DE
DÓNDE ESTA TRISTEZA
Si
he nacido en la habitación limpia y soleada del mundo…
Si
subí a todos los tiovivos de la infancia y reí y me lamenté
con los payasos…
Si
se hizo la luz a mi paso…
Si amo y me aman…
Si me han querido siempre más de lo que yo
he querido…
Si
la eternidad me espera en cada cana o en mi frente
y la enfermedad me respeta…
Si
he transitado los caminos de Europa y he pernoctado
en sus fondas más acogedoras: cuando el
cielo y la tierra
aún cambiaban de luz…
Si
he fumado cientos de cigarrillos en las gasolineras de la noche…
Si
te he encontrado al fin…
¿De
dónde me llega esta tristeza…?
¿Del
tiempo?
Del tiempo
O de la Historia…
La
Historia es el tiempo de los hombres…
De los hombres: entonces…
De
los hombres y del tiempo: o de la tristeza misma…
(en realidad) Del sentido de la
tristeza…
…
Aunque
quizás: este desconsuelo ya estaba en los tiovivos…
Y en el zureo de las palomas en los
parques y en sus colas flabeladas…
Y en las papalinas infantiles que
dejamos enterradas en la nieve…
Y en los payasos: sobre todo en los
payasos…
Y en su ansia de
muerte…
CUARTA
VOZ. RESPUESTA UNO
PATRICIO
RASCÓN
BONDAGE,
1939-2021
Incluso he visto gente, a las
que,
habiéndoseles movido un poco
se la vuelven a colocar
correctamente.
Antonio Orihuela
Cuando
nacieron nuestros padres, los
taparon
con vendas y mordazas. Cuatro
décadas
después, les quitaron las vendas y
las
mordazas y les dijeron: Sois libres.
Pero
ellos ya no eran nada.
Al
nacer nosotros, no nos fue mucho
mejor:
bastó con saturarnos los ojos de
imágenes
y ensordecernos con palabras.
Nos
creímos libres.
Ahora
somos clase media.
1
… Keep
you doped with religion and sex and TV,
And you
think you're so clever and you're classless and free,
But
you're still fucking peasants as far as I can see,
A working
class hero is something to be…
A working
class hero is something to be…
John
Lennon
EL
CAPITAL Y LA CLASE OBRERA SE ENCUENTRAN EN LA NIEBLA
Sabrás
que has muerto…
Que
ahora sí eres ya un espectro que recorre el mundo…
¿Un
espectro…?
Sí
Un
triste fantasma: pero ya no asustas a nadie…
Muerte.
Morir. Vivir. Estar viva. Todo equivale a todo
en el inmenso lapso de la historia…
Palabras
Siempre
se te han dado bien las palabras…
¿Palabras…?
Sí
Pompas
de aire invisible repletas de más aire…
No
No
solo palabras…
Hemos
cambiado el curso de los ríos y hemos embalsado sus caudales…
Hemos
movido montañas y roturado los valles…
Hemos
encendido los hornos…
Doblegado
el acero…
Cuidado
de los ancianos de la casa y llenado las marmitas propias
y las ajenas
de humo dolor y nada…
Hemos
moldeado el mármol y el granito: construido mausoleos y ciudades…
Levantado
templos: desviado caminos…
Talado
bosques…
Sanado
heridas y acariciado nanas…
Amontonado
el trigo y la cebada: templado el damasco de las espadas
y acuñado las monedas con las que Tú nos
compras…
Hemos
lustrado –antes– los cantos jaspeados de los palacios reales
y las humildes baldosas de nuestros
zaguanes…
¡No
han sido solo las palabras!…
Nada
al fin que os distinga de las máquinas…
O de las bestias y los brutos…
¡Pero
no somos bestias!…
¡No
somos máquinas ni artificios!...
Digas
lo que digas: si vives aún. Vives en lo oscuro…
Abandonaste. Te perdiste entre las
pantallas y te distrajeron las grandes
promociones…
Las distracciones
Las fugas duran para siempre: tu regreso
es improbable
e infructuoso…
Me
distraje un momento y me desperté en el fondo de una
oscura sima…
Yo
habito sin embargo la luz. Hago la luz: en realidad…
¡Nunca me fui!…
Incluso
en la luz habita la oscuridad…
De
verdad
¿No
estás harta de tantas palabras…?
[Silencio]
Sí
Lo
reconozco
A
veces yo misma me canso de las palabras…
2
Y
CONTEMPLAN LA CIUDAD DESDE LA CORNISA MÁS ALTA
¿Qué
hacen ahí…?
