* para Patricia Quinn y Renée Nicole Good
Randall Mindy estaba enfermo
el día que el ultimátum
se cumplió en toda la Tierra,
pero por suerte nos dijo
lo que nos iba a pasar.
Robert Downey estaba allí
con propulsores de cromo
y Bob Ashmore era el Hombre
de las Viseras de Hielo.
Todo entonces salió mal
para Brad y Janet Weiss,
acabaron atrapados
en un ciclo de algoritmos.
Luego a intervalos mortales
algo vino del espacio
y su mensaje decía:
«Magia y ficción para todos,
vengan y saquen sus móviles».
Eso fue lo que pasó
el día que el ultimátum
alcanzó toda la Tierra.
Randall Mindy sigue enfermo
entre madejas azules
y los nodos de su sangre
brillan de pasmo y temor.
Los circuitos de la bestia
descolgaron tu teléfono
y veinte notas de prensa
han incluido tu nombre.
No vienen para salvarte,
ya te avisó tu gobierno:
«Magia y ficción para todos
los que dormís protegidos».
Los muchachos de Rob Downey
han tomado el Capitolio
y han ocupado ciudades
con escuadrones de hielo.
Desfiles noche tras noche
con leves pasos de oca.
No es necesario que huyas;
basta, Magenta, que pienses
que Mindy seguía enfermo
el día que el ultimátum
se cumplió en toda la Tierra,
y que por suerte nos dijo
lo que nos iba a pasar.
Que acabaríamos dentro
de una rueda de algoritmos
antes de ser rodeados
por nuevas fuerzas del orden:
«Magia y ficción para todos
en la última emisión,
hombres que tosen y sueñan
con que seguíais a salvo».
Enrique Falcón. Inédito

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