documentos de pensamiento radical

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lunes, 20 de julio de 2020

SILITHUS de ENRIQUE FALCÓN -fragmentos IV-

  


 [ ← click! ]   en aquel tercer día,
                         cuando la revolución alcanzó su término.


Aquí la anciana no dice –«he aquí una anciana»,
el anciano no dice –«he aquí un anciano»,
en Sílithus el muerto no dice
–«he aquí uno que no ha vuelto».
Nadie dice –«he aquí un perseguido»,
no hay nieve ni hay lluvias torrenciales
que oculten la tumba del rebelde
–el lobo no acorrala al cordero
y una niña pequeña ahora juega con los dos.
Aquí el varón no dice –«he aquí la mujer que hubimos matado»,
aquí el hombre del norte no dice –«este es el curso del río que nosotros torcimos»,
la piedra desechada ya ha sido recogida
y un niño recién destetado ahora mete su mano en las perforaciones de un tanque:
útero y ataúd descansan en las lindes del bosque.
Nadie nos ha dicho
–«este es el cloque, este es el anzuelo con que atragantábamos a vuestros padres»
–«esta, la silla de oficina»
–«este, el final de su esperanza»
–«aquí veréis ahora
toda la dote de un mundo apagado».
Aquí nadie dice
que quien ha conocido el mundo ha encontrado un cadáver [Tomás]
porque la fe resplandece en la cocina
la esperanza reposa en un plato:                                       [Tertuliano]
nadie vierte en ellos el alcohol de la derrota, nadie dice
–«este que bebemos es el alcohol de la derrota».
Aquí la anciana no dice –«he aquí una anciana».             [tabl. Enki]
Y el anciano no dice –«he aquí un anciano».
En Sílithus el muerto no dice –«este es uno que se ha muerto».

                 Un jergón disponible.
                 Velas para el extraño.

Que desciendan, que miren, que recuerden:
aquí masticamos el pan de las montañas
como otros masticaron el pan de los tristes.

Ni siquiera ahora,
con alivio,
reconocemos las filmaciones de córtex
cuando en ellas depositábamos
el reposo feliz y la dicha completa:
todo abruma y nada dicta
lentamente lo que quiera venir:
el chasquido final que enraíza en la horas.

Por todo alivio sabemos
que la lengua
que la lengua de Quien Miente
no les habla ahora a nuestros hijos
y quien hoy sujeta un arma
nada tiene entre sus manos.                                                     [Blyth]
Nosotras ensanchamos el espacio de la hoguera.

Hacíamos todo el esfuerzo posible
para no perturbar las plegarias del viento,
la indulgencia del suelo, el respeto a la asamblea
y ese hilo que sin prisas nos conduce al amor.

Nosotras, las Que No Gotean,
grabamos sus mensajes en pequeños radiolarios de sílice:

     “El esclavo y el amo pasearán juntos,                  [Gudea de Lagash]
      los poderosos y los humildes
      se han sentado los unos al lado de los otros,
      los huérfanos no sufren
      la injusticia que bendice a los ricos”.

.......................................................................... [d V.2]
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Mientras las ciudades que quedaron vacías
dormitan y bostezan en su sueño intranquilo,
nosotras cantamos y cosemos: ya no hincamos
la rodilla para ningún poderoso
ya no atamos nuestra sangre en ningún poderoso
(la huelga y la caricia
son esa vocación de hilo).
Cuando el ganado que yace en la tierra
parece tener
grandes y tranquilos pensamientos,                                     [Emerson]
cuando bajo el árbol del tejo y una talla de madera
nosotras compartimos el pan,
tomamos nota de libros que no existen,
sustento tras sustento
sabemos juntas en ese abrazo en común

    Que      el cesto está vacío y la copa se ha apurado
    Que      se han abierto las cancelas del bosque
    Que      palmo a palmo
                el musgo devora para siempre este manto de cemento
    Que      ha sido aborrecido
                para siempre todo acto de injusticia.

Cruzamos el puente del Chinvat en el tercer amanecer.
Como las antiguas mujeres que persiguió la edad media,
llevamos sobre nuestras cabezas tres cestas de espinaca:
secretos de una arcana herboristería
prohibida desde siempre por miedo del varón.
Convocamos la revuelta
cocinando la comida de los nuevos hermanos
Mantenemos el fuego
Disolvemos la reunión, restañamos heridas
Sentándonos juntas
escribimos sobre ramas de sílice las más nuevas canciones
Desbrozamos caminos
vigilamos sombras custodiamos huecos
–pro
tejiendo madrigueras con cuchillos y antorchas,
con cuchillos y antorchas no pedimos perdón.

Continuamos el espacio que ensancha la hoguera.

................................................................................ [d V.3]
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En el bosque habitábamos
como troncos rechazados por el leñador;                         [Theragatha]
como alberca sin agua
levantamos tienda entre risco y llanura.
Todo es común en nosotras,
todo se esparce tranquilo,
afín alejado de los mercaderes
que sentenciaron los ciclos del hambre.
Caminamos por senderos en vez de por ciudades,
caminamos por parejas en vez de por dinero;
en el bosque habitamos nosotras,
como presa que ignoran
los últimos mastines del rey cazador.

Con el cableado que en ya interrumpidas
alineaciones galvanizadas y rotas
ya no da suministro a las torres eléctricas
nosotras hacemos vibrar el aire
y cuidamos de la llama de vesta,
cuidamos de la llama del atásh.

Mantenemos vivas las Conversaciones
de los Tres Tiempos, un contrato
que vincule a los que viven,
a los que están por nacer
y a los que han muerto.                                                         [Burke]
Por eso arrojamos cada tarde,
en la orilla de un mar serenamente ácido,
minúsculos mensajes en las nervaduras del sílice.
– Para quienes muertos sin embargo viven.

Ayer mismo replantamos un almendro              
cuya floración aturdía a los niños y a los pájaros.
Nosotras ensanchamos el espacio del hogar,
el país definitivo
del pan y la esperanza.
Cuidamos de la llama de vesta,
velamos la llama del atásh.

Dando frente hacia ese almendro
hemos dejado una habitación abierta
en la que un hombre lisiado descansa
y una mujer encorvada descansa:

para quienes siempre amaron
o jamás se sometieron,
sustento tras sustento
ven crecer los árboles.

Y dan cuenta de lo justo en esta tierra.




Enrique Falcón. Silithus. Ed. La Oveja Roja, 2020
El libro tiene licencias 'Creative Commons' y, se puede leer completo en (https://silithus-falcon.blogspot.com/2020/03/silithus-version-de-regalo.html).
 Se puede reproducir sin mi permiso.

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