documentos de pensamiento radical

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lunes, 9 de agosto de 2021

3 poemas de CONRADO SANTAMARÍA en VOCES DEL EXTREMO: POESÍA Y ECONOMÍA


 


En una playa hiperrealista,

olas perfeccionadas

en rumor y en espuma

van abandonando,

acrisoladamente,

fascinantes cadáveres

con relieve

sobre una arena todavía

ligeramente mejorable.

Los técnicos discuten calidades,

los códigos, el lucro.



II

Y cuando la basura llegó hasta nuestras puertas,

comimos basura.

Y cuando se acabó la basura,

comimos nuestras propias deyecciones.

Cada uno las suyas.

Por aquello de la intolerancia.



III

Paseo por lo que una vez fue bosque.

Sigo el rastro de animales extinguidos.

Aspiro el olor de flores desaparecidas.

Oigo el gorjeo de pájaros muertos.

Mis sentidos se niegan

a toda aceptación.

Pero, ahora, ¿en qué puedo

y cómo podría confiar?



Conrado Santamaría. En: Voces del Extremo, poesía y economía. Ed. Amargord, 2021

domingo, 8 de agosto de 2021

TODO VAI SAÍR BEN




Prohibístesme saír á rúa sen máscara

(vivo en Chernobil, Somalia,

Fukushima, Mailuu-Suu, Semipalátinsk)


Prohibístesme visitar a familia

(son unha nena perdida do franquismo,

un bebé roubado en España, Chile,

Arxentina, Kenya, Honduras, China)


Prohibístesme saír de festa cos colegas

(son un neno soldado en Burundi, Yemen,

Afganistán, Irak, Siria, Somalia, Ruanda, Sri Lanka)


Prohibístesme viaxar a outro país, coñecer mundo

(son un dos milleiros de cadáveres

amoreados no fondo do Mediterráneo)


Prohibístesme manifestarme libremente

(nacín nunha de tantas ditaduras

amigas da túa democracia plena)


Prohibístesme ser ceibe no meu propio país

(loito pola liberdade do meu pobo

no Sáhara Occidental, no Tíbet, en Palestina, no Kurdistán)


Silencios atronadores que duran

moito, moito máis de un minuto,

elásticas fronteiras aramadas,

tratados e contratos de venda de armas


lexislan sobre o meu estado de alarma

sen alarmar o teu estado,


enfundan os meus dereitos

en fondas e fuscas fundas feitas

do mesmo veludo co que se tapizan

as butacas dun parlamento,


envolven os meus dereitos en papel de regalo,

empaquétanos, átanos ben atados

con fermosos lazos de igual forma e cor

que eses crespóns pendurados

da túa xigante bandeira a media hasta,

da túa hipócrita pancarta no balcón,

da conciencia limpa e tranquila

dunha multitude exaltada aclamando, loando

o amado líder que, riseiro e afable,

saúda a destra e sinistra e certifica que

–coa súa inestimable axuda–


todo vai saír ben,


todos imos saír mellores


disto.


Carlos Da Aira. En: Voces del Extremo, poesía y economía. Ed. Amargord, 2021

sábado, 7 de agosto de 2021

2 poemas de MONTSERRAT VILLAR GONZÁLEZ en VOCES DEL EXTREMO: POESÍA Y ECONOMÍA

 



JAULAS


Las jaulas han dejado de ser

lugares infames en que encerrar

a fieras para proteger a los hombres.

Ahora se han convertido en

atadura de niños que lloran por sus padres,

mientras se agarran a los barrotes,

sin entender dónde está el animal que representa peligro.

En esta ocasión, la fiera los observa desde fuera

con sus dos ojos (como ellos),

sus dos piernas (como ellos),

sus dos manos (como ellos)…

y abraza, cada noche, a sus hijos.



MANOS


Esta es la costa,

el confuso rumor, del reptil al acecho.

Enrique Falcón

En una mano

tengo toda la sangre

del mundo

que todos causamos

cuando se hace el silencio.

En la otra

todas las palabras que gritamos

para ser capaces,

una noche,

una sola noche siquiera,

de conciliar el sueño.



