documentos de pensamiento radical

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miércoles, 13 de febrero de 2013

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Bernardo Santos. Con el paso cambiado (nuevamente). Ed. Baile del Sol, 2012

martes, 12 de febrero de 2013

ONG UNIPERSONAL





Eran aquellos tiempos
en que inmigración era una nueva palabra para España.

Aquellos días en que apareció por el hospital Manuela,
tan dulce, tan rubia, como recién salida de un anuncio
y sin embargo, tan anclada al suelo, tan germinada por la historia.

Simplemente dijo. “Hagamos una ONG de tres personas; vosotros dos y yo”.
La dulzura de sus labios llamando al sabotaje.

Yo no tuve el valor. Del otro nada supe. Pero a partir de aquel día,
cuando los maderos venían a deportar al pobre infeliz
ya perfectamente curado, una cama vacía se reía.

A pocos kilómetros, junto a un autobús a punto del camino de Alicante,
una rubia con raíces le daba a un tipo moreno 20 €
y un poco de futuro
a cambio de un alta voluntaria.




Bernardo Santos. Con el paso cambiado (nuevamente). Baile del Sol, 2012

lunes, 11 de febrero de 2013

POESÍA DE LA EXPERIENCIA EN MEDINA SIDONIA





Ayer cogí en auto-stop
a un grupo de adolescentes de Medina
y los llevé a Casas Viejas
(aunque ellos me pidieron ir a Benalup).

Les pregunté por los sucesos
y su importancia histórica.
Ninguno supo contestarme.

Iban solo a ligar a una discoteca.

Busqué a su profesor de historia
y estaba tan frustrado y  triste
que no pude entrar en su privacidad amurallada
ni en su odio mudo.

Busqué a los libertarios
y estaban en  la ciudad fundando ateneos,
ocupando casas.

Busqué a los jornaleros,
pero estaban trabajando para la duquesa.

Me quedé de nuevo sólo
con los adolescentes de Medina,
hijos de los jornaleros,
alumnos del profesor,
primos de los libertarios que emigraron a Sevilla,
disfrazados en mala imitación de adolescentes del Bronx
o de surfistas de Santa Mónica
se preparaban para ir a una discoteca
y nunca oyeron hablar de Casas Viejas.

Bernardo Santos. Con el paso cambiado (nuevamente). Baile del Sol, 2012
Imagen: Neorrabioso

sábado, 9 de febrero de 2013

Bomba en la Academia



¡Yo puse aquella bomba en la Academia!
¡Ardía como ardió la vieja Roma!
El fuego terminó con su carcoma
que a toda imagen viva era blasfemia.

Ya no fija ni limpia, esplende o premia
y su vano dominio se desploma.
De sus cenizas vuela una paloma
ebria de libertad y de bohemia.

Monumento a la losa, al privilegio,
a la letra que duerme y que delira,
rata de sueños y prisión del juego.

Destrúyase, por fin, el bodrio regio,
que lo mismo valdrá, oh hermosa pira,
arder ahora o consumirse luego.

((El ingenioso libertario
Lizanote de la Acracia
o la conquista de la inocencia)
Jesús Lizano.

La cruz blanca y el vuelo mágico




I am a good boy, a data collector robot, hasta dormido en el avión cumplo mi función y vigilo la cruz blanca que tengo que mantener para no salirme de la línea invisible que dibujo sobre el desierto, rumbo y altura casi inamovibles para el ingeniero pelirrojo y australiano que va detrás leyendo tan cómodamente como si estuviera en la butaca del salón de su casa. La pantalla está a un palmo de mis ojos y a veces me parece que la cruz blanca me entra en el cerebro, otras, en mi duermevela de las segundas cinco horas, soy yo quién entra en la cruz blanca, y la mente se vuelve lúcida, sólida y metálica, y una extraña vigilia tranquilísima se apodera de mi, y mi mente no es mi mente, sino la mente, la consciencia toda sin cuerpo, y puedo entrar y salir, revivir el pasado y el futuro mío y de cualquiera, entonces recordé el sueño de la tarde que había olvidado, un viento que surgía del pecho como una explosión me levantaba de la cama hacia el techo, y tras veloces pruebas y vuelos cortos atravesaba el techo y más techos hasta surgir por el tejado en el aire y dejarme aterrizar en cualquier lugar, y visitar amistades y volver a emprender el vuelo. Era tan real que me desperté del sueño dentro del sueño y volvía a conseguirlo con el secreto del querer y el poder. Una paz extraña y despreocupada se ha apoderado de mi desde entonces, una serena ausencia de temor. Ahora volaré sin descanso por el sueño y la vigilia, pero en mi pecho crece la certeza de que el vuelo sin máquinas no tiene límites, y poco a poco se va revelando el poder de la antigua máquina, el cuerpo que es templo y nave, justo ahora que me pensaba tan pobre de tiempo, tan esclavo de mi trabajo. Quizá el animal de luz y de color se sacude así el polvo del mundo.


Daniel Macías

viernes, 8 de febrero de 2013

Hombre sentado junto a mi ventana




El tiempo posado en la invernal quietud de unos jardines
nada significa cuando caes en la cuenta
de que ves pasar las estaciones solo;
de que estás viendo tu dedo trazar tus pensamientos
en la superficie de una piedra.

Gregory Corso. Gasolina. Ed. Huacamano, 2010

jueves, 7 de febrero de 2013

GLOBALIZACIÓN







Mentiras en 625 líneas,
el mundo miente a toda página y la realidad y el país se desconocen.
Mienten muy bien desde el estrado. Miente el capataz,
el intelectual a sueldo y el director general
-- tahúr que vende ideología como ciencia matemática--.
Miente el embajador, el senador,
el escultor, el cantante y el poeta.
Todos mienten.

El general explica un mapa falso y miente a las viudas.
El periodista vocea las mentiras.
El taxista y la portera multiplican ecos falsos.
Es la misma mentira repetida, reiterada, mentira,
que parece casi una verdad, que por omnipresente, se abre paso.

Sin embargo, hay un hormiguero tenaz de descreídos,
eternos perdedores de una causa invencible,
que han jurado veracidad incandescente,
que palpan la realidad con la suela del zapato,
que se juntan en la plaza, colmando avenidas,
llenando de verdad la tertulia, la cátedra,
el correo electrónico y el boca a boca.



Bernardo Santos. Con el paso cambiado (nuevamente). Ed. Baile del Sol, 2012