documentos de pensamiento radical

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domingo, 19 de noviembre de 2023

SOMOS AUSENCIAS



Hoy las nubes no aparecen en el cielo y, aunque las llame con determinación, se ausentan. Es lo malo de la filosofía, solicitas justicia y recibes jurisprudencia.

Hay un mosquito por los alrededores que no para de molestar. Lo llamo Séneca. Sobre la mesa unos poemas de William Wordsworth, pero acudo a Coleridge.

Uno de mis profesores decía siempre que los argumentos los dejara en casa, a clase había que acudir con inteligencia no contaminada. Con el paso del tiempo fui ejercitándome en los diagramas familiares, en las matrices invertidas y en las ecuaciones incontroladas sin incógnitas. He pretendido desaparecer y me he quedado a las puertas de este infierno que persigue la destrucción de la naturaleza.

Somos ausencias. La verificación de la razón y de la palabra solo persiste si eres consecuente. Séneca sigue molestando. Intento atraparlo, pero huye, vuela lentamente. Es la doblez de Séneca, de Cicerón, de Salustio, de tantos.

Nunca nos cansamos de intentar alcanzar el centro. Los paseos interminables hacia su puerta, la tierra escarbada y los gusanos que proceden de ella. Nunca debemos cansarnos. Es el único camino.

Hay unas montañas de tierra junto al árbol de dios. A veces el hombre se confunde de árbol, se confunde de posición, se confunde de adiestramiento. Y ese cansancio, ese estado civil como la soltería, nos engaña, nos va aprisionando. Es una sensación incierta, vulgar, manifestable.

No debemos cansarnos. Rendirse es perecer y ya hay muchos cadáveres sobre la superficie de Estigia, la que abre la puerta hacia la esencia. Leemos las mismas fuentes primigenias, andamos con la cabeza erguida y contando los pasos, saludamos con una sonrisa a todas las personas. No podemos perder el sur de nuestro norte, el horizonte geográfico, la musicalidad. Y así la armonía conduce al equilibrio, y la ética a la justa proporción, al límite de la naturaleza con su actividad, al orden de la palabra, a la esencia y a su constitución.



Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

sábado, 18 de noviembre de 2023

BOECIO



 

Las personas fabrican, de manera espontánea, las inclinaciones a imagen y semejanza del mismísimo dios. Los hombres engañamos a nuestros padres, a nuestros hermanos, los hijos pasan de la descendencia a la dependencia.

La salvación es como una señal de la cruz sin religiones, una puerta que suena al abrirse, la manifestación y la aceptación de tu propia ignorancia.

Para leer se requiere inteligencia, inteligencia y lucidez. No lo dijo Boecio. Él murió condenado.


Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

 

 

 

 

viernes, 17 de noviembre de 2023

VERTIDOS TÓXICOS



 

En los momentos de crisis la cultura se convierte en especulación y las opiniones dejan de ser vertidas para pasar a ser vertidos. Las cátedras de universidad o sus aspiradores son las que opinan, pero lo hacen sin fundamento, desde la segmentación de sus ignorancias.

 

La naturaleza ha dejado de acoger a la política, a la universidad, a los asesores. Los pájaros, las nubes, los árboles, no entienden de las gestiones ni de los aforismos. Vuelvo a poner derechos los cuadros. El paseo por la plaza es agradable. Sigo pensando en el tono, es cuestión de horas. La filosofía no suplanta a la poesía.

 

 

Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

 

jueves, 16 de noviembre de 2023

2 fragmentos de SOBRE LA NATURALEZA de JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ

 


 

POESÍA

 

La poesía es el arte de la verdad y de la razón que nace de la palabra. Es acción y elección, y debe tender hacia el bien. Se cumplirán los fines si es que aporta claridad, riqueza, enseñanza, pasión, verdad natural. La razón y la palabra no entienden de conclusiones proporcionadas, ellas habitan en un caos de contrarios, de matices, de sabiduría, con disciplina. El desorden es la convención.