Montserrat Villar González.  En: Voces del Extremo, poesía y economía. Ed. Amargord, 2021

Ambos poemas aparecen originalmente en su libro: Sumergir el sueño, Ed. Lastura 2019.

viernes, 6 de agosto de 2021

FLAMENCONOMÍA: NOCIONES DE ECONOMÍA Y OTROS CANTES




Noción 1: Sobre la economía/La soleá como ciencia

Cultura y economía

Flamenconomía, nociones de economía y otros cantes, pretende

acercarse a lo económico desde la cultura flamenca.

Y es que, si partimos de la economía, tan solo seremos capaces de

imaginar una cultura, pero si partimos de la cultura, podremos

imaginar muchas economías. Eso queremos, a partir de la cultura

flamenca, imaginar otras formas de vivir, otras formas de

procurarnos el sustento, es decir, imaginar otras economías.

Para el Maestro Manuel Delgado Cabeza “la cultura es un modo de

entender la vida, pero es, a la vez, una manera de vivir, es decir, de

enfrentarse con ella, mientras que lo económico es sólo una parte,

una dimensión de la cultura”.

La cultura es abundancia, diversidad, infinitos, belleza. La economía

ha acabado dedicándose a lo escaso, a lo finito, a lo homogéneo, a

un equivalente general llamado dinero. Tienen razón los que

denominaron a la economía la ciencia lúgubre.

Nosotros, sin embargo, buscamos la belleza en el tratamiento

flamenco de lo económico. Porque cuando la economía deja de ser

crematística y atiende a la mejora de la vida de la gente, que de eso

trata la economía, deja de ser algo lúgubre y puede llegar a ser alegre,

luminoso.

Porque ambas, cultura y economía, son mucho más que economía

capitalista, que cultura capitalista, aunque haga falta decirlo, aunque

cada vez haga más falta decirlo.


Confundimos

Porque confundimos la luna con farolas,

la economía con la crematística,

la economía con el capitalismo.

Confundimos, sin decoro, estrellas con espejos,

capitalismo con ciencia, sí.

Trabajo con empleo.

Solidaridad con caridad.

Personas con recursos humanos.

Valor con precio.

Valer con tener.

Ambición con más dinero.

Crecer con tener más de un equivalente general y menos de la

diversidad bella de una belleza diversa.

Por eso la soleá de la ciencia se convierte en la ciencia de la soleá y

dice:

Presumes que eres la ciencia

Yo no lo comprendo así,

Porque si la ciencia fueras

Me hubieras comprendido a mí,

¿por qué siendo tú la ciencia

no me has comprendido a mí?

La supuesta ciencia económica hoy no nos entiende, ni quiere

hacerlo.

Por eso buscamos en la cultura, en la cultura flamenca, por eso

estamos creando flamenconomía.


Noción 2: Sobre la propiedad/ Si es que el agua tiene dueño

Sin siembra

En la década de 1960, un jornalero andaluz le dijo a Joan Martínez

Alier, un por entonces joven investigador social que realizaba su tesis

doctoral en la Campiña de Córdoba:

“Si pagan menos de las bases se puede ir al sindicato, pero no hay

ningún sindicato que les obligue a sembrar.”

Hoy no hay sindicato que pueda hacer respetar las “bases”; hoy, no

hay personas que piensen en la legitimidad de la propiedad, en la

obligación de sembrar.

Quizás lo primero sea consecuencia de lo segundo.


No la aminoro

La propiedad privada crea escasez, esencial para ganar dinero, para

la crematística.

La propiedad comunal crea abundancia, mortal para ganar dinero,

esencial para la economía.

Aurelio Sellés, por alegrías, claro, decía: “Yo voy a la fuente y bebo y el

agua no la aminoro, lo que hago es aumentarla con las lágrimas

que lloro”.

Propiedad privada, escasez que genera riqueza y miseria al mismo

tiempo.

Bienes comunes, abundancia que genera saber estar bien, bien estares

sabidos, estar bien aprendido, comunalizado, comunitarizado.

maqueta poesía y economía:Maquetación 1 09/07/2021 7:05 Página 18

Aprendizajes que requirieron para ser desaprendidos de mucho Estado,

mucha guardia, mucho cura, pocas curas, mucho registro, mucho

catastro, mucho juez de parte, mucha educación mala para maleducar

en la sumisión a la guardia.

