
Visto mi cuerpo de sinrazón
mientras el orbe
emprende la comedia repetida.
Sé el camino escogido,
sé de los contenedores
donde volcar
los excrementos de la vida,
pero a veces cuesta tanto...
Me levanto,
y apenas he iniciado el tedio de la existencia,
las manos se me agarran a la garganta sin más.
Cuanto daría
porque la luz fuera luz
y el asfalto un espejo donde reflejarnos.
Ricardo Bórnez. Apuntes Urbanos. Los libros de Umsaloua. Sevilla, 2010.



