documentos de pensamiento radical

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martes, 12 de octubre de 2021

2 poemas de CASI POESÍA de MIREIA TORRALBA

 



MAYORÍA SILENCIOSA

 

¡Chitón!

¡A callar!

¿No ves que estamos hablando?

 

En casa,

en la escuela

en los aviones

en las calles

solo se habla el idioma adulto

 

¡Que te calles!

¡Porque lo digo yo!

 

En casa,

en la escuela

en las calles

Obediencia

 

Las mayorías silenciosas

no se crean en un día

 

Y la apatía se inculca

en jornadas reguladas

¿A quién le importan

los romanos

o la tabla del nueve

cuando se tienen solo siete?

 

¡A responder cuando te pregunten!

¡Castigada por hablar

cuando no toca!

Y decir lo que no puedes

 

Niños amordazados

engendran

sociedades mudas

 

Las mayorías silenciosas

no se crean en un año

 

Aquí

Hizo falta mucho odio

mucha muerte

 

De bocas cerradas

no nacen ideas


 

YA NO SE HACEN NIÑOS COMO LOS DE ANTES

(Para mi hermana)

 

Para dibujar un niño

hay que hacerlo con cariño

Gloria Fuertes

 

No lloran los niños

porque estén tristes

Ahora

solo quieren ser los protas

de vídeos en redes sociales

con doscientos likes

caritas tristes

comentarios ñoños

 

Los niños quieren ser influencers

 

No ríen los niños

con alegría

No te engañes:

solo muestran actitud positiva

que los libre del Prozac

y los convierta en ejemplo

de una vida perfecta.

 

Los niños hoy tienen vocación de anuncio

 

No juegan los niños, no

Se planifican la vida

a base de extraescolares

 

Inglés

Informática

Economía aplicada

Terapia de grupo

Fútbol

 

Los niños quieren ser millonarios

 

Los niños de hoy no son niños:

Son potenciales clientes

Futuros votantes

Un blanco fácil

 

Es una verdad evidente

que ya no hay niños solos

por las calles

 

No quedan sitios para esconderse

 

Y no me cansaré de decirlo

No se hacen ya niños

como los de antes

 

Ahora

Se programan

planifican

diseñan

esculpen

moldean

estrujan

deforman

subyugan

someten

 

Se hacen adultos en miniatura

Porque el niño es libre

Y la libertad asusta



 Mireia Torralba. Casi poesía. Ed. Malcriàs D'Agràcia. 2020

lunes, 11 de octubre de 2021

6 poemas de CASI POESÍA de MIREIA TORRALBA


 


HOMO MENSTRUANTE

 

¿Y si la regla fuera

una cosa de hombres?

Puedo ver un mundo diferente

 

Una exaltación del rojo

menstruaciones públicas

exhibicionistas

 

Y dirían:

Hombres que de tan fuertes

supuran hierro,

en lugar de azúcar

 

¿Sería entonces

el semen de las mujeres

la irrefutable prueba

de su blandura extrema?

 

Y yo sé que se hablaría de

esos GLORIOSOS días del mes

Pobres, nosotras

tan limitadas

biologías como encefalogramas planos

 

Y ellos (vosotros) serían

superhéroes de la hormona

gimnastas emocionales.

 

El dolor como premio

y su ausencia el castigo.

 

Y en todas partes verías

braguetas ensangrentadas:

en la playa

en la calle

en los anuncios que a mí

me llaman sucia

 

Te sentirás hombre

Te sentirás férreo

Te sentirás bien

 

Al final, sé

que si los hombres menstruaran

cambiaría todo

menos lo más importante.


 

COMPRA EN EL MERCADO

 

 

Hicieron obras en el mercado

qué auténtico

dicen los guiris

qué paradas más cool, los modernillos

y ahora puedes comerte un pad tai

o tatuarte la espalda

sin salir del barrio

qué maravilla

me ha cambiado la vida

 

Y sin embargo

 

La señora Dolores ya no compra en el mercado

Ahora que los garbanzos

vienen libres de gluten

Ahora que las lentejas

tienen nombre y apellidos

 

Y hay merluza

apta para veganos

 

La señora Dolores ya no sabe qué venden

la Paquita y el Rafa

Antes era verdura

ahora joyas con nombres

                               tan raros

 

Y ella sabe que antes del pollo ecológico

había vida

y no hambre

 

(Aquellos tiempos de la nevera llena)

 

