I
¿A quién sorprende este clímax,
si el cuento empieza matando,
por celos o por envidia,
un hombre a su propio hermano?
II
El problema del amor
es que exige a los humanos
que sean como no son:
fieles, constantes y claros.
III
Qué impotencia contemplar
un universo tan grande:
tantos mundos,
tantos seres sin poder comunicarse.
IV
Érase un extraterrestre
que hasta la Tierra llegó
y dijo que era de Io.
Y aquí
lo llamaron dIos.
V
Cualquier humano que acepta
ser como
un dios adorado
–aunque viva como Dios– ,
es un pobre desgraciado.
VI
Observo que cada día
está más rara la gente
y no sé si seré yo
o ellos los extraterrestres.
VII
Tiene un peligro muy grande
“la máquina de trovar”
y es que si se pone en marcha
no sabes
cuándo parar.
Javier Salvago. Una mala vida la tiene cualquiera. Ediciones de la Isla de Siltolá, 2014
