antonio Orihuela. Salirse de la fila. Ed. Amargord, 2017


martes, 19 de octubre de 2021

EL SITIO DEL SEGUIR



 

El tiempo es el río al que voy a pescar,

en él he pescado

peces llenos de preguntas,

llaves que al abrirlas me han visto llorar,

antorchas que se apagaron nada más salir del agua,

mensajes de colores nacidos en la oscuridad del lodo,

luz hueca que venía de morar lo oscuro,

ramas mecidas al viento último de un temblor de árboles,

alas extendidas en el horizonte del despertar,

fardos de sol sin nada, nieve sucia,

raíces de pájaros, naranjas iluminadas,

gotas de rocío con un perro ladrando dentro,

lenguas rojas de los justos,

cajas llenas de gracia y primavera,

piedras de una casa hecha del humo de la felicidad,

ladrillos de un país cuya lengua no hablo

pero que siento mío,

futuros y pasados cruzados en una puerta

en la que hablan un hombre y una mujer,

nubes aventadas que un día tuvieron mi forma.

 

El tiempo es el río al que voy a pescar,

varias veces se ha dormido y despertado en mi bote

y jamás el agua mojó mis pies ni salí yo de su corriente.



Antonio Orihuela. Salirse de la fila. Ed. Amargord, 2017


lunes, 18 de octubre de 2021

9 poemas de (...) de EDDIE BERMÚDEZ

 


465.

 

 

humedezca

sonsaque de la luz su embrión cualquier indagación sorben las gárgolas y su alarido

 

piedra y árbol: algo cambia su entrevista

para que no padezca

para que no enmudezca el cáliz y su son

el cáliz : brebajes su ausencia

de la sangre en sangre a horcajadas

como el águila,

como no entender nada de lo que sucede fuera del estaño soportando su crimen:

la sombra del hombre cuando crea sombras, abismo y obscuridad por doquier,

para proyectar

ese intento de labranza en ti, sucedáneo del sueño y su morir


672.

 

 

el humo de aquella locomotora en la noche siempre significará abandono:

partir de a a b

y esperar

esperar

que se desvanezca el humo para comprender/ver, por fin

el regreso

sin darnos cuenta que nos dejamos creando rayuelas

en las baldosas de la estación

 

626.

 

 

ganar                  

¿a quién? 

ganar             ¿a qué?

 

esto es una carrera de fondo: el fondo somos nosotros

—o no—

 

no se os necesita no se nos necesita

pero, quizás nos recluyamos siendo fondo

esperando ganar una, una sola carrera


489.

 

 

¿hasta cuándo/cuánto más seguir aplazando la vida?

 


595.

 

 

el único parasiempre posible no es de esta vida, no

 

 


605.

 

 

 en-


tramar tomar notas

notar las tramas, su en- tramado

prender el chasquido: despertar

fruncir el mirar (y) vislumbrar el envés del horizonte: otro respirar es posible






681.

 

 

déjate cuidar

y me dijiste: ¿quién te cuida a ti?

 

—tu bienestar


 

536.

 

caminamos por un círculo donde encontrarnos a veces es lo único que nos hace temblar de inhóspito: el deseo no hacia su centro/no en el mismo sentido

si no, cabizbajos, en sentidos contrarios

 


273.

 

 

hemos sustituido las monedas en los raíles

por arrodillarnos y esperar escuchando a distancia el tren llegar





Eddie Bermúdez (...) Huerga & Fierro, 2021

 

domingo, 17 de octubre de 2021

8 microrrelatos de FICCIONARIO DE MADRUGADA de RAFAEL ALCALÁ



8

 

La mariposa arcoíris quiso presumir más de lo prudente. Se internó, confiada, en lugares oscuros, peligrosos. Hoy posa, ya sin vida, sobre una mesa de escritorio de un abogado, dentro de una peana de metacrilato.

 


58

 

El uniformólogo Santiago de la Bathutta tenía una obsesión: llegar a tener una perfecta colección de uniformes de militares de la II Guerra Mundial, así como las armas que usaron en la gran contienda. Sólo le faltaba el más difícil y complicado uniforme: el alemán, así como el arma más usual de la Wehrmacht, esto es, el Mauser Karabiner 98 Kurz, o K98. Después de muchos sinsabores, encontró ambas piezas y montó un museo espectacular en su misma vivienda. Una noche fue despertado por un enorme ruido, caracterizado por explosiones, disparos, quejidos y un buen número de fogonazos. Se levantó medio desnudo, abrió la puerta del cuarto-exposición, el cual se encontraba hecho un asco, y perplejo vio que en el suelo se encontraban tirados todos los uniformes, la mayoría de ellos con disparos en diferentes partes -incluso había grandes manchas de sangre-. Puso todo en orden, limpió la gran sala y vendió todo a un conocido chamarilero. Y es que las guerras con sus correspondientes muertos siempre dejan un eco que traspasan el centro del corazón de los tiempos.