Sabe

que aguanta más la pasta seca

la verdura tocada

se trocea pequeña

 

La señora Dolores compra arroz en el Día

y recoge las sobras que le guardan

vendedores antiguos

que se acuerdan de antes

 

Los tiempos con billete

no solo moneda

 

Qué le vamos a hacer

piensa la señora Dolores

si la vida es dura

y yo pobre y vieja

 

A ver si me muero antes

de que me echen del piso

 

La señora Dolores

pasea

 

Qué bonito está el mercado

qué bien puestas las paradas

 qué rojas las gambas

y qué gente más guapa


 

COSAS QUE PASAN

Don Marcelino me ha dicho

que mañana se hace facha

se ha dejado un bigotillo

y comprado una corbata

Dice que antes, con Franco,

se vivía mejor

había moral

 

Pero a mí no me engaña

Sé que la señora Francisca

tras tantos años

se fue de casa

 

Y ahora él dice

que una tía le pegó un virus

y se ha hecho lesbiana

que con tanto rojo

uno pilla las cosas más malas

 

La señora Francisca,

eso es cierto,

se ha echado una novia

Se las ve por el barrio

cada tarde en las plazas

y se comen la boca

los chavales se apartan

escandalizados

Y las llaman marranas

Que no tienen edad

Qué vergüenza

Si esa fuera mi abuela

 

Don Marcelino,

el ahora facha

me lo cuenta encantado

Eso no va a durar

Ya verás cuando vuelva

Mano dura

 

Y yo lo miro,

él, que fuera tan limpio

siempre tan arreglado

hace mucho que no se cambia de traje

 

Ahora que ella no está

nadie quita las manchas

ni le tiende la ropa

ni le cuece las habas

ni le quita la mierda

incrustada en el váter

 

Ahora que ella no está

nadie escucha en silencio

esa frase que él tanto usaba

“Tú qué vas a saber….”

 

La señora Francisca,

es sabia

Y ahora quiere hacer topless

Irse a vivir a Ibiza

Tatuarse una cobra

Aprender tailandés

O hacer con su vida

cualquier cosa

Menos lavarle de nuevo

los calzoncillos

a un viejo


 

TRANSPORTE URBANO

 

Dame un bono de transporte

de una sola zona

que para irme a la mierda

no tengo que viajar lejos

 

Me basta andar por las calles

vacías de gente

llenas de miedo

 

A la soleda

Al paro

Al hombre

Al otro

A la miseria

 

Cojo la línea tres para viajar

de la educación fast-food

hasta el trabajo basura

La línea dos para la gentrificación concentrada

de la Sagrada Familia

al carrer Blai

 

Y la línea uno, que pasa por todas partes

(menos por Sarriá y Pedralbes)

sirve para ubicar deshaucios

que pasan en todos los barrios

(menos en Sarriá y Pedralbes)

 

Con la línea cuatro escapo del mar

que ya no es nuestro

 

Y uso la línea cinco para llegar

a la sala de espera

del hospital saturado

donde se muere la gente

y no de un virus

es por capitalismo

esa enfermedad sistémica

 

En el metro

por mi seguridad

vigilo mis pertenencias

al voyeur electrónico

le muestro siempre mi lado bueno

 

Y si quiero ser libre,

camino

ahora que aún puedo

 

Tal vez el año que viene

saquen un bono que grave

el paso

una nueva tasa

de desgaste de suelo





 MEMORIA

 

La memoria es

el privilegio de unos pocos

 

El olvido es

lo que nos queda a los otros

 

La memoria viste

siempre los mismos colores

(No existen memorias rojas)

 

La MEMORIA

escrita en mayúsculas

es un rosal en un tiesto

y un jardinero se cuida

de que crezca derecha

pero no demasiado

 

El olvido es silvestre

crece sin ayuda de nadie

nunca falla

Es lo que nos queda a los otros


 

SEXOSTRÉS

 

Sacaron un estudio:

El sexo estresa

a las parejas

que buscan horas

desesperadas

para tocarse

besar

cuerpos cansados

 

Después de las horas extras

O la jornada partida

Ella fue

corriendo

a buscar al crío

 

A él,

le tocaba la compra

y llevaba aún

estampada a fuego

la amenaza del ERE

 

El contrato del piso

vencerá en seis meses

y la luz se ha vuelto

un privilegio

(que no venga frío el invierno)

 

Hace un año

desde el último polvo

sin orgasmo

 

La culpa es del deseo:

ser pobre y querer

la gloria

 