Moreno Galván lo escribió y Menese cantó “Con mil suores”, donde

se cuenta esta historia de suores y bocaos al aire. Yo andaba

pegando/bocaos al aire/ unas veces de rabia/y otra de hambre/ y

anda que como/busco y rebusco/busco la leña/ y a trancas y

barrancas/ay, vamos tirando./ Que dios te valga, que dios te valga/

Si en la verea/ sale la guardia./ Desde el cerro de los santos/hasta

el arroyo de la Peña/ Yo estuve esparragueando/y me la encontré a

la vuelta./ Ay, Patricia,/ pareció que la tierra/a mis pies se abría/

calenturita a mi cuerpo/y suores de agonía/ reniego yo,

renegaré,/reniego yo, renegaré,/del punto y hora/que la encontré/

Con mil suores/ puse en mi puerta siete faroles,/verte y no verte,/y

el candil de mi casa/ no tiene aceite./ Me hago cruces,/me hago

cruces,/que en el cabildo/falten las luces.


Quién manda sobre este suelo

En Andalucía, la tierra fue convertida en mercancía hace mucho.

Innovación pionera.

La privatización de lo divino, de lo que no fue hecho por el ser

humano, dio lugar a vidas divinas, pocas, y vidas miseria, muchas.

Moderna desigualdad.

La naturaleza pasó a ser propiedad de pocas personas que privaron a

las muchas de una buena vida. Avanzadas privaciones por

privatizaciones.

María Arnal i Marcel Bagés, flamencos o pelícanos, se preguntan: “Si es que el

agua tiene dueño, quien manda sobre la luz, quien manda sobre

este suelo, quien gana con nuestro cielo. Quien gana con nuestro

sol.”

Los ladrones crearon una guardia, militar, para asegurar su robo. Las

fuerzas para dar seguridad al ladrón cumplieron su misión. Volvieron

a innovar.

Todo era común, pocos se apropiaron de lo común, muchos pidieron

tierra, pocos se la apropiaron, muchos saltaron lindes, muchos fueron

apaleados.

En Andalucía, como en Cochabamba dijeron: “Hemos sufrido un

gran robo, cuando no somos propietarios de nada”.

Y así, la riqueza natural fue privatizada, y pasó a ser natural la miseria

colectiva.

Hoy, como ayer, como mañana, necesitamos promover lo

inapropiable para evitar la destrucción y el robo. Amortizaciones

innovadoras.


Andalucía latinoamericana (versión Latinoamérica, Calle 13)

