documentos de pensamiento radical

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jueves, 14 de mayo de 2020

FÍJATE







Fíjate, un cielo sin banqueros, sin curas, sin guardias; 
un cielo de los españoles sin España, 
poblado de vírgenes que fraternizan con ángeles toreros 
y espíritus a los que les gusta el jamón.

Ocaña

miércoles, 13 de mayo de 2020

¿QUÉ TE ESPERABAS?






En las primitivas galerías de juego, los primeros programas
gráficos o la experimentación militar con conexiones craneales
está la metáfora de lo que llamamos nuestra vida; esa alucinación
consensuada y experimentada diariamente por billones de legítimos
operadores en todas partes, esa representación gráfica de la
información abstraída de los bancos de todos los ordenadores del
sistema humano. Una complejidad inimaginable. Ingresar a esta
complejidad, matriz o ciberespacio, no es más que proyectar una
especificidad de existencia dentro de ella.






Somos fragmentos de un dios aburrido
que ha olvidado su naturaleza divina.

Maravillados con este cuerpo
y este papel de protagonistas
en este mundo salido de nuestra propia ilusión
permanecemos
hasta que termina el breve sueño de la vida.

Morimos y a los pocos segundos solo con un gran esfuerzo
podemos recordar las sombras que hemos creído eran
nuestros seres más queridos,
unos pocos segundos
y solo alguna frase ya sin sentido del tipo

—Yo he estado en México,

reconocerás como tuya
o pensarás que ha sonado en algún lugar,
unos pocos segundos
y los paisajes,
tu triciclo de niño,
el oro de la infancia,
la sonrisa de la abuela,
el agua azul cielo del pozo del patio de la casa de Moguer,
el viento barriendo las dunas a finales del otoño,
los cuerpos que amaste, la fiebre de darte...

Todo lo pasado, presente y futuro
ya ni siquiera como palabras, deshaciéndose
como cohetes que estallan en la noche.

Y entonces comprobar que morir
no es más que volver a reconocernos
como parte escamoteada a la divinidad.




Antonio Orihuela. Todo el mundo está en otro lugar. Ed. Baile del Sol. 

martes, 12 de mayo de 2020

LA PIEL DEL CIELO




Cuando bajan las nubes
Simón Bolívar solicita
que las chicas más hermosas de cada pueblo
tiren de su carroza
mientras piensa en convertirse
en monarca de los Andes.

Cuando bajan las nubes
Sucre se interna en el Nariño
y deja una región sembrada de cadáveres
y pueblos arrasados
en nombre de la libertad.

Cuando bajan las nubes
Chucho el Roto sale con La Changa, Lebrija
y Juan Palomo a robar a los ricos
para ayudar a los pobres.

Cuando bajan las nubes Sebastián San Vicente
y los obreros de los soviets de Puebla
toman las haciendas al grito de ¡Viva Lenin!
¡Viva la Virgen de Guadalupe!

Cuando bajan las nubes
Buenaventura Durruti y Francisco Ascaso
se bajan de un automóvil
en la esquina de Uruguay con Isabel la Católica.

Cuando bajan las nubes
Librado Rivera es atropellado
en la avenida San Ángel del D.F.

Cuando bajan las nubes
el espíritu de Ricardo Flores Magón
sobrevuela Mexicali
con la bandera roja y negra de la Utopía.

Cuando bajan las nubes
Loreto Hernández enseña a su hija a cocinar con enlatados
en la cartolandia de debajo del puente México.

Cuando bajan las nubes Pancho García
se sube ufano los pantalones en la cantina
y se jacta de cuidar muy bien de sus tres casas.

Cuando bajan las nubes Alicia Martínez
tira el retrato de su marido a la basura,
se estira en su chaise longe con las piernas cerradas
y se duerme.

Cuando bajan las nubes
Pedro Infante sobrevuela la calle 54 sur con la 87 de Mérida
en un Consolidated B-24 Liberator.

Cuando bajan las nubes Don Ramón y Doña Florinda
cosen a hostias al Chavo del Ocho.                         

Cuando bajan las nubes
tiembla el suelo del D.F.
y Resortes se arma un churro de mota
mientras llama a Calambres a ver qué tal le ha ido a él.