No hay estudios que digan

como mata el sistema

Ni fondos para investigar

verdades

tan simples:

esta vida no es buena

es una estafa

un expolio

un homicidio

 

El estudio es bien claro

El sexo

(si eres pobre)

estresa


Mireia Torralba. Casi poesía. Ed. Malcriàs D'Agràcia. 2020

domingo, 10 de octubre de 2021

HOY NO HE LIMPIADO MI CASA PORQUE TENÍA QUE ESCRIBIR UN POEMA



 

Escribo porque cuesta menos

coger un lápiz

que el mango de una escoba

 

Y me siento artista

cuando soy pereza

 

¡Qué sucia está mi casa los martes!

No hay metáfora que describa

esta aliteración de basura

 

¡Qué asco cuando vuelvo los viernes!

Es el reino del caos

mi infrainmundo privado

 

No puedo ganar

 

No soy luchador ni guerrero

Solo una mujer desbordada

por su calendario de fiestas:

Miércoles de inmundicia

Lunes de peste

Domingo marrano

Diciembre de podredumbre

 

Otra vez se hizo tarde

entre la mopa y la rima

(de nuevo)

escojo la consonancia

de mis bragas

que son plagas

y los gatos

que lamen manchados platos

 

¡Qué persistente es el polvo!

Reiterativo el moho

 

Insisto con las sandeces

porque esto no es poesía

es desidia

memoria histórica

del fósil de un queso de oveja

o ese cepillo de dientes

que no usarás

 

Es difícil encontrarme

en este estercolero

Prefiero escribir

a pensar

en ese cepillo de dientes

que no usarás

amor

              que no usarás


 

Mireia Torralba. Casi poesía. Ed. Malcriàs D'Agràcia. 2020

sábado, 9 de octubre de 2021

5 poemas de UNA CALLE CORTADA de ÁNGEL LUIS LUJÁN ATIENZA


 

HOSTIA

 

 

Soy el cordero que inmolaron

de pie, sin mucha ceremonia,

mirando hacia el estuco de los techos

contando las goteras de la fe,

en dos segundos de procedimiento

traicionado.

Mi entraña sucia es cumplimiento

sin cariño,

la forma más vital de la desgana,

y a los ojos de quien nada ve sagrado

me desangro aquí en necesidad

inútil,

y, fuente de ocasión, desciendo los peldaños

del templo,

su espesa arquitectura

de coágulos.

Me vierto hacia las puertas cuando cruzan ellos

con las suelas manchadas de mi vida,

humillación que sigo, porque ni siquiera

tuvieron la delicadeza de limpiarse.



QUEBRADIZO

 

 

Mundo que fue

respiración y empeño,

presagio de domingo,

alborotarse el aire,

pasión, espera,

equivocado espacio

quebradizo.




 PERFECCIÓN

 

 

¿Es más perfecto un grillo que una estrella?

¿Un grano de maíz que un acueducto?

¿El polvo de la tierra que tu canto?

Y el hombre, ¿es más perfecto que una espiga?

Por todas partes hay: colores, formas,

sonidos y silencios y penumbras;

por todo los atajos

de la misma mecánica: palancas y poleas,

los músculos que suben y que matan,

cerebros como monstruos clausurados

que abarcan todo el sol, todas las penas

y están como las selvas en derroche;

por todos los lugares lo que cae,

lo que persiste en vivir contra la vida,

lo que nada haría diferente:

desde el descanso cerrado de la hierba

hasta el ojo que encuentra en el amor

su semejanza.

De extremo a extremo, tensado como un arco

de azar o de justicia el universo,

y el hombre, un centro innecesario y solo:

un aire de alegría que le ocupa,

perfecto, con permiso de las cosas.


 

 

 

UN MUNDO MATERIAL

 

 

Hoy ha salido el sol sobre los justos

y sobre los que ostentan la justicia,

sobre el hombre de enfrente, que es el mal

en el lugar que ocupa, por no nuestro;

sobre el suelo que alberga los enigmas

microscópicos, que prefiguran

nuestra desasistencia, tan compleja;

sobre los árboles de la belleza

que ofrecen su respiración por nada;

y sobre el mar que inventa el viento como

espuela de las cosas que estarían

pegadas a su espacio hasta agotarse;

y sobre el edificio de los hombres,

su arena muscular de bajo precio,

hueso, y cemento, y mirador de vidrio,

y avenidas que nutren su vivir

de un humo rancio, aletargada sangre;

sobre el cerebro empobrecido y preso

en su publicidad de ideas fijas,

adosado a la muerte, aunque está solo.