 

El conocimiento es el aprendizaje. Sin aprendizaje nunca llegaremos a la inestabilidad precisa. Al desconcierto, cultivando el círculo, la disposición. No debemos juzgar ni, aunque sea acertadamente, se debe precisar. Los mejores de todos son aquellos que aceptan las inutilidades. Las diferencias de razonamientos existen como los peldaños de las escaleras. Los que suben siempre se justifican y tributan por ello. Abajo, con un pie en la tierra y el otro en el primer sustento, se encuentran los contemplativos. Los que odian la violencia. Los que no hablan, escuchan. Los verdaderos. El efecto de la función propia es general, otorgará crecimiento en la razón y en la palabra.

 

La poesía es el arte de la razón y de la palabra primigenia. Su construcción es difícil pero realizable. El orden viaja al infinito, al espacio, a la luz, a la esencia. La necesidad y el remedio forman el centro de los reflejos permanentes. Todo está oculto, pero oculto en la virtud, en los sentidos, en la naturaleza.

 

La poesía es el único arte de la razón de la verdad que habita en la naturaleza. El miedo es el valor de la costumbre.

 

 

EL MIEDO A LA EFICACIA

 

Por el miedo a la costumbre.

 

El oficio de poeta no significa ser poeta, ni escribir correctamente. La erudición no es sinónimo de poesía. Lo es de ostentación.

 

Por el miedo a la costumbre.

 

El alma sirve al cuerpo de instrumento como la poesía a los razonamientos. Recuerdo a Plotino. Aunque indiques que permanezca en la naturaleza, huyo. Discúlpame, es el miedo a la eficacia.

 


Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

miércoles, 15 de noviembre de 2023

EL GORRIÓN

 



 

Ha venido un gorrión con un verso en el rostro. Se ha posado en mi mano. La indiferencia de tenerlo tan cerca es la justificación de la propia razón:

 

Vivo para seguir perdiendo la inocencia.



Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

 

lunes, 13 de noviembre de 2023

ETERNIDAD



 

Han dicho que hoy no se escribe para la eternidad. Y la eternidad y el olvido sonríen para gloria del arte.

 

Todas aquellas personas que habitan en la luz serán veladas.

 

 

 


Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

domingo, 12 de noviembre de 2023

3 fragmentos de SOBRE LA NATURALEZA de JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ

 


CONTEMPLAR

 

Aquello que se asume prestado (la admiración, el homenaje) se agradece, se reconoce, la virtud se aquista. El fin es la asimilación, pero también es la ocultación. Respeto, hablabas de respeto y sonaba la música de alguien. Seguro que era un clásico, un soberano, un poeta.

 

Amamos lo que podemos contemplar; imaginar y recordar se superponen y confunden. Impresión y expresión.

 

Todo lo que nos hiere es recibido con los brazos abiertos. Respeto. Respiras varias veces. Observas las nubes, los pájaros, los árboles. Las naranjas están muy lejos, es complicado que puedas encontrarlas.

 

Y ocurrió un día que la razón y la palabra intervinieron en todos los negocios florecientes, e hicieron justicia. La mutua repercusión de las frutas.

 

En el centro, en la azotea de Moguer, buscando los anillos. Mientras paseaba con la nube que tiene forma de poema alejandrino y escuchaba a la tía Juana, aprendí que el respeto es la base de la razón y de la palabra. El respeto es veneración, pero también deferencia. Abandonamos la soberbia, la ostentación, son necias.

 

El respeto es dulzura.

 



LA PRIMERA FASE

 

La dificultad consiste en saber determinar una fecha o un verso que refleje el problema, el proceso. Hay una firme impresión que otorga voluntades. Como si hubiera vivido en otro tiempo. Es probable que escribiera con considerables repeticiones, errores que vincularan a Simplicio. En el fondo, error es aprendizaje.

 

La naturaleza se fundamenta en infinitas proposiciones, dos de ellas son la teoría y la razón. La teoría es interpretada, la razón es la palabra. Primero la palabra poética la reflejó, la honró, la divinizó, la amó. Luego la palabra teórica (a veces mestizada con la poesía) la estudió (Aristóteles, Newton, Kant, Einstein, Nietzsche). Es necesario reinterpretar, crear, hacer, seguir haciendo, seguir reflejando la armonía de la naturaleza, o el rugido inarmónico de lo antinatural, del fracaso de las civilizaciones. La armonía sustenta lo que es probable y lo que es posible, porque es razón, es ratio.