Somos, somos lo que dejaron/Somos toda la sobra de lo que se

robaron

Somos una fábrica de humo/Mano de obra jornalera para tu

consumo

Somos una fábrica de aguas vertidas/Jornaleras sin papeles pero

con muchas vidas

Frente de calor tórrido en medio de los llanos/Luchas perdidas de

aires acondicionaos

Somos el desarrollo en carne viva/Un discurso político sin saliva

Somos el capitalismo en carne y hueso/Pa los señoritos la carne

para el resto, pues eso

Las caras más bonitas y estetas/Son aquellas que esperan el

resurgir de las cunetas

Un macaco con aceitunas/Somos Carlos Cano gritándole a las

tunas

Una caja de melocotones/Somos Menese-Moreno cantándole a los

sudores

Somos tierra de abundancia, de gentes con escasez/De

multinacionales que compran nuestra sed

Somos lo que nos enseñaron/No queremos a la matria que nos

borraron

Somos Andalucía/Un pueblo sin piernas, pero que camina

Tú no puedes comprar al viento

Tú no puedes comprar al sol

Tú no puedes comprar la lluvia

Tú no puedes comprar el calor

Tú no puedes comprar las nubes

Tú no puedes comprar los colores

Tú no puedes comprar mi alegría

Tú no puedes comprar mis dolores

Tenemos los espárragos, tenemos las tagarninas/Tenemos las

piernas con las que caminas

La nieve, el sol, el mar que me baña/Empresas turísticas que nos

arrancan las entrañas

Un río que da agua a frutos secos y reses/Almendros, olivos

intensivos en intereses

Habitaciones con kellys explotá/Somos La Piriñaca recordándonos

que nos sabemos cantá

Invernaderos con jornaleras levantá/Somos la Niña de los Peines

cantándonos por soleá

La campiña que sofoca/La injusticia terrateniente que vuelve loca

El otoño de unos, la primavera de las putas/La dignidad que grita en

cualquier gruta

Una viña repleta de uvas/Una gitanería jerezana que cante rezuma

Somos el mar caleta que vigila la autoriá/Haciendo rituales

carnavaleros sin pará

Somos gañanía/ Juntándonos sin jerarquía

Tú no puedes comprar el viento

Tú no puedes comprar el sol

Tú no puedes comprar la lluvia

Tú no puedes comprar el calor

Tú no puedes comprar las nubes

Tú no puedes comprar los colores

Tú no puedes comprar mi alegría

Tú no puedes comprar mis dolores

La tierra no se vende

Aquí se cumple, la unión se necesita/Aquí se reparte, lo que no es

nuestro se vomita

La boca nos sabe a sangre/ cantamos para acallar al hambre

Queipo de Llano invadiendo mi nido/ni perdono, ni olvido

Vamos caminando, aquí se respira lucha

Vamos caminando, Yo canto porque se escucha

Vamos dibujando el camino

iva la Andalucía, la América, los mundos!

No puedes comprar mi vida


Noción 3: Sobre el trabajo/ y las que no trabajan

Desaprender

Ludwig von Mises (un liberal consecuente) dijo una vez: “A nadie se

le ha ocurrido que ausencia de salario sería una expresión más

correcta que ausencia de trabajo, pues, de lo que carece la persona

sin empleo, no es del trabajo, sino de la remuneración del trabajo”.

Sin embargo, el libro de tercero de primaria de la editorial Santillana

(por poner un mal ejemplo), define trabajo así:

“Trabajo: Cualquier actividad que realizan los seres humanos para

obtener un dinero a cambio, es decir, un sueldo.”

Y define población inactiva así:

“Está formada por personas que no pueden trabajar o que no cobra

un sueldo por sus actividades. Dentro de este grupo están los niños,

los jubilados, los estudiantes y las amas de casa.”

Sólo trabajan, los que tienen un sueldo. Las amas de casa son

inactivas. Pensamiento muy primario para la enseñanza de primaria.

Le digo a mi hija que lo estudie o que no.

Aprobar es desaprender cuando priman los dogmas o la propaganda,

o los dos, o es lo mismo.


Mano ajena

No, no es lo mismo trabajo que empleo.

Tampoco lo es paro y desempleo.

Las esparragueras de mi pueblo trabajan, no están paradas, están

desempleadas. Fuera de casa, como esparragueras, o aceituneras, y

dentro de casa. Como supuestas “amas” de la fábrica más importante

de la economía capitalista. Fabrica, o como se diga, mano de obra.

Desempleo no es paro, lo diga Agamenón o su porquero.

Las amas de casa trabajan, satisfacen necesidades, cuidan. Trabajan,

con o sin sueldo.

Para la economía de los capitalistas, solo trabaja quien tiene un

empleo, quien es empleado para obtener ganancias.

Sólo es población activa quien se ofrece a colaborar en la generación

de beneficios.

Sólo crea trabajo el empresario, el emprendedor, los mesías del

capital.

La subsistencia requiere un salario, sólo los dioses empresariales lo

pueden suministrar.

Y así, la libertad para ser explotado se convierte en un derecho, el

derecho al trabajo.

Y así, sólo quien contrata puede otorgar la vida social, puede permitir

que no abandones tu pueblo. Es el dios que te da el derecho a vivir

donde quieras. Tu lugar en el mundo lo marca una localización de

ganancias.

Y así, confundiendo trabajo con empleo, el propietariado obtiene el

poder de decidir quién merece vivir aquí, o allí.

Desgraciaíto de aquel/ que come el pan de manita ajena./Siempre

mirando a la cara,/si la pone mala o buena. (Martinete. El Pelao)

Nadie condenó la violencia, cuando nos echaron de la tierra, los que

ahora pueden salvarnos del destierro.

