Y ALUMBRAN LA NOCHE MIRIADAS DE MISTERIOSAS LUCECITAS
¿Y
esas pálidas luces rectangulares…?
¿Por
qué todos miran la palma de sus manos…?
Son
clavo ardiendo para el dolor del fracaso y alivio del vacío…
Las
portan como cirios: y van cabizbajos…
¿Se trata de algún funeral…?
Algo
así…
No
sé
Pero
en su gesto inclinado hay como un eco del viejo sometimiento servil…
Lo
hay: no te quepa duda…
Sin
embargo
Todos
creen ser más libres: no es fácil de explicar…
¿Para
ti tampoco…?
Son
como esclavos felices que no son felices…
¿Por
qué no levantan la mirada hacia la luna que
Ahora
cruza el
firmamento…?
Porque
no resistirían el dolor de su belleza…
¿Y
qué hay de esa extraña regularidad de sus jardines y de
sus
transparentes albercas…?
¿Y esas hileras de casitas multiplicadas
al horizonte…?
Son
sus modernos panales de abejitas obedientes: tú los conoces…
¿Y
si un día levantan la vista y resisten la contemplación de la belleza
una vez más…?
¿Y si recuperasen el valor de los
sueños…?
Y
si…
Y
si…
Y
si…
¡Basta de vanas imaginaciones!...
[breve silencio] ¡Basta de sueños dentro
de sueños!…
Sueños
y engaño no son lo mismo…
Vanas
ensoñaciones y engaño: a un tiempo ¿No has tenido bastante…?
La muerte vigila desde lo alto del
muro…
Sueños
y engaño: todo es lo mismo…
La muerte nos mira y nos exige
rendir cuentas…
Y se pregunta:
mientras nos señala a Ti y a Mí…
«¿No son acaso sutiles trampas todos
los sueños…?»
No
trates de embaucarme…
¡Todos no!...
¡Todos no!...
Sí
Todos
lo son…
Matías Escalera Cordero. Réquiem y Exaltación. Ed. Lastura, 2025
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