Noviembre, ese mes en el que todas
las horas han entrado al taller
para ser reparadas sin prisa.
Noviembre, esa maestra que apunta
con su dedo a la ventana y nos dice:
condensación.
Noviembre: una nube ha sacudido
sobre el cristal sus migas transparentes.
Noviembre, ese cuerpo que está muerto
y cada año resucita y nos sorprende.
No aprendemos de la naturaleza.
Tocamos su prodigio y olvidamos
la obligación de pasar inadvertidos.
José García Alonso (Inédito)

No hay comentarios:
Publicar un comentario