Son los héroes sociales, los nuevos emprendedores que conquistan

la capacidad de poder salvarnos, los únicos en hacernos útiles.

Confundir trabajo con empleo, paro con desempleo, favorece a

Agamenón, nunca a su porquero.

Por eso, no puede convencernos.


Cadenas

“El trabajo de los pobres es la mina de los ricos”, dijo John Bellers.

Ahora, hay minas sin mineros: la especulación financiera, la

robotización; y surge, de nuevo, aquello de que lo peor no es ser

explotado, sino que no te quieran explotar.

Las minas de los ricos, minan nuestro futuro. Las minerías de cobre,

de coltán, de datos.

Y a pesar de todo se pide “trabajo garantizado”, “pleno empleo”, la

“máxima ocupación”.

El problema comenzó, cuando en vez de pedir renta, empezamos a

pedir trabajo (asalariado).

Su ideología se convirtió en la nuestra y, desde entonces, tenemos el

objetivo conjunto del pleno empleo.

“Lo peor de la condena, es cogerle el gusto a las cadenas.”, como

escribió Isabel Escudero y nos canta Rocío Márquez.

¡Viva el trabajo, vivan las caenas!


Lo que me tienen que dar

Estudia lo que más salida tenga, les decimos a los que más queremos.

Conviértete en una mercancía que tenga demanda.

Que el mercado laboral te favorezca, que alguien quiera comprar tu

tiempo, tu fuerza, tu alma.

“La gran transformación” consistió en convertirnos en mercancías. En

hacer que la vida pasara a ser objeto de mercadeo.

La mujer que rompe el plato/ sin ser hora de comer/ por muy bonita

que sea/no le sale mercader.

Busca tu talento. Ponte en valor (de cambio) para que otro te use. Mejora

tu empleabilidad, hazte único, única, y así disminuirá la oferta de lo que

eres, será mayor la demanda y aumentará tu precio, tu salario, tu libertad.

La gran transformación de hoy es desmercantilizar la vida. Ni la gente

ni la naturaleza somos mercancías.

Quizás así obtengamos lo que nos merecemos.

Quizás así, dejemos de avanzar en la locura.

Me dice la gente/ me lo van diciendo/ que ando medio loco de tanto

pensar/ lo que me pasa es que no puedo más/ porque a mí nadie me

ha dao/ lo que me tienen que dar.


Noción 4: Sobre el valor/No comprarás este cante

El dinero y la riqueza

Es de necio confundir valor con precio.

El interés es el precio del dinero y, en muchos casos, el precio de las

personas.

Es de necio confundir precio, dinero, interés: economía con

crematística.

Es economía administrar el sueldo para que siete hijos coman, estén

limpios y bienvestidos. Gestionar bien, para mantener y mejorar la

vida. Es economía.

Es crematística, aquello que se mueve en torno a la moneda, y su

función es la capacidad de observar de dónde puede obtenerse una

cantidad de dinero. Es crematística.

“El dinero y la riqueza parecen que son lo mismo,/siendo

cosas tan distintas,/la riqueza es justamente/lo que el dinero

te quita”, nos dijo el gran Francisco Díaz Velázquez.

Esta sociedad es tan necia que la crematística se ha comido hasta a

la economía.

Quien confunde gana.

Y sin embargo, cuando se quiere, las cosas son muy sencillas. O por

lo menos, así lo hizo Juan Carlos Aragón cuando escribió: “Todos

los hippies queremos saber, lo de la Moneda Única como va a

ser, pues como va a ser, como va a ser, el que la coja para él.”

Quién le va a enseñar a Cádiz economía financiera, ¿quién?


Loco

En el campo andaluz se cantaba en el trabajo. Y mediante el cante se

enfriaban los resquemores del orgullo maltrecho. El dolor por la venta

del esfuerzo, del trabajo, de la propia vida, se mitigaba a través de la

cultura, de la música, del cante.

“No comprarás este cante”.

Me comprarás a mí, a mi trabajo, a mi tiempo, pero no a lo que yo

siento, que es mi música, mi cante, mi cultura.

