documentos de pensamiento radical

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lunes, 5 de enero de 2015

OLIENDO A CHAMUSQUINA




Pienso en el número de ricos que hay en España,
no llegan a noventa mil, dicen los periódicos,
sin embargo, cómo es posible que noventa mil personas
sean capaces de convencer a once millones
para que voten por el PP
y a siete millones para que voten por el PSOE.

Cómo es posible que noventa mil personas
sean capaces de convencer a cuarenta y seis millones
que deben trabajar más por menos dinero,
que deben renunciar a la educación, la pensión
y a la sanidad,
que deben pagar impuestos que los ricos nunca pagarán.

No dejo de darle vueltas, de buscar una explicación,
sí, es cierto que vemos cuatro horas diarias de televisión,
que nuestros únicos intereses son el piso,
el coche y los electrodomésticos,
que vivimos en un estercolero mental y moral,
que la gente vive de doblegarse a los poderosos
y engañar a los débiles,
que no tenemos ni una sola universidad
entre las ciento cincuenta mejores del mundo,
que ¼ de la población está en el paro
y esa misma cantidad solo se moviliza si ganan al fútbol,
que en este país las personas brillantes provocan recelos,
que la creatividad y la independencia
son marginadas y sancionadas,
que hay miles de jóvenes buscando una plaza en GH
o en Operación Triunfo.

La verdad no necesita mártires, es cierto,
está ahí, no hace falta que nadie la defienda,
no valen excusas, no permanece opacada por la televisión,
cualquiera que quiera la verdad
no tiene que ir muy lejos para encontrarla
a lo mejor por eso nadie se mueve.

Sí, parece que esto es lo que hay,
aunque no por eso uno tiene que aceptar que
el retrato robot de la sociedad española
esté hecho de jerarquía, autoridad y docilidad.

Si hay alguna crisis
es, desde luego, la de los mansos


y me temo que no van a heredar la tierra.


Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014

domingo, 4 de enero de 2015

SÚMATE AL CAMBIO




-eslogan del Partido Popular en las elecciones generales de 2011-




Abolisteis las leyes de dependencia,
pero eso no significa que estuvierais acosando a las familias.

Estáis destruyendo la sanidad y la educación públicas,
pero eso no significa que estéis acosando a los enfermos y los estudiantes.

Rebajasteis el sueldo a los empleados públicos
pero eso no significa que estéis acosando a los funcionarios.

Sacáis a los antidisturbios a la mínima protesta de los ciudadanos
pero eso no significa que estéis acosando a la democracia.

Aumentáis el paro con vuestras reformas laborales
pero eso no significa que estéis acosando a los trabajadores.

Subís los impuestos
pero eso no significa que estéis acosando a los contribuyentes.

Habéis robado con la complicidad de los bancos
pero eso no significa que estéis acosando a los ahorradores.

Permitís que se señalen viviendas hipotecadas,
se produzcan desahucios violentos sin importaros que haya niños dentro
y avocáis a muchas personas al suicidio,
pero eso no significa que estéis acosando a los deudores.

Gritasteis en el Parlamento: ¡Que se jodan los pobres!
pero eso no significa que seáis nazis, ni inciviles,
ni siquiera una pandilla de garrulos,

sois el Partido Popular

muchos se están enterando ahora.



Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014

PROPÓSITOS DE AÑO NUEVO




(Me reafirmo)
Quitarme los restos de cáscara adheridos a las
pelusas de mi piel.
Erguir el cuello sobre las ramas y las pajas y
mirar de frente a las
cumbres nevadas, a las
llanuras en flor, a las
líneas del horizonte.
Levantarme.
Perder el miedo a las
alturas y a las
sombras del suelo.
Abrirme en toda mi envergadura a las
corrientes de aire,
tomar impulso y
ponerme a las
alas,
alas.


Iván Rafael
Fotografía de Juan Sánchez Amorós

viernes, 2 de enero de 2015

SPRAY NEGRO




Hay personas que no tienen trabajo
pero tienen un amor,
tú tenías trece sueldos
y no te quería ni tu jefe.

Inteligente y trabajadora,
es lo mejor que ha sabido decir de ti.

No había flores, ni velas
en el puente donde te mataron.

