(3)
Ya me es indiferente en qué lenguaje
no seré comprendida.
Marina Tsvietáieva
XXV.
mientras tanto espero
que palabras se decanten
sobre la hoja en blanco
y la escritura incesante
acabe este u otro poema
XXVI.
bajo las persianas
para no quemarme los ojos
cierro la puerta
para alejar a todo el mundo
leo poemas traducidos
para presuroso abandonarlos
XXVII.
mientras tanto observo
mi ánimo desmoronarse
mi alma partirse
en mil esquirlas
de vidrio y abandono
al modo de vasos
lanzados contra la pared
XXVIII.
un antiguo reloj
reposa en una mesilla
mientras espera su parada
los segundos marchan
a cámara lenta
cuando se detenga
mi corazón se partirá
y no sabrá adónde ir
XXIX.
la angustia habita
los rincones de la casa
huésped permanente
pero no convidada
lo oscuro avanza por un túnel
de la incertidumbre
a falta de un acto de voluntad
XXX.
lo que queda
tras el silencio
es el anhelo del viento
en la extensión del desierto
XXXI.
bajo la llanura
yace latente
un callado augurio
de dolor y pesadumbre
XXXII.
ese cuerpo abandonado
se ovilla con mantas
esperando que la noche
avance hacia la nada
XXXIII.
no hay nada por lo que seguir
no hay lucha ni huida
todo en el presente
tan solo rendición
sin armas ni firmas
XXXIV.
de dónde llega
esta inaudita calma
que se derrama
como un océano
sobre mí y mis horas
XXXV.
alejado de todos los seres
alejado del mundo
alejado de uno mismo
solo queda un desierto
sobre el que sopla
el viento ante la ausencia
XXXVI.
a veces las palabras
no acuden a la cita
el papel se deshace
en copos de nieve
la tinta se desploma
goteando en el suelo
Enrique Arias Beaskoetxea. inéditos
pintura japonesa sobre papel del siglo XVIII titulada "Hielo agrietado" por Maruyama Ōkyo.