El oprimido creaba un resguardo de dignidad. Y para ello cantaba,

producía belleza, antes que recibir palos de la guardia, la fiel imagen

de la fealdad (indignidad aparece como sinónimo de fealdad, es cierto).

El valor de uso de la cultura, sirvió para que el valor de cambio del

trabajo, no les llevara a la cárcel, o a la locura.

“A mí me llaman el loco/ porque siempre voy callao/ llamadme

poquito a poco/ que soy un loco de cuidao.”

Había que evitar desgracias mayores que el vivir para el salario. Debo

vender mi cuerpo, pero no comprarás mi alma.

“No comprarás este cante”: economía para sobrevivir, cultura para

vivir en ese sobrevivir.


Noción 5: Sobre otra economía/Quiero ser cooperativista

Solución

“Con lo poquito que había/ yo hice una partición/ mis hermanos son

aquellos/ que tengan igual que yo.” Manuel Soto, Sordera. Con lo

poquito que había (tangos)

Seamos comunalidad, no individualidad; seamos territorio comunal, no

propiedad privada; seamos compartencia, no competencia. Seamos

intercambio, no negocio.

Asumamos “El reparto”, no la acumulación; busquemos “La unión”, el

apoyo mutuo, frente a la competencia que nos debilita; asumamos “El

cumplir”, la afirmación del valor de sí mismo, del valor sin precio.

Por eso quiero ser cooperativista. Un cooperativismo totalmente alejado

del cooperativismo capitalista con nombre de Virgen o Santo.

Porque puede que no merezca compasión, quien siendo esclavo no quiere

buscarle la solución.

Por eso quiero ser cooperativista, porque como decía Charles Gide, la

cooperación es la asociación en beneficio de los asociados, pero el

cooperativismo es la cooperación erigida en sistema de emancipación

social.

Por eso quiero ser cooperativista porque:

No quiero mandar ni ser mandado.

No quiero ser empresario, ni recurso humano.

No quiero gestionar a otra, ni que otra persona me gestione a mí.

No quiero no decidir.

Quiero asumir responsabilidades.

Ver a iguales.

Nunca, nunca, ser partícipe de un mercado. Sería una mercancía.

Me gusta producir y al mismo tiempo desacumular.

Impartir nuestra justicia en nuestra unidad de trabajo. Ser juez y

juzgado.

Por todo eso, quiero ser cooperativista.



Fuentes

Ninguna idea es de los autores. Todo es copiado, leído, escuchado.

De personas como Proudhon, Marx, Polanyi, Harvey, Silvia Federici,

Miren Etxezarreta, Manuel Delgado Cabeza, Isidoro Moreno,

Carolina Márquez, Borja-Villel, Moreno Galván, Díaz Velázquez,

Kiko Veneno, Antonio Orihuela, Isabel Escudero…

De cantaores y cantaoras como Aurelio Sellés, la Piriñaca, La Niña

de los Peines, Enrique Morente, José Menese, Carmen Linares,

Manuel Soto “Sordera”, Turronero, Rocío Márquez,…

De grupos (de corte moderno) como Hechos contra el Decoro,

María Arnal i Marcel Bagés, Calle 13…

De la cultura flamenca del pueblo andaluz.



Colectivo Flamencónomo.  En: Voces del Extremo, poesía y economía. Ed. Amargord, 2021

jueves, 5 de agosto de 2021

2 poemas de MANEL COSTA

 


zona expedita

 

el mar esconde un cielo estropeado y pérfido

en el abismo fútil se encuentra su corazón

también hay una mujer aterrada

y quinientos obispos penitentes

la temperatura es cartilaginosa atea y enfermiza

un reloj velloso marca la hora principal con cien pájaros

a las misterio en punto todas las agujas agonizan

para más tarde

                        cuando el sol se embotella

clavarse en el humo sangriento de los huéspedes

 

en el cono del infinito se encuentra sentado un efebo

el tiempo regolfa y se desdice

el minuto se repite hasta la eternidad para dejar sembrado el cielo

la prole del tiempo juega en todas direcciones

y el caos asombrado resuelve sus risas sin argumentos

 