Cuando bajan las nubes
Marco Antonio Campos le repite por enésima vez
a Gaspar Henaine Pérez
que él no es Viruta.

Cuando bajan las nubes
alguien se prueba una camiseta con la foto de María Sabina
en el tianguis de El Chopo.

Cuando bajan las nubes
Roberto Bolaño recorre en una moto
el desierto de Sonora
persiguiendo unos ojos
que tienen dentro los rostros de todos sus amores perdidos.

Cuando bajan las nubes
Mictecacíhuatl sale del inframundo
por la boca del metro de Azcapotzalco
con un puñado de maíz en cada mano.

Cuando bajan las nubes
Mictlantecuhtli sale del café La Habana
para fumarse un Delicados
mientras observa adentro a una muchacha morena
sentada al fondo
que no supo chuparle el corazón.

Cuando bajan las nubes
la poeta del kimono de mangas anchas
se corta con todo lo que ama.

Cuando bajan las nubes
José Revueltas mira desde la prisión de Lecumberri
la plaza vacía de Tlatelolco
y hace una muesca más a sus tres semanas
de huelga de hambre.

Cuando bajan las nubes
alguien escribe en twitter
menos Paz y más Revuelta.

Cuando bajan las nubes
los narcos salen en la noche de la cárcel
para hacer sus fechorías
y regresar antes de las seis.

Cuando bajan las nubes
Mariano se coge a la Juliana
en una tienda de campaña
montada a toda prisa
en el patio de la prisión de Nayarit.

Cuando bajan las nubes
el espanto de los cuerpos amordazados,
encintados y decapitados
en una playa de Sinaloa.

Cuando bajan las nubes
sale la raza dándole duro a las caguamas,
al pisto, a la mota, a la chiva,
a lo que encuentra.

Cuando bajan las nubes
los malandros se retan con los chotas
por el territorio de la calle Coahuila.

Cuando bajan las nubes
los gandallas talonean un buen bisnes
bajando lana, estéreos o televisores
con tal de espantar la malilla.

Cuando bajan las nubes
los capos y los judiciales vigilan la comida de trabajo
que mantienen los narcos y los gobernantes
para seguir gestionando el miedo del pueblo.

Cuando bajan las nubes
una mujer cocina arroz y frijoles
para un secuestrado con cuyo rescate
piensa pagarse el casamiento.

Cuando bajan las nubes
Sabrina Sabrok se resiente de una espalda
que tiene que sostener dos globos de 30 kilos
sobre el pecho.

Cuando bajan las nubes
Jorge El Chino Flores sale del gimnasio CREA
tocándose la barriga por encima de su camisa azul cielo
donde hace años un tipo le enterró una punta.

Cuando bajan las nubes
Gustavo Yamada limpia los lavabos
del Baja Gym por cien pesos.

Cuando bajan las nubes
un sonámbulo se mete dos caballitos de tequila Cascahuin
en El Dandy de la calle Ricardo Flores Magón.

Cuando bajan las nubes
un prendido que camina desnudo
te sonríe por Paseo de los Héroes.

Cuando bajan las nubes
los sueños, las pesadillas,
el accidente, la enfermedad, la vejez, la ausencia,
la rutina, la frustración, las historias inconclusas,
las dudas que regresan sin haberse ido.

Cuando bajan las nubes,

cuando la noche, cuando el desánimo,
cuando la desolación, cuando el dolor,
cuando la angustia, cuando el grito,
cuando las lágrimas, cuando la osadía,
cuando el miedo, cuando la rabia,
cuando la miseria, cuando el hambre,
cuando la desolación,

cuando el dolor

cuando en las nubes
algunos quieren encontrar
respuestas, respuestas, respuestas…




Antonio Orihuela. Salirse de la fila. Ed. Amargord.
Fotografía: Vista aérea de la ciudad de México.




lunes, 11 de mayo de 2020

Todo está preparado






Todo está preparado,
será la tierra verde lecho
con coronas de flores
y lámparas de estrellas.
Cristina Liso


Todo está preparado
para la vida infinita
y de pronto,
la muerte se aproxima
inesperada
con su mueca canalla.
No llama a la puerta.
No avisa.
Trae en sus manos
una caja vacía. Quizás
una flor seca, un guijarro
en el bolsillo. O nada.