 

No sé determinar todavía. Visito a las certezas, a las dudas, a los misterios. A veces encomiendo las reacciones a Rilke, y a Novalis lo observo pleno de luz, de claridad, de asiento. Y el asiento es cordura, es madurez, es gracia. Nunca fui ni seré.

 

En la primera fase solo veo los sistemas. Y sí, esta vida es muy corta. La mezcla original de la naturaleza nos tiene confinados. Dudas de los paisajes, tocas el árbol ancho, y a los pájaros hablo para entablar razones. La razón y la palabra poseen mezclas de opuestos, unidades, magnitudes, cuerpos poco compactos

que no escriben poesía.

 

Observo desde la azotea la forma de mover tus manos y acaricio los argumentos. Nadie se debería cansar de la consustancialidad que existe entre el pájaro bello y la encina. Esa mente conoce todas las cosas, los versos, lo denso y lo difuso. El cuaderno marrón está vacío. ¿Cómo girará la vida?

 

El movimiento debe ser explicado. La realidad se lucha, es inmensa y consecuente, como lo son los versos. La azotea de Moguer no mide más de quince metros. Tiene una baranda fría y una arqueta en el centro donde perdí el anillo. Tiene el conocimiento poder, el mayor poder, dijo Anaxágoras. Tiene la violencia el mayor poder.

 

 

 

 

FOTOGRAFÍAS

 

Para los presocráticos la búsqueda era el origen de lo que podía haber sido. He tardado muchos años en encontrar la foto de la tía Juana en el patio de Marqués de Comillas, en Puerto Real. Tras el reciente fallecimiento de mi madre y los angustiosos momentos que uno debe aliviar con los recuerdos, apareció una foto. De 1967. Con la tía Juana en su patio. Unas semanas antes de la boda que tanto me aprisiona.

 

Encontré a la tía Juana muchos años después en un autobús de línea. Ya había fallecido. Hablé con ella largamente, tal vez intentaba que recordara algo de nuestra historia, pero no pude. Era Juana, pero ya no era Juana. Es el confuso laberinto de la verdad y su honra.

 

Ahora busco la foto de hizo José Antonio, el restaurador de imágenes sacramentales, en la azotea de Moguer. El patio de 1967 y la azotea de Moguer son los ángeles negros que visitan mi sombra cada día.

 

Hay una tercera foto en mi histeriagrafía. La que hizo Nacho en Roma a principios de los años ochenta. Pero esa foto la tengo, la aprieto junto al pecho todas las mañanas. Es la naturaleza.

 

 

Javier Sánchez Menéndez. Sobre la Naturaleza. Ed. Libros de la Frontera. 2023

 

domingo, 1 de mayo de 2022

Los posos del café




La abuela de mi madre era una bruja.

Entre otras muchas cosas me mostró

el sortilegio de la lectura,

me enseñó a amar los libros

como quien ama un cuerpo,

a oler los libros sin deseos de capacidad,

como alimento puro y único,

a respetar la belleza de la literatura

y su propia forma: la esencia del arte.


De ella aprendí la entrada al laberinto,

el dialogo pausado con los pájaros,

escalar a las nubes con cuidado,

a llorar al silencio y al lenguaje.


Cuando me miraba sus ojos transmitían dulzura,

nostalgia y melancolía. Susurraba de contemplar,

de atender, de entender, y no conseguía

alcanzar las metas programadas

porque ella era la meta, el incidente

que se convierte en acontecimiento.


De la humildad decía que era indispensable,

como también de la música, la amabilidad

y la delicadeza con los otros.

Cuando nací la abuela de mi madre

ya había muerto.





Javier Sánchez Menéndez. Ese sabor antiguo de las obras (Chamán Ediciones, Albacete, 2022)



sábado, 30 de abril de 2022

7 poemas de EL SABOR ANTIGUO DE LAS OBRAS de JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ




Puntos de resistencia


Los pájaros han comenzado a crear

puntos de resistencia, nidos, refugios.