Ni siquiera aquellos que favoreciste
amañando oposiciones
han querido acercarse a dejarte un agradecido
no te olvidamos.

Tampoco los periódicos que untabas
han tenido un gesto de cariño contigo,
ni los políticos de la oposición
a los que subiste el sueldo
para, de paso, subírtelo tú también.

En un país con seis millones de parados
y sueldos de 625 euros al mes, el que los gana,
tú ingresabas doscientos mil
más dietas y gastos personales a parte,
y aún tenías que cobrarte el kilometraje del coche oficial
porque no te llegaba,
son tan caros los abrigos de pieles,
las farras en New York,
los bolsos de Vuitton,
tardan tanto los tratamientos de belleza y estética
en dar buenos resultados.

Alguien ha hecho una pintada
donde te dispararon:

AQUÍ MURIÓ UN BICHO

Ha sido uno de esos seis millones,
la policía lo busca,
¿podrá detener a seis millones?



Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014

jueves, 1 de enero de 2015

HECHIZO PARA CONVERTIRSE EN ÉLITE



    No veo obstáculos donde sea que mire, no veo sufrimiento, sólo la sístole y la diástole del mercado global, puedo jugar fuerte, perderlo todo y ser rescatado, siento una inmunidad parlamentaria y cardenalicia, las bombonas paradas de larga duración son esquizofrénicas e inofensivas, no tengo límites, más expansivo que un incremento patrimonial de comisionista borbónico, montañas de billetes míos duermen junto a las joyas robadas del holocausto, yo soy la energía que te alumbra y el club de los ex-presidentes, el cocinero de todas las noticias, el cazador con licencia para matar perros y gatos, o manchar de petróleo las islas de los bienaventurados, el que llama de noche a los jueces, yo soy la abundancia y la ley, la bandera, la fuerza y la alambrada, el jefe y el sindicato, el paraguas termonuclear que proteje a los sintecho y el programa espacial que deleita con fotos nuevas a los mendigos, no me preocupan esos círculos absurdos que pintan por las calles, ante cualquier amenaza sólo tengo que invocar al espíritu del pacto de estabilidad, no conozco miedo alguno porque yo soy el fabricante y comerciante del terror real e imaginario, no veo obstáculos donde sea que mire, y mi única derrota ocurre en el deporte de buscar algo, o alguien, que no pueda comprar.

FELIZ AÑO DEL SOL ROJO



   Desde aquella nochevieja que murió Betelgeuse hay un sol rojo y enorme en la noche. Los que lo miran demasiado tiempo se tocan las llaves en los bolsillos pero deambulan hasta el amanecer por la ciudad sin poder encontrar sus casas, y al no poder recordar dónde, ni en qué trabajaban, si es que realmente tenían un trabajo, dan vueltas durante horas por la ciudad hasta que acaban poniendo rumbo hacia el campo, las montañas o las playas, muchos sienten un amor enorme todas las noches rojas, pero incapaces de determinar en quién habían depositado sus afectos y deseos acaban besando y abrazando a cualquiera, cuando no copulando a la vista de todos por calles y plazas, las puertas están abiertas por todos lados, los mendigos pasean sonrientes con los carros repletos por los supermercados sin cajeras, muchos empiezan a andar una noche y no regresan, ya no hay casi nadie que no sufra la fiebre del sol rojo, desde que murió Betelgeuse la gente vive en un asombro constante y feliz, en una eterna nochevieja desorientada y extraña, como animalillos perdidos, borracha de libertad y falta de propósito, ya no son nadie, delgados y brillantes, como avena loca y fatua...



EL TINGLADO




La ministra de Sanidad
no sabe nada de medicina.

El  ministro de Educación
confunde la ESO con el PCPI.

La ministra de Trabajo
no ha trabajado jamás.

El ministro de Justicia
no sabe ni qué es hacer de fiscal.

La defensora del Pueblo
es una marquesa.

En cambio

El ministro de Defensa
tiene intereses en la industria de armamento.

El ministro de Agricultura
es un empresario agrícola.

El ministro de Economía
sigue trabajando para los bancos.



Ya veis, la que se puede liar con un voto.



Antonio Orihuela. El amor en los tiempos del despido libre. Ed. Amargord, 2014