en la caja de música la aurora traza rayas con sus besos

y un farero octogonal emite destellos desde su pipa

a lo lejos

     más allá del metro

se atisba un barco hegemónico que traslada concubinas

las pestañas del catalejo enrejan al horizonte

dos gaviotas incluseras tienen el pico robado

y las olas intermitentes ruedan hasta el acantilado


zona peregrina

 

vocabulario en el tórax filtra palabras de teatro

hilos de angustia suben al tren desaparecido

cuesta abajo las ruedas tienen diámetros obsoletos

¿cuántos viajeros somnolientos abrevan en las maletas?

el revisor de la esperanza tiene un termómetro que cuenta años

¿dónde está el destino de mermelada aplaudida?

 

hay asientos geométricos donde la luz se hace fuerte

los silbidos vagan por su ausencia

¿es mortal el que al viento canta?

un hombre dividido se hace la cama con un machete

es alto y fornido

 come paz y es ingrávido

su textura es maloliente su tez olvida al mimbre

siempre sus gestos son silentes

como el sol que nos alberga

el botón se acuesta temprano para olvidar la muerte

 

crece la sonrisa en el puente de plata

y la cuna mece el alma hasta dejarla descubierta

turbia ensimismada hastiada de flecos esponjosos

un ojo otro ojo hacen una mirada y el vientre cosquillea

con su manopla de gata

en la madriguera se acurrucan los dientes

rechinan de frío y miedo y todos son bendecidos con aliento de fuente



Manel Costa

Fotografía de Francisco Naranjo

miércoles, 4 de agosto de 2021

EL AMOR DE AISHA

 



 

Escucha…     cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí

cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí

cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí, cri crí

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 David Trashumante. Aisha. Ed. Ya lo dijo Casimiro Párker. 2021

martes, 3 de agosto de 2021

5 poemas de AISHA de DAVID TRASHUMANTE




 


LA MIRADA DE AISHA

 

 

No apartas los ojos

del sol que destella

entre la espesura

de los álamos

y sus rayos

te deslumbran.

 

No apartas los ojos

y a cambio recoges

las moras maduras

de la iluminación.

 

Ahora parpadeas

y, por un momento, me miras

con toda esa luz

lenta como la savia.

 

Así, tu sabiduría.

 

 

 

EL MIEDO DE AISHA

 

sin noche y sin día

caminaron solitarios por el jardín negro

 

Homero Aridjis

 

Que el bosque no huela a nada,

tampoco su dulce fermento al mediodía.

 

Que albinos los acantos

se queden callados,

las campanillas no tañan

y las mimosas ladren.

 

Que las gramíneas emigren,

y se ahorquen las orquídeas,

que el argán sucumba al desierto

y el manzano tan solo dé piedras.

 

Que el cardo enrejado no se libere

y la avena apenada el viento no avente.

 

Que a la azalea el sol no jalee

y el nenúfar se hunda

en las aguas oscuras de la ciénaga.

 

Que nada huela, que nada toque,

que nada sepa y por no saber,

siquiera saber si alguna vez

tuvieron un nombre.

 

 

 

 

 

LAS MANOS DE AISHA

 

Thy fingers make early flowers of

all things.

 

e. e. cummings

 

Son tus manos madreselvas,

al abrirlas membrilleras,

al cerrarlas melilotos.

 

Son tus manos mirabeles

que crecen sus susurros sobre el barro.

 

En tus manos milenramas

van tus milamores y son tus manos

un ramo de mujares amarillos

cuando abrazas el mundo.

 

Porque saben abrazar tus manos

y plantar un planeta, también trabajar saben.

 

Que pintan delicadamente como un mirto

lo blanco con el rojo de los pistilos

del mirobolán y los estambres

de la morera, que eres mujer que pinta

y grande es tu rodillo como grande

es la paz salvaje

que hay en la piel de tus manos.

 

Que son sus yemas hipnóticos abdómenes de abejas

y sus palmas parecen las cuencas oxidadas

de los ríos marcianos y, nudosos, sus dedos

arrancan el maíz o acarician

la malva silvestre con el tacto de un beso.