Acopian alimento

para dejar de ser obreros,

para tener consciencia de sí mismos.


Los pájaros han comenzado a vivir

sin su lamento.





Belleza


La realidad no es bella.

La verdad no es bella.

La naturaleza no es bella.


No debe morir lo bello.


Que solo es bello lo bondadoso.





El sanador


No existe un sanador para lo incierto:

incierta juventud, inciertas posesiones,

incierto y vertical.


La sombra de la encina en esta hora.








El reflejo


La inmensidad del mar o la de la luz,

la vehemencia;

el reflejo del pájaro en el agua,

la negación de ser

o el no ser nada.


Comenzar a añorar

los dos o tres abrazos como aquellos.





Fantasía


Sin miradas, sin luz,

sin fantasía.

Todo acaba perdido

en este tiempo

que pide y continúa

rogando una respuesta

sin solución, sin luz

y sin mirada.


La fantasía es ese lujo

para cuando marchemos.



 

 

 

Lenguaje


En el silencio

el lenguaje despierta las palabras,

les susurra despacio

y acompaña a la música

que permanece intacta

reflejando el cosmos.


Armonía providencial,

Palabra - Verdad,

Poesía - Pureza,

el hombre - virtud.


Así es como se deben

mejorar las ideas.



 

 



Entender


Somos la luz que habita en la luz,

y el agua,

y la tierra.


Somos el fuego y el aire,

y la consciencia

de esa luz que despierta

mientras sigamos juntos.


Para nuestra fortuna

siempre nos resucitan los sabios.







 

Poemas de Ese sabor antiguo de las obras (Chamán Ediciones, Albacete, 2022)

Javier Sánchez Menéndez


jueves, 23 de diciembre de 2021

4 aforismos de MUNDO INTERMEDIO de JAVIER SÁNCHEZ MENÉNDEZ




LIBRE es aquel que sabe y, sobre todo, el que puede decir no.


*


UNA vez comencé a recolectar tréboles de cuatro hojas, y resultaron ser hierbas de Barrabás, oxalis, 

flores de oca. Tiempo de introspección.


*


LOS muertos hablan más con nosotros que los vivos.


*


GUARDAMOS en el alma la dulzura, la infancia, la nostalgia, el anhelo, la ilusión de creer que aun somos inocentes.




Javier Sánchez Menénder. Mundo intermedio. Trea Ed. 2021

Fotografía de Juan Sánchez Amorós.

miércoles, 19 de diciembre de 2018

Es tardísimo





Es tardísimo.
¡Tenemos que dormir más deprisa!
Mañana hay que naufragar.





 Javier Sánchez Menéndez

de la antología También vivir precisa de epitafio
(Chamán Ediciones, Albacete, 2018)

ediciones anteriores:

De El baile del diablo (Renacimiento, Sevilla, 2017).

martes, 18 de diciembre de 2018

Snoopy




El negro perro blanco
sobre su casa roja.
Heather tiene su pelo
en arce de amor.
Una rama palpita,
mecida por el viento,
con un suave caronte.
Barquero de las sombras,
el dogo ha preferido
el corazón silvestre.

Ropa interior negra,
nada parece todo.
Recuerdos, golosinas,
un hueso y el cuaderno,
la caricia de Charlie.

Blanco parece negro.





 Javier Sánchez Menéndez

de la antología También vivir precisa de epitafio
(Chamán Ediciones, Albacete, 2018)

ediciones anteriores:





Cartoons (La Isla de Siltolá, Sevilla, 2011).

lunes, 17 de diciembre de 2018

Variación de Moguer








Uno se cansa de mirar anuncios en la acera,
de leer las palabras que dicen los letreros,
de recorrer las calles diariamente;
uno se va cansando del trabajo,
la ocupación que decide saber si hoy es lunes o
                                                                       [domingo,
observar el último refresco o el tabaco de América
que el ministro de Sanidad intenta prohibir con
[luminosos en el metro,
en los estancos, en las paradas de autobuses.
Uno, mientras surge lo alegre,
se cansa de amar,
de volver a la infancia y su difícil tránsito,
se cansa de ser adolescente o niño
o jugador de fútbol en portones oscuros
donde todos cometimos algún atropello
con un balón, con un cigarro o con unos labios de
                                                                                [mujer.
Uno se va cansando,
y se llega a una edad donde el riesgo es el hábito,
donde soñar con tu cuerpo se va haciendo cada día
                                                                              [más puro
aunque te marches después de cada clase
y no digas “adiós, mejor será que vengas esta tarde a casa”.