 

 


63

 

Los dolientes se fueron retirando paulatinamente. El cadáver miró a su derecha e izquierda, y al percatarse de que no había moros en la costa, incorporó medio cuerpo de una forma mecánica, al tiempo que extraía del bolsillo un boleto. Como tuvo buen cuidado en esconder el móvil en sus prendas fúnebres antes de irse al cielo, lo sacó, manipuló en él durante unos minutos, y de pronto, dos inmensos lagrimones surgieron de sus ojos al tiempo que decía: “¡A buena hora, mangas verdes!”. Acto seguido, volvió a la postura cadavérica y se dejó llevar por el río, de aguas ennegrecidas, de los sin nada.

 


4

 

La gaviota, desde su atalaya, divisó un hermoso pez limón. Se tiró en picado para apresarlo y se percató de que todo fue un espejismo. Desde entonces, se volvió vegetariana.

 

9

 

La paloma no se equivocó. Supo hallar el camino -a miles de kilómetros de distancia- para copular con su palomo preferido. Consumado el acto, ya no quiso volver a su origen. La paloma no se equivocó, sólo se enamoró.

 

12

 

Quiso a toda costa demostrarse que era capaz de escribir un poema. Se compró un manual de creación poética de mil páginas. Cien días después de la lectura, el folio seguía en blanco.

 

13

 

Los dos contendientes estaban frente a frente en la polvorienta calle. Los pistoleros dispararon, y de los revólveres sólo surgió un lánguido chorro de agua. No lo sabían: era el 28 de diciembre de 1883.

 

17

 

El director se dirigió a los profesores que componían la orquesta; realizó tres movimientos con su batuta y, tras dos más, los sesenta chimpancés comenzaron a interpretar la bella suite: We are already here.

 


Rafael Alcalá. Ficcionario de madrugada. 2021

viernes, 15 de octubre de 2021

4 poemas DE LO COTIDIANO de ROSA MORILLAS

 


la espera

 

yo te espero  mi amor,

aunque tú no lo sabes

esperaré a que vuelvas

a que cambies de idea

de vida   de prioridades

de lugar de residencia

esperaré hasta que cambies

tu concepción del tiempo  y

anules la distancia

esperaré a que tú seas

el que teja

una red de araña que cubra

el mar que nos separa

y mientras tanto sólo espero,

que llegues un sábado por la tarde

y te fundas en mi abecé

o simplemente que un día cualquiera

apoyes tu cabeza en mi vientre

para descansar tras el viaje y

sientas mi mano sobre tus ojos

como cálido antifaz.

yo te espero   mi amor

aunque tú no lo sabes

 

 

 

 

 

 

factoría de ficción

 

 

 

quédate

      con tu vida ficcionada en el intento

      con tu casa de hipoteca interminable

      con tu esposa que te pega y que te insulta

      con tu sueño elaborado en internet

 

quédate

      con tu hijo y su sonrisa de ángel pillo

      con sus juegos abortados por tus cuitas

      con tus sueños de pajero extenuado

      con mentiras compartidas tras los chats

 

cuídate

      de deseos incumplidos de un verano

      de su vuelta en fantasmas del invierno

      de aguijones que te pinchan las entrañas

      de mentiras contrapuestas con verdades

 

cuídate

      de tu vida ficcionada  y de sus gentes

      de tu esposa y de su cáncer que te atrapa

      de la efímera sonrisa de tu hijo

      de las frases con final inacabado

 

mientras yo

mato el frío de mi cama a puñetazos

y pienso convencida en que tampoco

necesitas tanto rollo de desgracias

para echar de vez en cuando un polvo bueno

con quien nada quiere y nada te reclama

 

 


desazón

 

                              At times in winter nights the souls of the unborn

                                         appear as fireworks   (Stephen Dobyns)

 

      no existes

      producto de un descuido

      ilusión de un mes apenas

      no existes

      no por mi voluntad

      ni siquiera por la suya

      obcecada y  fuerte

      simplemente no existes

      como los Reyes Magos

      el ratón Pérez Santa Claus

      como no existe lo bueno

      lo amable o lo que deseo

      por eso puedo

      beber y llorar

      hasta no sentir

      que no existas




desamor y distancia

 

 

cuando vengan los tiempos del desamor y la distancia

 

no encontrarás mi cuerpo tras la siesta

ni abrirás ufano la nevera

en busca de cerveza y de aceitunas

 

ya no podrás sentarte en la ventana

ni contarme lo que piensas de ayer tarde

 

mientras se asoma el sol entre las nubes

y atraviesa tu pelo y tus pestañas

inundando incontenible la cocina

 

 

 Rosa Morillas. De lo cotidiano.

Área de Cultura del Ayuntamiento de La Zubia. 2006