I
Conócete
a ti mismo y sé tú mismo.
Pero que no te baste.
Si eres un mangante,
un canalla, un chorizo,
no digas:
soy yo mismo.
Trata de mejorarte.
II
Según Baruch Spinoza,
todas las cosas quieren
persistir en su ser.
Y eso explica el porqué,
inexplicablemente,
queremos seguir siendo nosotros,
pese a ser,
en millones de casos,
un desastre, un fracaso,
una calamidad.
O, dicho mal y pronto,
un asco.
III
¿Un año nuevo?
¡Ojalá! Yo los veo
todos tan viejos
y tan iguales...
Siempre la misma historia,
los mismos males.
IV
Conócete a ti mismo.
Qué remedio te queda,
si los demás se esconden,
se ocultan, no se dejan.
Conócete a ti mismo
que te tienes más cerca
y a ti mismo no puedes
engañarte, aunque quieras.
Conócete a ti mismo.
Qué remedio te queda
si tendrás que aguantarte
hasta el día que te mueras.
Conócete a ti mismo.
Qué remedio te queda …
Javier Salvago. Una mala vida la tiene cualquiera. Ediciones de la Isla de Siltolá, 2014

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