Uno ya ha decidido lo que será su vida,
haber quemado tanto, casi la mitad,
y no tener alegrías,
un sufrimiento, una mujer de la que estar enamorado,
y recuerdo que era bella y buena y trabajadora,
pero uno se cansa y acaba por decir
Nunca me casaré contigo
y lo va repitiendo en la cabeza
y se va iluminando como el corazón de un santo
                   [milagroso que habitaba en mi pueblo.
Se cansa, y el cansancio es un estado civil como la
                                                                              [soltería,
el matrimonio o la viudez,
como todas las vidas,
como los viajes que son imprevisiones.

El viaje es una imprevisión que nos delata al mar,
que nos va delatando mientras dura un instante
y nos hace pequeños y abultados,
nos encoge las manos,
nos cambia la razón y la existencia,
y todo siempre al mar,
a las olas que vienen y se marchan con su música de
                                                               [aquí te quiero ver,
y no puedes mirarlo fijamente,
porque uno observa el mar que es siempre el mismo
y es también diferente y tan originario.

El viaje a la infancia suele hacerse en los momentos
                                                                                 [de dolor,
en esos segundos en los que pedimos perdón por
                                                               [cualquier cosa:
por lo que hemos sido y hemos amado,
y hemos amado mucho.
Ahora viajo a Moguer, ahora viajo a la infancia y no
                            [puedo olvidar las calles de Moguer,
el ruido del bar enfrente de la casa que ocupaba,
la habitación de José Antonio cargada de estatuillas
que los expertos solían denominar imaginería,
y estaban todas tan desordenadas
que el orden de ese cuarto era impropio del orden
                                                                           [de la vida,
pues en toda humillación ha de existir el orden y el
                                                                              [desorden,
y lo segundo es cuerdo.
Y he dicho ya que algunos hablaban de la imaginería
  [cuando entraban en la habitación de José Antonio:
un santo que ha perdido un brazo por recuerdo
y tiene que ser imaginado,
una madonna roja como el sauce que desconoce la
                                                                           [paciencia,
en fin, una imaginería de ser la imagen más profunda,
el recuerdo más claro de la vida
y el amor a tu cuerpo,
que algunos expertos solían denominar imaginar y
                                                                              [recordar.
José Antonio era bueno, tenía la voz pequeña pero
                                                                                    [firme,
si le hablabas los lunes debías esperar que contestara
                                                                                  [el martes,
aunque siempre lo hacía,
como también gustaba recordar los escudos heráldicos
que conocía al dedillo.
La infancia era en Moguer un acontecimiento repentino,
podías oler los años por las calles,
podías amar su color blanco
como se ama especialmente en los momentos de
                                                                         [admisión,
cuando el corazón te dice ahora puedo
y la verdad sí puede, pero acaba cerrándose
más bien anticipándose a todo ofrecimiento.
Y mi infancia en Moguer, mejor adolescencia,
fue tibia como el muslo de la mujer que amaba,
de esa mujer que compartía las horas y gustaba llamarse
                                                                                             [actitud,
porque así podía verla y desearla
y también recordar e imaginar
hasta que un momento se superpone en otro,
hasta que la distancia nos acuse
y tenga que decir
perdona lo que soy por lo que amo.






 Javier Sánchez Menéndez

de la antología También vivir precisa de epitafio
(Chamán Ediciones, Albacete, 2018)
ediciones anteriores:


El violín mojado (1ª ed. Seuba, Barcelona, 1991; 2ª ed. Libros del Aire, Madrid, 2013).