 

Son tus manos la mandrágora que chupamos

alucinados entre colores, la manzanilla

que bebemos cuando, cabizbajos como meleagria,

te buscamos en las redes mecánicamente

zurcidas del ordenador.

 

Son tus manos el mijo que nos alimenta

cuando, como una niña, al juego

de las manos juegas con la tierra

y entonces son tus manos arcilla

y sus uñas verdes pétalos de morsano.

 

Qué perenne es tu pena

cuando el patriarcado te poda las manos

y mano sobre mano te ves abocada

a florecer de noche para que nadie te vea.

 

 

 

 

 

LA INFANCIA DE AISHA

 

Te ruego no entres, chispa lapidaria del miedo,

no enciendas por soledad el miedo entero.

 

Sergio Algora

 

Como las cápsulas del algodón antes de abrirse

así tu ocre infancia atrapó tu blandura.

 

Tu infancia de azafrán silvestre, seco y sin aroma sobre el suelo.

 

Tu infancia, flor de cerezo que la leve brisa de la pérdida

hizo desprenderse de los pétalos de su niñez antes de marchitarse.

 

Tu niñez liviana entonces, blanca como todas,

ahora en el recuerdo como vilanos enredados

entre enebros agrestes y asépticas lavandas.

 

Tu niñez de lirios incoloros, sin laureles sobre la frente,

ruda como un madroño sin fruto.

 

Niña bebiendo de las copas del hibisco sus propias lágrimas.

 

Niña floreciendo entre espinos al comenzar el día.

 

Niña tan sola en la espesura del bosque, aterida de frío,

neveros tus párpados siempre en la umbría.

 

Pálida escarcha sobre los pastos ralos de la inmensa dehesa,

con la piel endurecida cual corteza de alcornoque

que atrapara tus arterias, dejándote sin riego.

 

Y tu miedo, descomunal como una secuoya,

que aún miras desde abajo, pequeño brezo sin abrazos,

con tu corazón como una dalia amarilla

que entre tus manos se mustia y seca.




PLANTAS INVASORAS

 

Puedo escuchar ramalazos de stress

en el vacío del gran tetra brick

en el que hago mi break

con este picnic de alquitrán y smog.

 

Dani Orviz

 

Hoy quieres decir carrasca pero pronuncias hispster

y al reírte tu risa no suena, tan solo es un lol.

 

Se reproducen menos los majuelos que los memes en los smartphones

y eres una nerd que camina sola por los bosques.

 

En las mañanas de frío tu aliento vapea

ya no recoges las hojas prefieres un briefing

y te dices eso de que el hombre

es un CEO para el hombre.

 

Al llegar el deadline, el sol te inscribe en su newsletter,

y eres una follower de los senderos más trend.

 

Formas parte del target, ya no corres, haces running,

y no miras tumbada el cielo sin un buen planking.

 

La flor es un spoiler del fruto

bebes agua del manantial en streaming,

nomofóbica, coges el móvil cada vez que pía un estornino,

más molesto que un spam es un insecto

al posarse sobre tu mano.

 

Ya no quieres saber del alerce ni del álamo

solo de astroturfing,

y la lluvia te incomoda, mejor un brainstorming.

 

El feedback de la semilla no te aporta ningún know-how

porque eres workaholic y necesitas más inputs

y juntarte con otros para hacer un flashmob,

y después de shopping a comprar orégano y tomillo

envasados en su packaking.

 

Customizas un pino en el solsticio de invierno,

quieres ser una friki del dron en vez de mirar el paisaje,

más importante que se guarden cookies en tu navegador

que en tu cerebro se guarden los nombres de las plantas que te comes.

 

Así el planeta vale menos que la blogosfera,

las abejas sufren bullying, a ti qué, mejor son los bitcoins,

que el cambio climático es un fake que no tiene ni sponsors

y el baobab y el acebo, la melisa y el diente de león,

los ves en tu macintosh después de googlear.

 

 


David Trashumante. Aisha. Ed. Ya lo dijo Casimiro Párker. 2021

+ Aisha recitada en la voz de su autor aquí:

https://www.youtube.com/watch?v=V64bmZ8L_sg