¿No
lo adivinas…?
¿No
ves las interminables filas…?
Se
dirigen a mis dominios: a la ciudad de las ilusiones…
De
la servidumbre: dirás…
Llámala
como quieras: no te escuchan…
Es
como a la entrada de las minas
O de los talleres y de las canteras…
O
de las viejas fábricas: ¿verdad…?
Sí
De
las viejas fábricas…
No
te aflijas: ellos no lo saben –recuerda– ya no son tú…
¡Son parte de mí!…
¿Cómo
puede ser…?
¡Se
dirigen a la ciudad del trabajo!…
¿No pueden formar parte de ti...? Son
trabajo: hacen
el mundo…
¡Mi
mundo!...
Pero lo han olvidado…
¿No
percibes su renovada mansedumbre…?
¿No
identificas la vieja obediente paciencia de los esclavos…?
¡No
puede ser!…
Puede
ser: Querida…
En sus mentes ya no son tú…
En sus mentes ya solo estoy yo…
¿Pero…?
No
hay peros que valgan…
Han olvidado lo que son: creen ser otra
cosa…
¿Qué…?
¡Creen
ser Yo!… ¿No te parece gracioso…?
No
No
me lo parece…
Y
sigo sin comprender. Si trabajan: si venden sus cuerpos y sus mentes
En pública almoneda…
Si
no son dueños de sí mismos: ni de sus sueños ni de sus horas…
¿Qué creen ser entonces…?
¿Cómo creerse Tú…?
Creen
ser los reyes de sus pequeños mundos…
Los dueños codiciosos de sus irrisorias
posesiones…
¿No has leído a
Etienne de La Boétie…?
¡Míralos bien!…
¿No sientes desde aquí su alucinado
entusiasmo...?
Contémplalos…
Mira: parece que no han perdido su
libertad sino que han ganado
su servidumbre[1]…
Esas
burbujas de metal en las que se dirigen a sus puestos…
Esas
casitas multiplicadas hasta el infinito en el horizonte…
¿Son esas sus posesiones…?
Sí.
Esas son…
Si
tienen suerte: al final de sus vidas serán suyas…
Qué toscos pero qué sutiles eslabones he
ideado para sus cadenas…
¿Verdad…?
¿Y
la prole…?
No
importa: ni yo ni ellos la necesitamos…
¡Hay manos de sobra!…
¿Entonces…?
La
prole es una carga: un capricho o mera costumbre…
¿Costumbre…?
¿Carga…? ¿Capricho…?
¿Pero
en dónde has estado todo este tiempo…?
¡No
sé!... ¿Tú lo sabes…?
¿Me
distraje…? ¿Me quedé dormida…?
¡Tú
sabrás!...
De
eso hace mucho…
Mira: los cuidadores de jardines se
lamentan en sus casitas…
El relente ha
asesinado las peonías: dicen…
¿Dónde
estábamos mientras el relente las ha asesinado…?
Se preguntan: como tú… ¿No es gracioso…?
¡Habrá
que decirles la verdad!…
¿La
verdad…?
Sí.
Una vez más…
Que
no ha sido la escarcha helada: sino su descuido y el agotamiento…
¿Qué
verdad…?
¡Ya
no hay verdad que valga!…
La verdad se ha ausentado. Como tú…
[risas]
Verdad. Mentira.
Todo es lo mismo…
No.
Verdad.
Mentira. No es lo mismo…
Sí:
Querida. Lo son… En mi reino sí…
¿Qué
reino…?
El
reino del Lucro y de la Mentira. ¿Lo has olvidado también…?
¡Nada
nuevo!…
La
mentira ha sido tu divisa por los siglos…
Ya
lo sabes: entonces…
En
mis dominios verdad y mentira se confunden…
¡Es
solo una fugaz ilusión!...
Enviaré
heraldos de la verdad que anunciarán su restitución…
Inútilmente
La
ilusión es indestructible…
La
verdad ya no importa: tampoco a ellos…
Repito: ¿Dónde has estado todo este
tiempo…?
¡No
sé!...
¿En
la oscuridad que anega la luz…?
[1] Afirmación del escritor francés
Etienne de La Boétie en su famoso Discours de la servitude volontaire / Discurso
de la servidumbre voluntaria, publicado de modo completo en 1576.
Matías Escalera Cordero. Réquiem y Exaltación. Ed. Lastura, 2025
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