La muerte
te agarra de la mano
y te conduce al prado
donde acaban de brotar
las margaritas.

Todo esta preparado
también para la muerte
pero cerramos los ojos
porque desconfiamos
de la luz de las estrellas.

Todo está preparado
para la vida y la muerte.
Menos nosotras,
pequeñas, asustadas,
frágiles
y
olvidadizas
de la conciencia eterna.



María Aoíz. Inédito

domingo, 10 de mayo de 2020

Mudanza







"Fuera del Universo no cae lo que muere. Si permanece aquí, también cambia aquí y se disuelve en los elementos del mundo. También ellos cambian y no murmuran".
Meditación 18. Marco Aurelio

Cambia lo superficial
Cambia también lo profundo
Cambia el modo de pensar
Cambia todo en este mundo
Julio Numhauser

Cambia, sí, todo cambia.
La luz derramada
sobre los pies descalzos.
La luz renacida
en las pezuñas fortalecidas
de los caballos. Cambia.
Todo cambia. El sol tímido.
La atrevida lluvia.
Las criaturas sin látigo
mirando el río. Todo cambia.

La mar contaminada
de lágrimas radioctivas.
Las palabras del miedo.
Las palabras sin mordaza.
La peste asomada al destierro.
Cambia de mano la duda.
Cambia el perfil de la duna.
Cambia todo de flor a fruto.
Del vacío a la penumbra.
La luz invertida
en la mirada parpadeante.

Cambia el musgo
su hazaña milenaria.
La luz acuña sus monedas
en el buche de las palomas.
Asciende en lontanaza
la música precavida. Cambia.
Todo cambia. Las espectativas.
El control de los visllos.
La publicación de los libros.
Cambia el azul en el regazo.



La tarde muda su tatuaje.
Abre la luz la esclusa amarilla.
Cambia el instante. Detenido
el ulular del viento. Cambia.
Todo cambia. La canción y el eco.
El latido de la tierra. El latido
de la luna. Todo se tambalea.
Mece el presente la araña
en su hilo de plata y seda.
En su caída lo extraño, cambia.



Marina Aoiz. Inédito
Fotografía de Juan Sánchez Amorós

sábado, 9 de mayo de 2020

Dos amigos sobre un puente






Dice, sobre el puente, el amigo al amigo: ¿Contempla la alegría de los peces en el río!
Mas el otro le replica: ¿Cómo tú, no pez, conoces la alegría de los peces en el río?
Él le responde: Por mi alegría sobre el puente.

Apólogo chino. Lanza del Vasto en Umbral de la vida interior



No logro verlos pero están ahí.
Abren los brazos de par en par
a la tormenta y se iluminan.
Sobre el puente de los milagros.
Bajo los relámpagos. Caminan,
uno alejado del otro,
a pasos rápidos hacia el trabajo.

La fachada del hospital
a la luz de los intensos rayos
semeja un barco a la deriva.
Ellos, marineros
apenas protegidos para la travesía
nocturna, se despiden
de tierra firme hasta mañana.

Mañana habrá más muerte
en el calendario. Cuando amaine
la tormenta, los amigos,
mirarán confiados las aguas vivas.

19 de abril de 2020



Marina Aoiz. Inédito

viernes, 8 de mayo de 2020

EL LATIDO




El latido
de un corazón cósmico
atraviesa
la barrera del silencio.

Genera
un estallido de AMOR.

Billones de esquirlas luminosas
-nanopartículas sanadoras-
penetran por todos los resquicios
de refugios y fortalezas.

Pétalos, copos de nieve, polen, trinos,
semillas, gotas de lluvia purificadora,
nubes, galaxias lejanas,
ángeles de plumaje blanquísimo,
notas musicales, caricias delicadas,
lágrimas compasivas, mantras,
cuarzos, plegarias, hojillas tiernas...
cumplen su tarea.

Hermanos distraídos, ¿estáis ahí?


2 de abril de 2020


Marina Aoiz. Inédito