Y todo es la pasión de vida apenas

muy digna, y sin embargo persistente.


 


           MUTILACIONES

 

 

He llegado a esta edad bastante entero.

No sé cuánto durará.

 

Hoy he visto caer a un hombre roto

al suelo fulminado,

como un cajón muy lleno que del mueble

se saca demasiado y se desploma,

y ya nadie lo pudo levantar,

que no era nada.

Podría haber caído yo

de exacta altura.

 

El mendigo que, falto de sus piernas,

conversa y se cabrea

con una sombra enfrente

que es su revelación y su bebida

podría estar en mí,

o en ti, que eres,

mi otra parte desasida

pero dueles.

 

Un cuerpo en la televisión se busca

la cara y no encuentra sus manos

después de la explosión,

y yo podría estar entre las ropas

de esa guerra sagrada,

o ser el otro, el verdugo que no sale

en las fotografías.

 

En torno a las mutilaciones

vivimos

pendientes a evitarlas

o a infligirlas.


 


           LIBERTAD

 

 

No sólo libertad sino el valor para vivirla.

No sólo la conciencia, sino lo enorme y necesario

para alzarla en plenitud, sin más excusas.

No sólo la palabra con que quieres

convencerme de mi vida,

sino la dignidad para que se haga

la que nunca debió ser de otra forma.

Lo que me des que sea, no las sobras

que saltan aburridas de tu mano,

sino lo que me corresponde por ser yo

como soy tú.

Ni toda la legislación podría,

ni toda la riqueza en las alcobas oscuras,

podría devolverme unos minutos

de mirada sin miedo,

un astro, una mañana que nada significan

sino el pellizco de la luz, lo penetrante,

y descubrirse en el umbral, ya fuera,

donde la floración, y las muchachas.

Hay cosas que dejan más que ausencia

cuando acaban.




Ángel Luis Luján Atienza. Una calle cortada. Ed. Devenir, 2005


viernes, 8 de octubre de 2021

2 poemas de UNA CALLE CORTADA de ÁNGEL LUIS LUJÁN ATIENZA

 






TÁMESIS

 

 

Seducido en el Támesis

un poco tarde, a contratiempo ahora

que sus aguas no copian

mi rostro, ondulaciones imposibles,

en medio de la noche.

Comprendo algunos puentes

que fueron, bajo el sol, también grandeza:

Hammersmith, Westminster, Tower Bridge,

donde asomarse era en verdad

mirarse dentro.

Como se ve sólo el silencio apetecido

detrás de los cristales

en que una música estridente vibra,

así esta noche entera que me aleja

daría por estar conmigo entonces

venido de una orilla en otra orilla,

sabiendo que volver es completar

la vida que no cabe en la mirada

primera.



CALEDONIAN ROAD

 

 

Caledonian Road,

casi una vida,

sólo una calle

real, con sus metáforas,

su perspectiva.

Un día fui contando: dos mil pasos

costaba recorrerla.

Son dos millas de verdura en los zaguanes

de las tiendas, de frutas mejorables,

caídas de su ropa original;

de anuncios de tarjetas telefónicas

para lo demasiado lejos, lo que se traga el mar;

de mujeres con vestidos de colores

ardientes de nostalgia

por un sol que las desviva

allá en los trópicos;

de periódicos quizá muy grandes

para el papel de un hombre

diario y prescindible;

de barrio sin saberse,

vecinos, soledad, y simples sueños;

de autobuses con rumbo en el pasado

que son ya del temblor de lo que irá tras ellos;

y todo bajo el cielo caprichoso

de un Londres hecho nubes y basura en las aceras,

un haz de decisiones traicionadas,

un tiempo encantador y destronado,

y poco interrogable.

No sé si quedará huella de mí o

seré borrado por

la lluvia, el humo de los coches,

la lengua de quien dicta aquí.

 

Tiempo después, años arriba,

los pasos serán más, en otro sitio,

y más las calles y en verdad distintas;

los pasos serán más, pero ahora

sé que el último

ya no me dejará en el atrio

de la Biblioteca Británica,

bajo el dosel, las torres de St. Pancras,

la gracia de los libros.

Será, al final (lo avisan desde hoy

las letras de un cartel junto a las obras),

una calle cortada...


 Ángel Luis Luján Atienza. Una calle cortada. Ed. Devenir, 2005